Nuevas tácticas piratas del siglo XXI

Los piratas modernos ahora están preparados con armas automáticas y lanchas rápidas; los bajos niveles de seguridad en África provocan que crezca el número de asaltos en altamar.
Gobiernos débiles, con fuerzas de seguridad que carecen de r  (Foto: )

Igual que siglos anteriores, aunque ahora preparadas con armas automáticas y lanchas rápidas, bandas de piratas están azotando las costas de África y tomando embarcaciones por asalto en busca de rescates, en actos de represalia o para hacer reclamos.

Las causas de la piratería son más o menos las mismas, pero las tácticas han evolucionado, según Cyrus Mody, analista del International Maritime Bureau, que estudia los ataques de piratas.

''En lugar de tirarse de un barco a otro con sogas, ahora los abordan con armas automáticas'', señaló Mody.

Los piratas modernos a menudo usan botes abiertos, con motores fuera de borda. A veces hacen sus asaltos lejos de la costa, tras ser remolcados por una embarcación más grande llamada la ''nave madre''. Llevan escaso equipo de navegación y de comunicaciones, abundantes armas y conocen al dedillo las aguas donde interceptan barcos, a los que suben con escaleras y garfios de abordaje.

Los corsarios de la costa Bereber se aprovechaban de la gran extensión de costas poco vigiladas y de gobernantes corruptos, que no los combatían. La pobreza reinante en África en la actualidad hace que muchos se vuelquen a la piratería, ayudados por la existencia de gobiernos débiles, con fuerzas de seguridad que carecen de recursos y no están en condiciones de patrullar las aguas territoriales.

En casi ningún otro lugar de África el gobierno tiene menos autoridad que en Somalia, un país donde abundan las armas y la gente desplazada, en el que guerrilleros islámicos combaten al gobierno y fuerzas etíopes que lo apoyan. Aviones estadounidenses bombardearon algunas zonas donde se sospecha hay combatientes de al-Qaeda.

Algunos piratas somalíes están relacionados con clanes que se dividieron el país. Toman barcos de la marina mercante, embarcaciones que transportan ayuda y, en una ocasión, un crucero. No siempre los motiva el cobro de rescates.

Andrew Mwangura, del Programa de Asistencia a los Navegantes, que también sigue de cerca la piratería, dijo que hay indicios de que un reciente ataque fue una forma de resolver una disputa financiera.

Los actos de piratería aumentaron notablemente en Somalia y se denunciaron 26 casos en los primeros nueve meses del 2007, comparado con los ocho que hubo en el mismo período el año pasado, según la Oficina Marítima Internacional (OMI). Agregó que en Nigeria también hubo 26 ataques este año, 17 más que en el 2006.

El sur de Nigeria, donde se bombean enormes cantidades de petróleo, es una vasta región pantanosa, en la que bandas armadas atacan embarcaciones, destruyen propiedades y secuestran trabajadores extranjeros. En lo que va del año fueron secuestradas unas 150 personas. Algunas bandas dicen tener fines políticos, pero son consideradas piratas también.

El capitán de la armada nigeriana Henry Babalola dice que su país tiene costas tan extensas que no hay forma de vigilarlas. Agregó que hay apenas 15 patrulleros para custodiar las costas de los dos estados que producen petróleo.

Desde África hasta el sudeste asiático, la piratería está en aumento. La OMI dijo que en el 2007 hubo un incremento del 14% en los actos de piratería a nivel mundial y que los mayores aumentos se produjeron en Somalia y Nigeria.

Entre enero y septiembre de este año se reportaron 198 ataques a barcos, 24 más que en el mismo período en el 2006. La OMI dijo que en total fueron tomadas 15 embarcaciones, 63 tripulantes fueron secuestrados y tres fueron asesinados.

Indonesia sigue siendo el país con más actos de piratería, aunque hubo una leve disminución en relación con el año pasado: se llevan reportados 40 casos este año, tres menos que en el 2006.

A principios de noviembre la Armada estadounidense intervino y comenzó a vigilar dos barcos de carga que fueron tomados por piratas frente a las costas de Somalía.

Noel Choong, director del centro de denuncias de piratería de la OMI, dijo que, a no ser por esa intervención, los piratas tendrían piedra libre.

''No hay leyes aquí. Si se permite que naves extranjeras patrullen la zona, se habrá hecho un gran progreso'', expresó Choong.

En otro incidente, un destructor estadounidense abrió fuego a fines de octubre contra una embarcación de piratas amarrada a un barco japonés que transportaba una carga inflamable y 23 tripulantes. Los piratas habían tomado el barco.

En otro sonado episodio, piratas tomaron en el 2005 el barco MD Semlow, que transportaba 850 toneladas métricas de arroz donado por las Naciones Unidas para ser distribuido entre los pobres de Mogadishu, la capital de Somalia.

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