Banco financia proyecto nuclear de Irán

Bank Sepah, el quinto banco iraní, financia empresas que sirven como fachada a creadores de mis gracias a ello el gobierno de EU y ONU detectan cómo hace Irán para financiar su proyecto nucle
Conmemoraron la guerra Irán-Irak en 2005, con la exposición
Vernon Silver

El 23 de diciembre de 2006, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aplicó sanciones económicas contra la empresa Shahid Hemmat Industrial Group por su participación en la proliferación de armas, como fabricante iraní de misiles balísticos con combustible líquido.

El grupo industrial, conocido como SHIG, produce los cohetes Shahab III, que tienen un rango de alcance de al menos 1,287 kilómetros, de acuerdo con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Ese radio coloca bajo su alcance el centro de Tel Aviv, los yacimientos petroleros árabes y Mumbai, el centro financiero indio. Tres días después de que el Consejo de Seguridad ordenara el congelamiento de los activos de SHIG, en un intento de bloquear el desarrollo de armas nucleares iraní, el fabricante de los misiles de largo alcance del país estaba por ir de compras a Europa.

Buscó ayuda en el estatal Bank Sepah, el quinto banco iraní. El 26 de diciembre, una sucursal del Bank Sepah en Teherán emitió una carta de crédito por 39,255 dólares a nombre de Sabalan Co, una empresa que sirvió de fachada para SHIG. Sabalan tiene la misma dirección y teléfono que el fabricante del misil, según una persona con acceso a los detalles de la transacción. La carta de crédito fue reenviada a la sucursal de Sepah en Roma, donde Sabalan pagó a su proveedor, Behringer GmbH, una firma con sede en Alemania, que fabrica herramientas.

Christian Behringer, codirector de la compañía, asegura que la compra fue de componentes para sierras industriales. Dice que su empresa no tenía idea de que un productor de misiles –al que las sanciones de la ONU impiden adquirir cualquier tipo de equipo– estaba detrás del negocio. Ni tampoco sabía que el Bank Sepah ayudaba a SHIG a evadir  la prohibición.

“Checamos todo cuando enviamos la transacción a nuestros bancos”, señala Behringer, cuya familia es dueña de la empresa y no tiene cargos por participar en actividades ilícitas. “No apareció en la pantalla del radar”. Eso es exactamente a lo que han estado apuntando el Bank Sepah y sus clientes militares y podría mostrar cómo Irán está financiando en secreto el desarrollo de armas nucleares, advierte el subsecretario del Tesoro de Estados Unidos, Stuart Levey.

El banco con sede en Teherán ha manejado decenas de transacciones por millones de dólares para empresas que funcionan como fachada para los fabricantes de misiles de Irán, por lo menos desde el año 2000, dice. Muchos de los acuerdos han pasado por la sucursal de Roma, camino a financiar compras que ayudaron a Irán a construir un arsenal de cohetes que pueden convertirse en armas de destrucción masiva si el país desarrolla ojivas nucleares, asegura Levey.

Adquisiciones de Irán
“Bank Sepah sirvió como principal institución financiera para adquisiciones de Irán”, afirma Victor Comras, ex observador de las Naciones Unidas para el cumplimiento de las sanciones contra Al-Qaeda. “Se supo que estaban involucrados en el financiamiento de las transacciones”, dice.

La oficina del presidente de Bank Sepah, Ahmad Derakhshandeh, canalizó las preguntas al departamento internacional del banco. Farideh Zolfaqari, jefa del área, negó las acusaciones de EU y de las Naciones Unidas de que el banco respaldaba a los fabricantes de misiles de Irán. “Eso no es correcto”, declaró, y declinó hacer más comentarios. Irán, país al que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, calificó como miembro del ‘eje del mal’ en enero de 2002, se ha posicionado entre los países de la ‘lista negra’ por su activismo nuclear. Desafió resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU en diciembre y marzo, que exigían que interrumpiera el enriquecimiento de uranio, que puede ser utilizado como precursor en la fabricación de bombas.

El Consejo de Seguridad de la ONU y los miembros como China, Francia y Rusia temen que el programa de enriquecimiento de uranio de Irán sea parte de un proyecto para desarrollar armas nucleares.

La raíz del miedo
Irán tiene dos instalaciones que pueden fabricar componentes para armas atómicas, señala Leonard Spector, subdirector del James Martin Center for Nonproliferation Studies, del Monterey Institute of International Studies, en California.

Una pequeña planta de investigación está en construcción en Arak, a unos 240 kilómetros al suroeste de Teherán, y producirá plutonio, explica Spector. La otra es una instalación de centrifugado, en Natanz, a 240 kilómetros al sur de Teherán, donde Irán dice que está enriqueciendo uranio.

“La actividad es tan sospechosa y se ha desarrollado a lo largo de tanto tiempo en secreto, que tiene los signos clásicos de estar vinculada con armas nucleares”, advierte Spector, de 62 años, quien está al frente de la oficina de Washington del James Martin Center, el grupo no gubernamental más grande de Estados Unidos, consagrado a la investigación y el entrenamiento sobre la no proliferación de armas nucleares.

“La razón por la cual los misiles nos resultan importantes es porque los que Irán ha desarrollado en los últimos tres o cuatro años tienen el alcance para dar con  lugares que nos importan”, asegura Spector, en referencia a Israel y Turquía. “Los países no fabrican misiles como éste para que sirvan como armas convencionales”.

Irán dice que está construyendo una planta nuclear para surtir con electricidad a sus 70 millones de habitantes. El 26 de julio, el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, declaró que EU y sus aliados occidentales deberían aceptar el derecho de este país a realizar investigaciones nucleares.

“Aunque el número de resoluciones contra Irán llegó a 300, no pueden evitar la materialización de los derechos del país”, dijo el presidente en una entrevista para la televisora estatal iraní, informó la agencia oficial de noticias de la república islámica, IRNA.

Levey, del departamento del Tesoro de Estados Unidos, dice que el uso que hace Irán de bancos y empresas como fachada, disfraza la manera en la que mueve dinero en el sistema financiero mundial. Irán puede haber adoptado tácticas similares para financiar su programa nuclear, agrega.

“Utilizaron compañías como fachada para realizar estas compras de componentes necesarios para sus programas de misiles y nuclear”, señala. “Bank Sepah realmente fue el banco de elección de las empresas de misiles de Irán y esas compañías utilizaron a Bank Sepah para financiar y encubrir sus actividades en el curso de varios años”.

Corea del Norte
En los últimos dos años, Levey ha viajado por Europa y el Medio Oriente para reunirse con banqueros y funcionarios de gobierno, a fin de conseguir apoyo para actuar contra Bank Sepah. Dice que el banco se destaca entre los prestamistas de Irán por el número de transacciones que ha manejado para fabricantes de armas.

En un acuerdo de 2005, la Organización de Industrias Aeroespaciales de Irán, matriz de SHIG, ordenó a Bank Sepah pagar más de 500,000 dólares a una empresa de Corea del Norte, indica un informe del Departamento del Tesoro del 9 de enero.

La firma estaba asociada con otra compañía coreana, llamada Komid, que ha proveído tecnología de misiles a Irán, sostuvo el Departamento del Tesoro. El misil del Shahab de Irán está basado en el modelo del misil No Dong de Corea del Norte, señala el Departamento del Tesoro.

“La relación financiera entre Irán y Corea del Norte, manifiesta en los negocios que manejó Bank Sepah, preocupa enormemente a Estados Unidos”, dijo Levey en una conferencia de prensa en Washington el 9 de enero pasado, explicando la razón por la cual Estados Unidos considera al Bank Sepah como una compañía que apoya la proliferación de armas de destrucción masiva.

Matthew Levitt, director del programa Stein sobre Terrorismo, Servicios de Inteligencia y Política del Washington Institute for Near East Policy, comenta que le preocupa que los bancos de Irán estén copiando los métodos de Bank Sepah o desarrollando otros nuevos para evadir el escrutinio.

“Irán podría intentar cambiar algunas de estas prácticas y ser todavía más astuto”, apunta Levitt, cuyo grupo promueve los intereses estadounidenses en Medio Oriente.

Al menos un banco iraní ha evadido las reglas internacionales sobre las transferencias de dinero, al pedirle a las instituciones financieras europeas que retiren los nombres vinculados con Irán, del papeleo relacionado con transferencias de dólares estadounidenses.

Errores serios
En un caso que involucra al estatal Bank Melli Iran, ABN Amro Holding NV, de Amsterdam, aceptó pagar 80 MDD en multas a las autoridades reguladoras bancarias de EU en diciembre de 2005. Estados Unidos dijo que una sucursal en el extranjero de ABN Amro, el mayor banco de los Países Bajos, omitió las referencias a Bank Melli en sus instrucciones a la sucursal de ABN en Nueva York para transferir dinero y emitir letras de crédito, según la orden de sanción del 19 de diciembre de 2005 emitida por autoridades reguladoras federales y estatales. “abn Amro reconoce que se cometieron errores serios y acepta las sanciones”, señaló el banco en una declaración ese día.

Casi todas las transferencias bancarias de dólares estadounidenses en todo el mundo pasan por bancos en Nueva York, porque es allí donde los prestamistas extranjeros normalmente tienen cuentas en dólares desde las que pueden mover el dinero fácilmente, explica Hal Eren, ex abogado de la oficina de control de activos extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. En algunos casos, las leyes de los países sede de los bancos restringen que tengan cuentas en una moneda que no sea la nacional, dice. Para descubrir las transferencias sospechosas, los bancos de EU utilizan programas de cómputo para detectar transacciones que involucren a naciones como Irán, que están sujetas a sanciones de EU. “Debemos seguir de cerca al resto del sector bancario iraní”, advierte Levitt, que fue subsecretario adjunto de Inteligencia y Análisis del Departamento del Tesoro de 2005 hasta principios de este año. “¿Por qué tendríamos que suponer que lo que hace un banco no lo harán los otros?” Spector menciona que en el caso de Bank Sepah, el banco sabía muy bien el tipo de actividad que promovía al trabajar con SHIG.

Bank Sepah
Fundado en 1925 por el fondo de pensiones del ejército iraní, fue el primer banco del país, indica su propio material informativo. La palabra Sepah es una derivación de la palabra ‘ejército’ en persa.

Luego del ascenso al poder del ayatollah Ruhollah Khomeini, tras la revolución islámica de 1979, su gobierno nacionalizó Bank Sepah. El gobierno encargó a los bancos que ayudaran a reconstruir Irán y a su ejército tras la guerra de ocho años con Irak, que terminó en 1988. En la actualidad, Sepah es un banco minorista y comercial que acepta depósitos, proporciona financiamiento para la compra de casas y tiene una firma de corretaje y una red de cajeros automáticos. Cuenta con unos 18,000 empleados y 1,691 sucursales nacionales, más cuatro oficinas en ciudades europeas: Francfort, Londres, París y Roma, apunta su informe anual 2004-05.

Sepah se mantiene cercano al ejército. Tiene un departamento de Asuntos de las Fuerzas Armadas, con 94 empleados y una unidad que provee servicios financieros a soldados en retiro. En el organigrama, este departamento tiene el mismo nivel que aquellos que manejan sucursales y los cajeros automáticos del banco. 

Bloomberg.

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