Inmigrantes en EU se "autodeportan"

Muchos hispanos están empacando, a la par que se amplían las medidas contra indocumentados;
PHOENIX, EU (CNN) -

La inmigrante ilegal mexicana Lindi se sentó con su marido Marco Antonio durante las semanas previas a la Navidad para decidir cuándo volver a México.

Lindi pasó tres años trabajando como peluquera en Phoenix y sus alrededores, pero ahora piensa que es momento de regresar a Aguascalientes, su ciudad natal en el centro de México.

"La situación se puso tan dura que no parece haber muchas opciones para nosotros", dijo Lindi, quien pidió que no figurara su apellido.

La pareja integra un creciente número de inmigrantes ilegales en Estados Unidos que está comenzando a empacar, mientras se amplían las medidas contra los indocumentados y disminuye el crecimiento de la economía, convirtiendo la tradicional escapada navideña en un viaje de ida.

En el último año, la policía migratoria estadounidense aumentó los rastrillajes de los lugares de trabajo a lo largo del país y se reunió con un creciente número de fuerzas locales para entrenar a los funcionarios en el cumplimiento de las leyes de inmigración.

En tanto, un proyecto de ley que busca ofrecer a muchos de los 12 millones de inmigrantes ilegales una vía para legalizar su estatus quedó varado en el Congreso de Estados Unidos, llevando a muchos estados y autoridades locales a aprobar sus propias medidas para controlar a los inmigrantes ilegales.

El ambiente cada vez más duro ha estado acompañado de una caída de la economía estadounidense, que ha inclinado la balanza hacia la autodeportación de muchos inmigrantes ilegales que luchan por encontrar un trabajo.

"Todavía es sólo una idea, aunque estamos preparándonos para irnos", dijo Ernesto García, un carpintero de Caborca, en el noroeste de México, quien hizo la fila en el consulado mexicano en Phoenix esta semana para buscar los papeles que le permitan a él y a su familia reanudar sus vidas al sur de la frontera.

Empacando las maletas

No hay datos sobre el número de inmigrantes ilegales que ya han dejado Estados Unidos, muchos de los cuales simplemente se dirigen al sur de la frontera con sus pertenencias empacadas en un auto durante el éxodo anual de Navidad o en vuelos programados para otros destinos.

Fuentes consulares mexicanas en Phoenix dicen que están viendo un aumento en el número de inmigrantes que aplican para obtener la ciudadanía mexicana para sus niños nacidos en Estados Unidos, lo que les permitiría asistir a escuelas en México.

También hay un incremento en los pedidos de papeles que les permitan a las familias llevar sus pertenencias de vuelta a México, sin tener que pagar tasas de importación.

Miembros de la comunidad brasileña en el noreste de Estados Unidos, mientras tanto, dicen que están comenzando a ver un incremento en el número de inmigrantes ilegales que volvieron en los últimos meses a sus ciudades en Brasil.

"Están empezando a poner en la balanza el temor constante a ser detenidos y deportados y muchos están decidiendo irse", dijo Fausto Mendes da Rocha, director ejecutivo del Centro de Inmigración Brasileña en Boston.

Otros inmigrantes que vuelven a sus países citan una disminución de la economía estadounidense como un factor y la caída del valor del dólar contra otra monedas, que afecta los envíos de remesas a sus respectivas familias.

Aluisio Carvalho, de 66 años, dejó a su esposa y cuatro hijos en Brasil en 2001, cuando se marchó para buscar empleo en Boston. Desde entonces, logró pagar la educación de sus hijos trabajando en un restaurante, pero planea regresar en febrero.

"Los salarios son realmente bajos y los costos de vida son altos. También enfrentamos mucha explotación en el trabajo aquí, demasiadas exigencias", dijo Carvalho.

Moviéndose dentro de EU

Mientras algunos inmigrantes ilegales simplemente se están autodeportando, otros se mueven dentro de Estados Unidos para evitar las incursiones federales y las medidas de cumplimiento de la ley aprobadas por varios estados.

Entre ellos hay inmigrantes indocumentados en Marshalltown, Iowa, donde trabajadores mexicanos y centroamericanos en una planta empaquetadora de carne de Swift & Co fueron arrestados durante acciones de inmigración coordinadas en seis estados hace un año, que afectaron a cientos de empleados.

Moses García, un ciudadano estadounidense que vino de México hace 18 años y conocía a muchas de las familias afectadas por la incursión del 2006 por su iglesia y su trabajo en el negocio inmobiliario, dijo que la mayoría de los trabajadores se habían mudado a otros estados, no de regreso a México.

"Sienten que no son bienvenidos aquí", dijo García.

"Van a Minnesota, Atlanta, Nebraska, California", agregó.

En Arizona, donde algunos funcionarios especialmente entrenados ya aplican las leyes de inmigración, muchos ilegales están viendo la posibilidad de moverse a estados que ven como menos hostiles.

Entre ellos se encuentra Fernando Gutiérrez, quien caminó ilegalmente hacia el estado desértico hace 18 meses desde México, quien ahora está pensando en unirse a un primo que trabaja en Oregon, en el noroeste del país.

"Todo el mundo vive con miedo de que la policía te detenga por alguna infracción menor y luego te pida los papeles", dijo Gutiérrez, mientras se preparaba para ir a trabajar en una helada mañana en Phoenix.

"Quiero irme lo más lejos posible de aquí", agregó.

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