En suspenso entrega de rehenes de FARC

Funcionarios venezolanos confían en que en breve recibirán las coordenadas para el rescate; Colombia autorizó el ingreso a su territorio de las aeronaves para la operación.
Helicópteros venezolanos para el rescate de los rehenes de l
VILLAVICENCIO, Colombia (CNN) -

Los tres rehenes que las FARC prometieron entregar al presidente venezolano, Hugo Chávez, deberán pasar otra noche en la selva de Colombia, debido a que la guerrilla siguió el domingo sin informar el sitio de la entrega, lo que impide por ahora poner fin a años de cautiverio.

Tras dos días desde el inicio de la operación de rescate comandada por Venezuela, los helicópteros enviados por Chávez a esta ciudad colombiana continuaron en tierra, a la espera de que los rebeldes revelen el lugar donde liberarán a las políticas Consuelo González, Clara Rojas y su pequeño hijo Emmanuel, nacido en cautiverio.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron hace más de una semana la liberación unilateral, la primera de rehenes de alto perfil con la que buscan mejorar su imagen de crimen y secuestro, como un desagravio hacia Chávez, quien fue suspendido por el presidente colombiano, Alvaro Uribe, como mediador ante la guerrilla para un canje humanitario.

"El tiempo no nos alcanza para iniciar la operación y concluirla hoy (domingo) mismo", aseguró a Reuters un funcionario del Gobierno colombiano bajo condición de anonimato en Villavicencio, base de la operación de rescate.

En Caracas, el ex ministro del Interior Ramón Rodríguez Chacín, comisionado por Chávez para organizar la operación, dijo a periodistas que aún desconoce las coordenadas de la entrega.

Pero se mostró optimista. "Lo que sí tengo (es) la certeza, la seguridad, que eso se va a realizar muy pronto. En un corto plazo vamos a tener esa operación", explicó al anunciar que se trasladará a Villavicencio tan pronto tenga las coordenadas.

Posteriormente, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, admitió que la entrega podría dilatarse más y agregó que aún hay contacto "permanente" con las FARC para la liberación.

"Ustedes saben que estos procesos no son fáciles y pudiera demorarse otros días más y nosotros estamos preparados para eso y para más", dijo a periodistas.

La preocupación por la posibilidad de que la delicada operación se extendiera más allá del fin de semana había crecido después de que Chávez admitió el sábado en la noche una eventual prolongación por razones de seguridad y logística e incluso advirtió que el plan podría tener que replantearse.

Colombia autorizó el domingo el ingreso a su territorio de dos helicópteros venezolanos Bell 212 que se unirán a dos MI 17 de fabricación rusa que arribaron el viernes al aeropuerto de Villavicencio, luego de que las FARC exigieron el uso de aeronaves de menor tamaño para la operación.

"Nosotros conocemos lo delicado de este proceso y tenemos toda la paciencia del mundo y todo el amor del mundo. Yo pienso que ya hemos esperado tantos años que uno, dos, tres días más está bien para nosotros", dijo en Caracas María Fernanda Perdomo, hija de la ex congresista González.

El alto comisionado para la paz de Colombia, Luis Carlos Restrepo, explicó a periodistas en Villavicencio que, por parte de su Gobierno, todo está listo para el inicio de la operación y reiteró que se ofrecerá las garantías necesarias.

"De parte del Gobierno todo está dispuesto para que esta operación pueda adelantarse (...) están brindadas todas las garantías, depende ya del Comité Internacional de la Cruz Roja y del Gobierno de la República de Venezuela, especialmente del coordinador de la operación, que ellos decidan el momento en el cual se iniciaría la parte operativa", explicó.

Misión sin límites de tiempo

La operación organizada por Venezuela se inició el viernes con el envío a Colombia de los dos helicópteros MI 17 como avanzada de varios aviones que llegaron el sábado transportando a observadores internacionales que recibirían a los rehenes.

Los observadores internacionales que deberán recoger en la selva a los tres liberados para luego llevarlos a Venezuela pasaron el sábado su primera noche en esta cálida y húmeda ciudad tras arribar desde Caracas.

La misión es encabezada por ex presidente argentino Néstor Kirchner e incluye delegados de los Gobiernos de Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador, Francia y Suiza.

Pese a que Colombia fijó como límite para la operación de las aeronaves las 18.59 hora local del domingo (2359 GMT), Restrepo aseguró que el plazo puede extenderse y afirmó que lo importante es el éxito de la misión humanitaria.

"Nosotros no le vamos a poner ningún plazo a esta misión humanitaria", insistió el alto comisionado.

González, de 57 años, y Rojas de 44, fueron secuestradas por las FARC hace alrededor de seis años, en un cautiverio que se ha prolongado por las posiciones inflexibles de las partes para negociar un acuerdo destinado a intercambiar a 47 rehenes por 500 rebeldes encarcelados.

Emmanuel, el hijo de Rojas, que nació en el cautiverio fruto de una relación con un guerrillero, se ha convertido en un símbolo de esperanza de los secuestrados.

Pese al estancamiento de los contactos entre Uribe y las FARC, la intervención de Chávez y de la comunidad internacional abrió la posibilidad de futuras liberaciones incluida las de rehenes de mayor perfil como la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres contratistas estadounidenses.

El protagonismo de Chávez en el proceso y el acompañamiento de la comunidad internacional, han sido una especie de revancha para el mandatario venezolano después de que Uribe suspendió su mediación ante la guerrilla, lo que desencadenó una crisis diplomática entre Caracas y Bogotá.

Adicionalmente, para el mandatario venezolano la misión de rescate es un nuevo aire que le permite reconstruir su imagen dentro y fuera de Venezuela después de que perdió a inicios de este mes un referendo para aprobar una nueva Constitución y tuvo roces diplomáticos con varios países, entre ellos España.

Mientras, las FARC, el grupo rebelde activo más antiguo del continente conformado por unos 17.000 combatientes, ganan protagonismo internacional después de años de marginamiento.

En el grupo de observadores internacionales que recibirá a los rehenes estará el afamado director de cine estadounidense Oliver Stone, un admirador de Chávez, quien trabaja en un documental sobre América Latina.

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