Soldados heridos serán estadounidenses

Dos mexicanos ilegales se convirtieron en héroes militares y recibieron la ciudadanía de EU; después de pelear en Irak lograron dejar atrás su situación de indocumentados.
WASHINGTON (AP) -

Dos soldados mexicanos que cruzaron la frontera ilegalmente cuando eran niños se convirtieron primero en héroes militares y este lunes se volvieron ciudadanos de Estados Unidos en una ceremonia presidida por el secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff.

Se trata de los soldados Eduardo García González, de 21 años, natural de Guadalajara, estado de Jalisco, y Angel Regalado Contreras, 26, de Dolores, Hidalgo.

Junto con ellos adoptaron también la ciudadanía el sargento primero Carlos Lopes, 25, de Portugal, y la soldado Dwishnicka Randolph, 26, de Haití.

Inicialmente, el hospital militar Walter Reed, que promovió la ceremonia, había anunciado la participación del salvadoreño José Morales, pero no dio una explicación formal sobre su ausencia. Fuentes militares presentes dijeron, sin embargo, que Morales, quien vive en Texas, no había completado aún el procedimiento correspondiente de inmigración.

''Estos soldados reflejan en muchos aspectos el rostro de Estados Unidos'', dijo Chertoff. ''La diversidad de procedencias y el aporte personal de cada ha hecho a este país lo que es''.

Los cinco fueron combatientes en Irak, donde resultaron heridos y evacuados al hospital, una instalación militar rodeada en estos días de un escándalo burocrático por las precarias instalaciones para la rehabilitación de los heridos en guerra.

Regalado, quien ingresó al ejército a los 19 años como camionero, fue enviado seis años más tarde a Irak después de haber servido en diversos batallones en Estados Unidos y Europa. Fue herido de gravedad en las piernas y cadera en julio de 2006 por un explosivo que estalló debajo de su vehículo, y desde entonces se encuentra en el hospital en Washington y camina con bastón.

García era miembro de una división aerotransportada en Irak y también en julio de 2006 fue afectado por una dolencia renal y se mantiene desde entonces bajo tratamiento con diálisis en el hospital.

''Así como yo hay muchos hispanos que quieren entrar al ejército y hacerse ciudadanos'', dijo Regalado, quien cruzó la frontera ilegalmente en 1988, a los 8 años, y vive con sus padres en Simi Valley, California. ''Pero para entrar a las fuerzas armadas se requiere ser residente''.

García, quien vive con sus padres en Anaheim, California, pero tiene todavía ''mucha familia'' en México, dijo que cruzó la frontera como indocumentado a los 6 años.

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