Asiáticos prosperan y se enferman

Con mayo dinero ha venido la obesidad y la diabetes.

Una hamburguesa con queso un día, lasaña el próximo y patitas de pollo en lugar de un tazón de fideos.

En todo el continente, una clase media asiática de prosperidad reciente está dándose gustos después de siglos de privaciones, sacudiéndose de una dieta tradicionalmente rica en vegetales y arroz y baja en carnes y optando, en cambio, por comida cargada de grasas saturadas.

Pero la nueva variedad de alimentos disponibles para los asiáticos, combinada con un estilo de vida menos activo, tiene un precio: la diabetes.

Los expertos en salud dicen que los asiáticos están especialmente en riesgo de contraer diabetes, causada por el exceso de peso, comidas grasas y la falta de ejercicio, ya que por siglos su metabolismo se ha adaptado a una dieta frugal y a un estilo de vida de trabajo duro.

"Si llevas una vida austera y luego tomas rápidamente la dirección de la abundancia, puede que estés más en riesgo", dijo Clive Cockram, un profesor de medicina de la Universidad China en Hong Kong.

Según los expertos, los asiáticos son seis veces más proclives a contraer diabetes que los caucásicos.

A los expertos en salud les preocupa que la diabetes, una enfermedad crónica y potencialmente fatal, pueda alcanzar proporciones casi epidémicas en toda Asia y entre las comunidades que viven en el extranjero.

"Hay más diabetes que sida. Pronto se convertirá en el principal problema de salud del mundo en desarrollo", dijo el doctor Shirine Boardman, un experto en diabetes del hospital Warwick en Inglaterra.

En el Oeste Pacífico, una región que se extiende desde Mongolia y Japón al norte hasta Nueva Zelanda al sur, se espera que el número de diabéticos llegue a los 100 millones en el 2025, desde los 67 millones actuales.

Hambruna contra abundancia

El aumento de los casos de diabetes viene de la mano de un auge económico en China e India, que ha traído prosperidad a muchas familias pobres.

La creciente prosperidad entre muchos en dos de los países más poblados del mundo, dicen los expertos, podría estar causando el salto en los casos de diabetes, ya que la gente en China e India tiene más dinero para gastar en comida y es menos probable que trabaje duro en los campos.

"Existe una teoría que dice que la hambruna en realidad protege a las personas de la diabetes", dijo Kirpal Marwa, un experto en diabetes en Gran Bretaña.

Cockram concuerda.

"El organismo humano ha evolucionado con muchos mecanismos de protección que se desarrollan básicamente con el transcurso de los milenios para protegernos de la inanición y privación y de ser cazados y morir", señaló Cockram.

"No están allí para protegernos de los efectos del medio ambiente actual, que es exactamente el opuesto, en el que tenemos abundantes suministros de comida", agregó.

Según su teoría del "gen ahorrativo", es probable que un feto desnutrido tenga un páncreas más pequeño que sería menos capaz de arreglárselas con una abundante dieta rica en azúcares más adelante en su vida.

El páncreas produce insulina, que ayuda a usar o almacenar azúcar. Pero cuando el cuerpo no elabora suficiente insulina o cuando no se la puede usar apropiadamente, el azúcar no puede ser almacenada o empleada adecuadamente y se acumula en el flujo sanguíneo, causando la diabetes.

La más común es la diabetes tipo 2.

Actualmente, hay 246 millones de esos casos en todo el mundo y la cifra llegará a los 380 millones para el 2025, según la Federación Internacional de la Diabetes. Esa cifra era de 194 millones en el 2003.

Tres millones de muertes en todo el mundo son atribuibles cada año a la diabetes.

Karen Lam, una profesora del Departamento de Medicina de la Universidad de Hong Kong, dijo que la solución es la misma, sin importar las teorías sobre la susceptibilidad de los asiáticos para con la diabetes.

"A fin de cuentas el modo en que se trata sigue siendo el mismo. Uno come menos, se puede comer mucho, pero no hay necesidad de comerlo todo, y uno realiza más ejercicio", dijo.

Muertes por diabetes

El chef de Hong Kong Cheung Kin-wai descubrió que tenía diabetes cuando se cortó el dedo trabajando hace unos años.

"La herida no cerró y tuve que someterme a una cirugía inmediatamente porque las bacterias me habían entrado directamente a los huesos. Me confirmaron que tenía diabetes", dijo Cheung, de 51 años.

Pero no sólo el grupo etáreo de Cheung es el que está en riesgo. Diabetes, para la que no hay cura, está golpeando a más personas jóvenes.

En Japón, la diabetes tipo 2 entre los estudiantes secundarios se duplicó a 13.9 por cada 100,000 en ese grupo etáreo en el período de 1991 a 1995, desde 7.3 entre 1976 y 1980.

La diabetes se controla y domina con medicinas, ejercicios y una dieta apropiada, para evitar complicaciones serias como las afecciones y ataques cardíacos, alta presión sanguínea, ceguera, daño renal y nervioso, infecciones y problemas en encías.

La diabetes tipo 2 también es más difícil de controlar con el tiempo y la resistencia a las drogas es vital. Cheung sufrió un ataque después de dejar de tomar sus medicamentos.

En Gran Bretaña, los médicos están viendo un pronunciado aumento en los afectados por la diabetes entre los asiáticos, especialmente los de origen indio y pakistaní.

Según Boardman, del Hospital Warwick, uno de cada cuatro asiáticos de más de 40 años en Gran Bretaña contraerá diabetes y 40% de las personas de origen pakistaní tendrá la enfermedad.

"(Las comunidades asiáticas) se encuentran ante una enorme epidemia que está por venir, mientras se vuelven prósperas y tienen suficiente que comer y están demasiado ocupadas trabajando como para ejercitar", dijo Boardman

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