Los parientes inmigrantes de Calderón

No son los únicos, sólo reflejan una constante de las familias mexicanas; los lazos se pierden con los familiares que se van del otro lado.
La frontera entre Tijuana y San Diego es resguardada por la  (Foto: )
PURUANDIRO, México (AP) -

Cuesta trabajo encontrar en México una familia que no tenga parientes en Estados Unidos.

El propio presidente Felipe Calderón dice que tiene primos y tíos lejanos dispersos por Chicago, Los Angeles y otras ciudades estadounidenses, muchos de ellos viviendo ''a salto de mata'', frase que implica vivir a los tumbos y según se vayan desarrollando las cosas. Indirectamente, reconoció que parientes suyos podrían estar violando las leyes de inmigración de Estados Unidos.

Calderón dice que no sabe cuál es el estatus legal de sus parientes en el país del norte pues su familia se desperdigó y los emigrantes perdieron el contacto con los que se quedaron, según familiares del presidente mexicano entrevistados por The Associated Press.

Esto refleja una tendencia muy marcada: Muchos mexicanos hacen sus vidas al otro lado de la frontera y se distancian de sus familias, a veces perdiendo contacto para siempre.

Al igual que las paredes de piedra derrumbadas que se observan en los terrenos de este pueblo donde vivieron varias generaciones de la familia Calderón, el paso del tiempo ha desmembrado familias que alguna vez fueron muy unidas.

Cuando un periodista le preguntó por sus parientes de Estados Unidos durante una reciente conferencia de prensa conjunta con el mandatario estadounidense George W. Bush, Calderón se negó a revelar lo poco que sabe de esa rama de la familia para no ponerla en el candelero.

''Fue un insulto al pueblo estadounidense'', sostuvo Stephen Eichler, director ejecutivo del Proyecto Minuteman, la organización de vigilantes que combaten el ingreso de indocumentados. Dijo que la respuesta de Calderón demuestra que Estados Unidos no puede hacer cumplir sus propias leyes.

Asesores de Calderón dicen que el mandatario realmente no sabe cuál es el estatus legal de sus parientes, y los familiares del presidente que aceptaron ser entrevistados para este artículo aseguraron que no conocen a ninguno de los parientes de Estados Unidos.

La AP dio con un pariente lejano que vive en ese país, quien aseveró que no tiene contacto con la rama de la familia de Calderón desde hace años.

Un primo lejano por el lado del padre de Calderón, José Calderón Zendejas, quien vive en la localidad californiana de Monterey Park, está al tanto de datos de la familia del presidente, como el lugar donde nació el abuelo y la escuela en la que estudió el mandatario. Pero la rama mexicana de la familia no recuerda a Calderón Zendejas, quien emigró a Estados Unidos ilegalmente en 1985 y está en proceso de hacerse ciudadano.

Incluso los mexicanos que emigran y mantienen contactos con sus parientes de México dicen que los lazos tienden a diluirse.

''La vida está allá. El trabajo está allá. Las oportunidades están allá'', expresó Adrián Alvarado, de 29 años, empleado de una panadería que vive en Omaha, Nebraska, desde hace 11 años. Vino de visita con sus hijos a Puruándiro, en el estado de Michoacán, pero dijo que no planea regresar para quedarse.

''No volveremos mientras no paguen aquí lo mismo que allá'', expresó.

Si bien Alvarado parecía disfrutar un paseo por la plaza del pueblo, sus hijos hablaban inglés y parecían aburridos, incómodos tan lejos de su casa.

Hay una larga tradición de mexicanos que emigran a Estados Unidos, pero la tendencia aumentó enormemente a mediados de la década de 1970, en que la industria agrícola comenzó a depender en mayor medida de los mexicanos.

En 1986 se decretó una amnistía que hizo que mucha más gente llevase su familia a Estados Unidos y la población de inmigrantes pasó de los 10 millones de 1970 a más de 28 millones en la actualidad, según el Centro de Estudios de Inmigración de Washington, que promueve mayores controles para la inmigración.

En ese lapso la emigración de México a Estados Unidos se multiplicó por diez y hoy hay unos ocho millones de mexicanos en el país del norte, comparado con los 800.000 que había hace dos décadas.

En algunos pueblos del estado de Michoacán, ''familias enteras se están yendo y los negocios cierran sus puertas'', dijo Agustín Constantino Aldame, un trabajador agrícola de 50 años que ha recogido cosechas a lo largo y ancho de Estados Unidos.

Un primo de Calderón, Jesús Madrigal Hinojosa, de 60 años, tiene un negocio de repuestos de automóviles en Puruándiro, pero ninguno de sus 15 tíos y tías vive allí. Dijo que están regados por todo el país, aunque no en Estados Unidos. ''No sé qué fue de muchos primos'', indicó.

La familia directa de Calderón vive en México y no piensa irse. Ningún pariente trabaja para el gobierno y todos siguen haciendo lo mismo que hacían antes del triunfo electoral de Calderón.

Siguen viviendo en casas pequeñas, de clase media. Uno es empleado de una compañía de agua, otro es un ginecólogo con un consultorio chico. Un tercero estudia en España.

''La gente esperaba que me fuese a la Ciudad de México para ocupar algún puesto en el gobierno, algunos me tenían como el secretario de Salud'', señala el ginecólogo, Luis Gabriel, sentado en su oficina, luciendo una camiseta del grupo de rock Iron Maiden y escuchando a Jimi Hendrix.

''No nos interesa. Espero en las mismas colas y hago las mismas cuentas. Hago el mismo trabajo que antes. No queremos que Felipe tenga esta piedrita en el zapato'', acotó.

Ahora ve
No te pierdas