El papa Benedicto XVI cumple 80 años

El pontífice festejó este lunes sus 80 años almorazando con cardenales y asistiendo a un concie recibió de regalo 80 botellas de cerveza, un pastel de cumpleaños y un oso de peluche gigante.
CIUDAD DEL VATICANO (AP) -

El papa Benedicto XVI festejó este lunes sus 80 años almorzando con cardenales y asistiendo a un concierto, una celebración discreta en línea con el ritmo tranquilo de lo que él ha manifestado podría ser un papado ''corto''.

Benedicto pasó la mañana reunido con admiradores de su Alemania natal, entre ellos los gobernadores de Baviera y de Schleswig-Holstein, y con un representante del patriarca ecuménico Bartolomé I, el líder espiritual de los cristianos ortodoxos.

Entre los regalos que recibió había 80 botellas de una cerveza de Baviera, de la arquidiócesis de Munich; una torta de cumpleaños de algunos seminaristas de Roma, y un oso de peluche gigante, que el pontífice donó a un hospital de niños local.

''El Papa dijo explícitamente que prefería no aceptar regalos personales, pero que cualquiera que quisiera regalarle algo podía hacer una donación que él luego usaría, por ejemplo para la Tierra Santa, o para otras áreas en crisis en el mundo, o para África'', declaró a Radio Vaticano el secretario del pontífice, monseñor Georg Ganswein.

La única celebración pública de su cumpleaños fue el domingo, cuando ofreció una misa en las escalinatas de la Basílica de San Pedro y se refirió al ''período no breve de mi existencia'' en su homilía.

La oficina de correo del Vaticano, sin embargo, no dejaba que el cumpleaños pasara inadvertido y emitió una postal especial y una estampilla.

El Vaticano por lo general no difunde información sobre la salud del Papa, citando su privacidad. Con la excepción de algún resfrío, el Papa parece saludable y fuerte y en los dos años que lleva de pontificado nunca ha dejado de participar en un acontecimiento planeado por razones de salud.

Sin embargo, ahora ya tiene cinco años más que la edad obligatoria de los obispos para jubilarse, y eso ha generado dudas sobre el futuro de su papado.

El mismo Benedicto ha expresado que ser papa es algo ''muy agotador'', y en una entrevista con la televisión alemana en agosto pasado, manifestó que no se sentía lo suficientemente fuerte para realizar muchos viajes largos.

Cuando el papa Juan Pablo II estaba en los últimos años de su pontificado y se lo veía muy afectado por el mal de Parkinson, el por entonces cardenal Joseph Ratzinger sugirió que debería llegar el momento en que los papas puedan jubilarse.

Por ahora Benedicto ha mantenido su ritmo de actividades, limitando sus viajes y reduciendo sus presentaciones ceremoniales y burocráticas.

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