'Narco corridos' mortales para cantantes

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TIJUANA (CNN) -

Cantantes mexicanos con sombrero vaquero han elogiado durante décadas las aventuras de los narcotraficantes, pero sus aparentemente inocentes canciones se han vuelto mortales en medio de la cada vez más violenta guerra de los cárteles de la droga.

Los asesinatos entre los cárteles se han extendido a bares, fiestas y conciertos, donde los sicarios han agredido y asesinado a músicos que se cree tomaron partido de bandas rivales con las letras de sus "narco corridos".

"Cantar los narco corridos ya es demasiado peligroso hoy", dijo un representante de cinco grupos en la fronteriza ciudad de Tijuana.

"Antes cantábamos para los narcos cuando y donde quisieran pero mis muchachos han sido golpeados, les han puesto pistolas en la cabeza (...), todo tipo de amenaza por elegir mal la canción", explicó el hombre vestido con jeans, botas y sombrero vaquero.

El famoso cantante Valentín "El Gallo de Oro" Elizalde fue asesinado el año pasado con una ráfaga de balas en la ciudad fronteriza de Reynosa, sede del poderoso Cártel del Golfo, aparentemente por cantar su canción "A mis enemigos".

La canción es vista como un ataque musical contra Los Zetas, el ejército privado del cártel.

Docenas de pequeñas bandas de narco corridos están saliendo del negocio por temor a trabajar en las suntuosas fiestas de narcotraficantes, la ruta más fácil para ganar buen dinero como músico en la frontera.

"Incluso si quisieras cambiar, la frontera está atascada de narcos. Nunca sabes a quien le cantas", dijo otro representante de bandas que trabaja en Ciudad Juárez.

Unas 900 personas murieron en México en lo que va del año por la lucha de poder entre los cárteles. La principal guerra se libra entre el Cártel del Golfo y una alianza de bandas encabezada por Joaquín "El Chapo" Guzmán, el hombre más buscado por el Gobierno.

Época de Oro

La suerte de Elizalde contrasta con la del legendario cantante Beto Quintanilla, quien cantó sobre los cárteles de la droga durante décadas sin problemas y falleció en marzo por causas naturales.

"Esa época de oro cuando los que cantaban narco corridos eran respetados se acabó. Es parte de un colapso generalizado del código de honor entre los jefes de las organizaciones", dijo Víctor Soto , un compositor que vive en Tijuana.

Los narco corridos, una rama de los corridos norteños que surgieron durante la guerra entre México y Estados Unidos en el Siglo XIX, siguen floreciendo, pero en la seguridad de los estudios de grabación de Los Angeles.

Grupos como Los Tucanes de Tijuana han firmado contrato con sellos discográficos estadounidenses y atraen patrocinios de importantes compañías, aunque eso signifique recurrir al uso de metáforas para no ofender a nadie.

Los Tigres del Norte, varias veces ganadores del Grammy, originarios del estado productor de drogas de Sinaloa, iniciaron su carrera en la década de 1970 cantando sobre el trasiego de marihuana en "Contrabando y Traición", antes de enfocarse en temas universales como el amor y el engaño, aunque en los bajos fondos.

Una de sus canciones mas famosas es "el jefe de jefes", un fanfarron texto donde un poderoso narcotraficante habla de sus andanzas que puede aplicarse a cualquier criminal.

Sus narco corridos más explícitos hablan de osados intentos por traficar cocaína, armas bañadas en oro, y contrabandistas superando a la policía mexicana.

"Los narco corridos son siempre una mezcla de ficción y realidad", dijo la experta en el tema Lilian Paola Ovalle, de la Universidad Autónoma de Baja California.

A pesar de los riesgos, algunos músicos están dispuestos a seguir cantando sus temas característicos en bares, burdeles y haciendas.

"Yo voy donde me llevan, yo toco donde quieren, yo chupo (tomo), yo jalo (voy) con quien sea", dijo un cantante en un bar de Tijuana. "Si me quieren matar, pues que lo hagan", agregó.

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