EU provee armas a delincuentes mexicanos

México ha reportado un incremento en el flujo de las armas estadounidenses a tráves de la front un informe gubernamental al Senado mexicano en junio indicó que 99.4% de las armas son de EU.
Al menos 11,752 armas vendidas en EU han sido encontradas en
MÉXICO (AP) -

Redes criminales de Estados Unidos están inundando México con fusiles de asalto, proyectiles perforadores de chalecos antibalas y granadas de fragmentación, que se usan cada vez más para matar a los policías y soldados que combaten el narcotráfico.

Las autoridades estadounidenses y mexicanas han reportado un incremento en el flujo y poderío de armas estadounidenses a través de la frontera. De especial preocupación son los fusiles automáticos y las pistolas ''mata-policías''.

México tiene leyes estrictas contra las armas de fuego, no tiene tiendas de armas y apenas 4,300 propietarios de armas autorizados, en una población de 105 millones. Estados Unidos, con casi tantas armas de fuego como habitantes, tiene más de 100,000 vendedores licenciados de armas, una industria que fabrica 2.8 millones de armas cortas al año y leyes tan poco estrictas que los traficantes prácticamente pueden conseguir cualquier arma que necesiten.

Un informe gubernamental al Senado mexicano en junio indicó que el 99.4% de las armas en manos de delincuentes mexicanos parecen provenir de Estados Unidos.

Al menos 11,752 armas vendidas en Estados Unidos han sido encontradas en México desde enero del 2003: una pequeñísima fracción de las que siguen en las calles, según el informe.

Hay tantas armas estadounidenses en México, de hecho, que en lugar de ser capturados más adelante con armas en su posesión, muchos delincuentes las dejan en la escena del crimen sabiendo que las pueden remplazar fácilmente, dijo un alto funcionario estadounidenses del orden a condición de anonimato.

Particularmente alarmantes son las ventas estadounidenses de las pistolas FN-57. Esas pistolas disparan balas que ''perforarían la mayor parte de los chalecos antibalas en cualquier ejército del mundo en la actualidad'', de acuerdo con Remtek, un cibersitio especializado en armas en la Internet. Esas pistolas son vendidas a entre 800 y 1,000 dólares en más de 10 tiendas de armas cerca de la frontera.

Esas armas eran desconocidas en México hasta que fueron usadas para matar a decenas de policías este año. Entre ellos estuvieron en mayo los policías de Ciudad de México Félix Pérez y José Rodríguez, muertos cuando desde un automóvil les dispararon con FN-57 cuyas balas atravesaron sus chalecos.

En total, unos 100 policías mexicanos han sido asesinados desde que el presidente Felipe Calderón lanzó una ambiciosa batida nacional contra el narcotráfico este año.

En una conferencia de prensa reciente, el procurador general Eduardo Medina Mora se quejó de que las leyes estadounidenses permiten a los ciudadanos tener armas ''auténticas de guerra''. Medina Mora dijo que México tiene que encontrar formas de frenar el flujo de esas armas al país.

El Congreso estadounidense se ha resistido hasta ahora a llamados para un mayor control de armas. Es especialmente fácil comprar armas en las ferias de armas de fuego que se realizan anualmente en diversas partes del país, en las que las autoridades federales dejaron de verificar las direcciones de los compradores luego de que la Asociaciòn Nacional de Dueños de Armas (NRA) se quejó de que las ventas habían caído.

México espera también que los legisladores en Washington eliminen restricciones a quienes pueden revisar los datos sobre compras de armas. Sin embargo, eso es improbable dada la fuerte oposición de la NRA.

En muchos casos, el gobierno de EU no puede compartir esa información con departamentos locales de policía, mucho menos con el gobierno mexicano, lo que dificulta rastrear el origen de armas ilegales y arrestar a los traficantes de armas.

Los traficantes mexicanos de armas pagan a residentes en Estados Unidos de 20 a 200 dólares por arma para que hagan las compras, dijo el funcionario norteamericano.

Las armas entonces son escondidas en compartimentos ocultos en automóviles, camiones de carga e incluso en avionetas, y cruzan a México en los mismos vehículos que transportan drogas al norte, agregó.

Funcionarios mexicanos se quejan además de que los jueces estadounidenses imponen a los traficantes de armas sentencias menos severas que a los narcotraficantes.

Las autoridades federales estadounidenses dicen que están combatiendo el problema enviando más agentes a la frontera y entregando a México este año perros entrenados en la detección de armas.

Funcionarios norteamericanos dicen que México raramente revisa los vehículos que cruzan la frontera desde Estados Unidos. Pero los agentes aduaneros mexicanos enfrentan a menudo la disyuntiva de ''plata o plomo'' , el dinero del soborno o un balazo.

En febrero, el agente aduanero mexicano Jorge Santillán confiscó un camión lleno de fusiles AK-47 que cruzaba desde Brownsville, Texas, a Matamoros, México, y que presuntamente pertenecía a los Zetas, un temido grupo de ex soldados convertidos en asesinos a sueldo.

Días más tarde, fue asesinado con un AK-47.

Una vez dentro de México, las armas son vendidas en el mercado negro por el doble del precio en Estados Unidos.

Daniel Aguilera, un aficionado a las armas que vive en Ciudad de México, dijo que compró ilegalmente una ametralladora ligera en el barrio de Tepito y que el vendedor le dejó probarla disparando contra un grupo de latas en un edificio de apartamentos.

''Comprar un arma en México es fácil'', dice Aguilera. ''Uno puede conseguir una en un par de horas, si conoce a la gente apropiada''.

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