Amor y odio reciben a Fujimori en Perú

Después de 7 años de ausencia, quien fue el presidente peruano por una década, es hoy prisioner acusado de corrupción y abusos, su extradición marcará un precente en el derecho internacional.
El ex mandatario es escoltado por policías chilenos antes de  (Foto: )
SANTIAGO DE CHILE (AP) -

El ex presidente Alberto Fujimori regresó el sábado a Perú tras siete años de autoexilio en medio de fuertes medidas de seguridad, un día después de que Chile decidiera extraditarlo por cargos de corrupción y abusos a los derechos humanos.

La televisión estatal peruana mostró imágenes cuando el avión bimotor de la policía peruana que lo transporta aterrizó a las 13.21 hora local (1821 GMT) en Tacna, unos 1.300 kilómetros al sur de Lima. Media hora después, la nave partió rumbó a la capital peruana, donde Fujimori deberá enfrentar a la justicia local.

Más temprano, la nave con Fujimori, de 69 años, hizo una primera escala en la norteña ciudad chilena de Antofagasta tras partir de Santiago.

Cuando pise la capital de Perú, Fujimori será trasladado a un cuartel policial donde estará dos semanas para luego ser recluido en la escuela de agentes penitenciarios en el puerto de Callao, donde habitará y será procesado, según el Gobierno.

El regreso de Fujimori a Perú se produce tras permanecer siete años fuera del país que gobernó con mano dura entre 1990 y el 2000, dos de ellos en Chile y cinco exiliado en Japón.

"Se ha dispuesto de forma transitoria un espacio en la Dinoes (Dirección de Operaciones Especiales de la policía peruana) para que sea el lugar donde permanezca el ex presidente", dijo el ministro del Interior, Luis Alva.

En la sede estará "no más de dos semanas", agregó.

La Dinoes, conocida también como el Fundo Barbadillo, está ubicada en el distrito limeño de Ate, una zona pobre al este de Lima. El recinto es la mayor sede de quema de cargamentos de drogas incautados por la policía.

Con su reclusión en este centro policial, Fujimori cambiará radicalmente su exclusivo arresto domiciliario en la Hacienda Chicureo, en las afueras de Santiago de Chile, donde disponía de piscina, un campo de golf y amplias áreas de recreación.

"Luego de Barbadillo, Fujimori será trasladado a la escuela de agentes penitenciarios con espacios amplios para que tenga una habitación y una sala de audiencias para que sea juzgado", dijo a Reuters la ministra de Justicia, María Zavala.

"Fujimori contará con toda la seguridad del caso y tendrá todas las garantías para un debido proceso", agregó.

PERIPLO EN CHILE

Es la primera vez que un ex presidente es extraditado a su país por cargos de abusos a los derechos humanos y según expertos podría ser condenado a 30 años de prisión en juicios que durarían entre tres meses y dos años.

A pesar de haberla impulsado, la extradición de Fujimori es un reto para el presidente Alan García, que sin una mayoría propia en el Congreso cuenta con el apoyo de los legisladores "fujimoristas" para la aprobación de leyes.

El partido del ex mandatario, que tiene tanto la nacionalidad peruana como la japonesa, es la cuarta fuerza en el Congreso unicameral.

La Corte Suprema de Chile concedió la extradición de Fujimori por dos casos de abusos a los derechos humanos y cinco de corrupción, de los 13 presentados en su contra.

El ex mandatario llegó sorpresivamente a Chile desde Tokio a fines del 2005 y poco después Lima solicitó su extradición.

Vestido con un sobretodo negro y con una pequeña maleta en la mano, Fujimori abandonó su cómoda vivienda en las afueras de Santiago para abordar un helicóptero policial que lo trasladó hacia un aeropuerto chileno.

Antes de abordar el avión de la policía peruana que lo llevó a Perú, Fujimori fue sometido a un chequeo médico, según versiones de la prensa local.

Fujimori pasó su última noche en Santiago con "absoluta tranquilidad", según su abogado Francisco Velozo.

AMOR Y ODIO

La llegada de Fujimori ha despertado sentimientos de amor y odio entre muchos peruanos que preparan en Lima diferentes manifestaciones de apoyo y rechazo al ex presidente.

Para algunos, Fujimori es un héroe por haber derrotado en los 90 a la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso. Para otros es un "corrupto" y "asesino" que formó escuadrones de la muerte en una guerra sucia contra los grupos armados.

"Si se equivocó en unas cosas, ya responderá, pero era necesario acabar con ese cáncer del terrorismo. ¿Cómo estaríamos ahora? Con miedo, cualquier carro estaría explotando", dijo César Alarcón, de 42 años, en referencia a la lucha de Fujimori contra el grupo Sendero Luminoso.

"Por supuesto que tiene que venir para pagar todos los crímenes que ha cometido", dijo por su parte Rosa Pérez, de 38 años, quien trabaja en una cafetería de Lima.

Fujimori dijo a Reuters que tiene la conciencia tranquila y que espera tener un debido proceso en Perú. "Confío sí en que ninguna de esas acusaciones tiene sustento como para condenarme", aseguró el ex presidente.

El Gobierno ha invocado tranquilidad y dijo que espera que la llegada de Fujimori no genere división entre peruanos.

El ex presidente peruano huyó a Japón en el 2000 al desmoronarse su Gobierno por el mayor escándalo de corrupción en la historia de este país andino.

Ahora ve
No te pierdas