Dos inocentes más en “Caso de la maleta”

Una pareja de venezolanos se declararon inocentes de ser agentes encubiertos en EU; la fiscalía estadounidense alega que intentaron hacer llegar 800,000 a la campaña de Kirchner.

Dos venezolanos se declararon inocentes el lunes ante una acusación de Estados Unidos de que actuaron como agentes encubiertos de Caracas para ocultar el contrabando fallido de 800,000 dólares, destinados a financiar la campaña presidencial oficialista en Argentina.

Moisés Maionica, Carlos Kauffmann y otras tres personas fueron involucrados en diciembre, en un complot que salpicó con sospechas de corrupción al Gobierno argentino —conocido como “el escándalo de la maleta”— y tensó la relación entre Buenos Aires y Washington.

La fiscalía estadounidense señaló que los cinco hombres representaron al presidente venezolano, Hugo Chávez, enemigo político de Washington, y alegó que los acusados habían dicho que el dinero era para financiar la campaña de la actual presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

Fernández de Kirchner se impuso en los comicios de octubre.

Los abogados de Maionica, 36 años, y Carlos Kaufmann, 35 años, realizaron la presentación en Miami ante el juez estadounidense Barry Garber.

Uno de los cinco involucrados, Antonio José Canchica Gómez, no pudo ser localizado por la justicia.

Otros dos, el venezolano Franklin Durán, y el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello, están detenidos en Florida y también se declararon inocentes en diciembre.

Los acusados enfrentan penas de hasta 10 años de prisión y multas de 250,000 dólares por no haberse registrado como agentes de un Gobierno extranjero.

El caso estalló cuando el empresario venezolano-estadounidense Guido Antonini Wilson intentó entrar a Buenos Aires una maleta con 800.000 dólares sin declarar, tras arribar desde Caracas en un vuelo privado rentado por el estado argentino.

Los dólares fueron incautados por oficiales de la aduana argentina, pero Antonini Wilson no tuvo problemas en dejar el país. Ahora, Buenos Aires pretende que el empresario sea extraditado desde Estados Unidos para interrogarlo sobre posible lavado de dinero.

El lunes, el jefe de Gabinete de Ministros de Argentina, Alberto Fernández, dijo que la resolución del caso que enfrentó a Buenos Aires con Washington está en manos de la justicia de ambos países, evitando el fuerte tono crítico que había usado el Gobierno del país sudamericano hasta el momento.

“Que cada uno haga lo que tenga que hacer, la justicia Argentina lo suyo y la justicia Americana (estadounidense) lo suyo, eso ya no es un tema nuestro”, dijo a la local Radio América.

La presidenta argentina, una estrecha aliada de Chávez, calificó al proceso de “basura” y el Congreso aprobó una resolución condenando el procedimiento estadounidense.

Chávez acusó a Washington de buscar erosionar la relación bilateral con Argentina, mientras que la Casa Blanca descartó que haya intencionalidad política en la causa.

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