Extranjero ayuda en mediación de Kenia

El jefe de la Unión Africana se reunió con el presidente y su opositor para buscar soluciones; se han discutido las opciones de un acuerdo para compartir el poder o una nueva elección.
Desde el ascenso de Kibaki, más de mil personas han dejado s
NAIROBI (CNN) -

El jefe de la Unión Africana John Kufuor se reunió con el presidente de Kenia y el líder de la oposición del país para intentar superar el caos provocado después de las elecciones que dejó más de 500 muertos.

Kufuor, quien además es presidente de Ghana, primero se reunió con el mandatario Mwai Kibaki en su oficina y residencia presidencial y luego se dirigió a un hotel para conversar con Raila Odinga.

El líder opositor dice que le robaron una victoria electoral del 27 de diciembre a través del fraude.

La crisis afectó la reputación de Kenia como una nación estable en una turbulenta región de África y dañó a sectores económicos claves como el turismo y el té.

En un comunicado luego de la reunión, la oficina de Kibaki dijo que el presidente le aseguró a Kufuor que estaba iniciando el diálogo.

"Ahora que la paz está volviendo a estas partes, su Gobierno parcialmente formado seguirá intentando llegar a los líderes kenianos, quienes también serán alentados a asumir su rol de predicar la paz entre sus simpatizantes," dijo el comunicado.

Kibaki sugirió que iba a incluir figuras de la oposición en su Gobierno e invitó a Odinga a mantener una reunión cara a cara el viernes. Pero el líder opositor se negó, diciendo que tal encuentro sería un "espectáculo menor" sin un mediador internacional.

Kibaki nombró a 17 ministros el martes a la noche, lo que desató más violencia en la mayor economía del este de África.

Presión extranjera

A pocos minutos del anuncio del gabinete de Kibaki, cientos de manifestantes levantaron barricadas y apedrearon autos en Kisumu, un bastión de la oposición.

En Nairobi, simpatizantes de la oposición entraron en los barrios pobres, algunos de ellos con machetes. Dos personas murieron allí, según residentes.

Las autoridades dijeron que 486 personas murieron por la violencia relacionada a las elecciones. Pero trabajadores voluntarios dicen que la cifra es superior a 500 y la oposición mencionó que estaría más cerca de los 1,000 muertos.

Mientras tanto, crece la presión internacional para una solución negociada. Entre los posibles escenarios, se habla de un acuerdo para compartir el poder o de una nueva elección.

Aumenta número de refugiados

Más refugiados huyeron el miércoles del oeste de Kenia luego de una nueva erupción de violencia política, pero el presidente dijo que debe cesar el éxodo e insistió en que se mantendrá en el poder pese a denuncias de fraude masivo en las elecciones que le otorgaron un segundo mandato.

Más de 500 personas han muerto en actos de violencia política y étnica desde los comicios del 27 de diciembre, y millares han debido abandonar sus hogares. El presidente Mwai Kibaki hizo su primera visita el miércoles a un sitio en donde se han registrado episodios de violencia, en el oeste de Kenia, y habló ante más de 1.000 personas, muchas de las cuales huyeron de sus viviendas incendiadas, perseguidas por turbas que blandían machetes, y arcos y flechas.

''No teman. El gobierno los protegerá'', dijo Kibaki en un discurso en una escuela transformada en campamento para refugiados en la comunidad agrícola de Burnt Forest. ''Aquellos que han estado incitando a la gente y causaron este caos serán llevados ante la justicia'', añadió.

El presidente añadió que la votación ''ha concluido y cualquiera que piense que puede'' alterar los resultados ''debe saber que no es posible y nunca será posible''.

La oposición y observadores internacionales han denunciado un masivo fraude electoral. Inclusive el jefe de la campaña de Kibaki ha dicho que no está seguro quién ganó.

En algunas áreas, la disputa política ha desencadenado la violencia étnica. Otras tribus están enfrentadas a los kikuyu, la etnia de Kibaki, que ha dominado durante muchos años la política y la economía en Kenia.

El líder opositor de Kenia, Raila Odinga, acusó a Kibaki de cometer fraude.

Odinga rechazó la oferta del presidente de formar un gobierno de unidad nacional.

Para Kibaki es imposible gobernar sin respaldo de la oposición. En las elecciones parlamentarias realizadas el mismo día que las presidenciales, el partido de Odinga ganó 95 de los 210 escaños legislativos. Además, la mitad de los ministros de Kibaki perdieron sus bancas en el parlamento.

Sin embargo, Kibaki reemplazó a los ministros con funcionarios de su misma etnia, pese a prometer que iba a compartir el poder con Odinga.

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