El gurú detrás de los candidatos

Los asesores económicos son las voces más cercanas a cada aspirante republicano y demócrata; entérate quiénes son los consultores de cabecera de los candidatos McCain, Clinton y Obama.
Los candidatos tienen en su gurú un soporte para una visión  (Foto: )
NUEVA YORK -

Los candidatos a la presidencia no mueven por sí solos todos los complejos hilos de la realidad estadounidense,  dependen en gran medida de los expertos en economía que los ayudan a proponer soluciones financieras atractivas para los votantes.  ¿Quiénes son estos influyentes asesores?

Asesor económico de McCain: Douglas Holtz-Eakin

Holtz-Eakin, principal asesor económico del republicano John McCain, está haciendo su mejor esfuerzo para refutar la vieja creencia de que la economía es una ciencia sombría. “La primer cosa que aporta un asesor económico al equipo de una campaña política es frescor y chispa (…) A los economistas les gusta ser valorados por su inteligencia y ser respetados por su autoridad… pero ya no funciona así” escribió el asesor en el blog Freakonomics del New York Times.

Pese a estas palabras, Holtz-Eakin -quien fuera también director de la Oficina del Presupuesto del Congreso y anterior economista en jefe del Consejo de Asesores Económicos del presidente Bush- es muy respetado entre los partidarios de una línea dura en el tema del déficit, sobre todo por su postura en la reforma a las asignaciones presupuestarias, una iniciativa que defiende.

Según su punto de vista, mientras más pronto se actúe sobre la financiación deficitaria de la Seguridad Social y el Programa de Seguro Médico, más rápido mejorará la economía. Sostener ambos programas supondrá decisiones difíciles a la hora de aplicar una política de austeridad presupuestaria, algo que Holtz-Eakin cree más efectivo que un aumento en los impuestos. Tanto él como otros economistas estiman que la economía no crecerá lo suficiente para compensar las presiones del gasto obligatorio -que se presentarán cuando los Baby Boomers lleguen a la edad de jubilación.

“La política fiscal vigente es insostenible, e incluso las medidas draconianas para reducir el gasto anual en ciertos programas resultan insuficientes para garantizar que el actual nivel de contribuciones fiscales cubrirá las jubilaciones de los mayores y los programas de salud” expuso Holtz-Eakin el verano pasado en una publicación. “En corto, la política fiscal de Estados Unidos requiere reformas fundamentales” sentenció.

Asesor económico de Obama: Austan Goolsbee

Goolsbee, profesor de economía en la Universidad de Chicago que asesora a Barack Obama (contendiente demócrata que va a la cabeza), nunca antes había participado en una campaña política; aunque es miembro del panel de economistas que asesoran a la Oficina del Presupuesto del Congreso.

Austan Goolsbee está familiarizado con el debate incendiario relativo a los impuestos que deben cobrarse a los norteamericanos con altos ingresos. De acuerdo a sus cálculos, no habrá mayores consecuencias si la tasa marginal de impuestos para este sector sube al 39.6% frente al 35% de retención actual.

En una de las columnas que publica en el diario New York Times, Goolsbee menciona datos que demuestran que los ingresos tributarios de los altos ejecutivos –que representan sólo el 1% de las personas con más altos ingresos- aumentaron de manera desproporcionada comparados con el resto, tanto al bajar las tasas de impuestos como cuando subieron.

Aunque Goolsbee asesora a un Demócrata, se ha ganado el respeto de gente de otras trincheras. “Él parece ser el tipo de persona -amable, empírica y razonable- que quisieras a la derecha de un presidente demócrata, si es que llegaran a ganar” escribió el columnista conservador George Will.

Asesor económico de Clinton: Gene Sperling

Sperling, mucho más curtido por los avatares políticos que Goolsbee o Holtz-Eakin, es el asesor de la candidata demócrata Hillary Clinton.

Gene Sperling es un viejo conocido de los Clinton, fue asesor económico del presidente Bill Clinton y actualmente funge como profesor miembro del Centro para el Progreso Americano, una institución dirigida por John Modesta, quien sirvió como jefe de personal del presidente Clinton.

Durante su desempeño en la Casa Blanca, Sperling jugó un papel central en la formulación de la política económica, desde coordinar las iniciativas del presidente en torno a la Seguridad Social y a la reducción de la deuda, hasta ayudar a ampliar el crédito fiscal sobre el ingreso devengado para trabajadores de bajos ingresos.

En su libro “The Pro-Growth Progressive: An Economic Strategy for Shared Prosperity” (El Crecimiento Progresivo: Una estrategia económica para la prosperidad compartida, sin traducción al español), Sperling llama a equilibrar las ventajas de una economía global con las exigencias de proteger a los trabajadores.

“Con cientos de millones de nuevos consumidores de clase media entrando a la economía mundial, debemos estar confiados en que, a la larga, Estados Unidos ganará más de lo que pierde debido a una economía global abierta” escribe. “¿Qué tipo de opciones prácticas tenemos entre asumir, por un lado, que la globalización empujará a todos los barcos o recurrir, por el otro, al proteccionismo?”


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