Termina crisis en América Latina

Los presidentes de Colombia, Ecuador y Venezuela arreglaron sus conflictos en la Cumbre de Río; con un apretón de manos dieron por terminada la crisis andina desatada el fin de semana pasado.
Uribe estrecha la mano con Chávez frente al presidente de Re  (Foto: )
SANTO DOMINGO (AP) -

Los presidentes de Colombia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela estrecharon manos al final de un tenso debate por la crisis andina, un paso para avanzar hacia una solución de uno de los peores conflictos en Latinoamérica en los últimos años.

A petición del presidente dominicano Leonel Fernández, anfitrión de la XX Cumbre del Grupo de Río, Alvaro Uribe, Rafael Correa y Hugo Chávez aceptaron saludarse.

Correa, cuyo país rompió relaciones diplomáticas con Colombia, consideró que se avanzaba en superar el conflicto.

''Aquí todos quieren la paz, todos quieren contribuir'', dijo Fernández.

''Yo acepto lo que usted dice; yo no soy un hombre de odios personales'', señaló Uribe.

Por horas Ecuador y Colombia intercambiaron acusaciones en torno a la crisis diplomática derivada de una incursión militar colombiana a territorio ecuatoriano, mientras mandatarios latinoamericanos intentaban mediar para evitar que se repita uno de los peores conflictos regionales en los últimos años.

El presidente colombiano Alvaro Uribe pidió investigar una presunta carta, según la cual las FARC financiaron la campaña del hoy mandatario ecuatoriano Rafael Correa.

De cara a Correa y ante mandatarios que participaron en la XX Cumbre del Grupo de Río, Uribe dijo que una de las documentos encontradas en el equipo decomisado en un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano había uno del abatido Raúl Reyes al jefe máximo de ese grupo Manuel Marulanda en la que explica sobre apoyo a la campaña de Correa.

''Carta de Raúl Reyes a Manuel Marulanda. En nota enviada al secretariado explico sobre la ayuda entregada a la campaña de Rafael Correa, de acuerdo a su instrucción. El coronel me anunció volverme a visitar las próximas semanas con la finalidad de explicarme los resultados electorales y la estrategia para la segunda vuelta'', leyó Uribe ante el mandatario ecuatoriano quien de la seriedad pasaba a una sonrisa irónica.

Correa rebatió las alusiones. ''Rechazo esa infamia de que el gobierno de Rafael Correa ha colaborado con las FARC'', sostuvo.

''Las mentiras se derrumban por sí solas'', añadió y propuso la creación de una fuerza internacional de paz para controlar la frontera sur de Colombia, que a su juicio no hace el gobierno de Uribe.

El presidente venezolano Hugo Chávez, cuyo país se sumó al conflicto con duras críticas a Colombia por haber afectado el proceso de canje de rehenes de las FARC, aprovechó el encuentro para anunciar que había recibido pruebas de vida de seis rehenes más de la guerrilla colombiana.

Incluso, divulgó un video que por algunos segundos se mostró a un hombre que Chávez identificó como ''el cabo Moncayo'', en referencia al suboficial del ejército colombiano Pablo Moncayo Cabrera, secuestrado el 21 de diciembre de 1997.

El padre del suboficial, Gustavo Moncayo, dijo a la AP en Colombia que había recibido con ''mucha, mucha alegría'', la prueba de supervivencia.

También dijo que no ha enviado dinero a las FARC ni lo hará.

Los temas energéticos y de desarrollo para los que se convocó a la Cumbre quedaron marginados pues el dominó el debate la crisis entre Ecuador y Colombia, luego de que el ejército colombiano atacó un campamento de las FARC en tierra ecuatoriana y mató a Luis Devia, el segundo comandante de esa guerrilla Raúl Reyes y a otros 25 presuntos guerrilleros.

Luego de que Uribe leyera varias cartas que hablaban de supuestos emisarios del gobierno ecuatoriano en reuniones con rebeldes, Correa ofreció investigar.

''¡Cálmese, cálmese!'', dijo Correa a un Uribe que le pedía no imprimirle a sus palabras ''ese cinismo nostálgico del comunismo''.

En su discurso, Uribe también dijo que no le informó del operativo planeado contra las FARC porque el gobierno ecuatoriano no coopera en la lucha contra el terrorismo.

El colombiano advirtió que para su gobierno ''lo más importante es la seguridad de las personas, que el territorio'', una posición que fue discutida por algunos _como la argentina Cristina Fernández y el canciller brasileño Celso Amorim_ al considerar que no debe violarse la soberanía territorial de los países.

La XX Cumbre del Grupo de Río se inauguró con la presencia de once presidentes, y por primera vez desde el inicio de la crisis se sentaron en una misma mesa Correa, Uribe y el venezolano Hugo Chávez, quien también se metió en un conflicto con Colombia por el operativo contra las FARC.

Otros mandatarios comenzaron a intervenir, como el mexicano Felipe Calderón quien llamó a dejar de lado los ''adjetivos'' para poder avanzar en una solución.

El presidente guatemalteco, Alvaro Colom, propuso crear una comisión especial inmediata que visite Ecuador y Colombia, la cual estaría integrada por ex presidentes que hayan tenido relación con procesos de paz y conciliaciones.

El Grupo de Río está formado por 20 países y sólo faltaba que el viernes los presidentes ratifiquen la entrada de Haití para que se amplíe a 21.

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