Kirchner advierte a campesinos en huelga

El gobierno argentino lanzó un ultimátum a produductores para que levanten los blqueos carrrete cerca de 5,000 personas se manifestaron en Buenos Aires por los mayores impuestos al agro.
La huelga del sector rural en Argentina amenaza con un desab
BUENOS AIRES (AP) -

El gobierno advirtió este miércoles a los productores rurales en huelga desde hace 14 días, que bloquean las rutas en todo el país generando el desabastecimiento alimenticio, que si no levantan los cierres las autoridades ''los moverán'' y que ''irá preso'' quien impida circular a los camiones.

El ministro de Seguridad y Justicia, Aníbal Fernández hizo sus declaraciones a la prensa después que la presidenta Cristina Fernández, en un discurso el martes en la noche, provocó una sorpresiva reacción de miles de personas en esta capital y otras ciudades.

Cacerolas en mano, unas 5,000 personas se congregaron de manera espontánea en la plaza frente a la casa de gobierno, para expresar su apoyo al paro pero debieron dispersarse ante la llegada de un grupo de ''piqueteros'' que lanzaban vivas a la presidenta y calificaba de ''oligarcas'' y ''golpistas'' a los manifestantes.

La presidenta advirtió que ''no me voy a someter a ninguna extorsión'', ante la decisión de organizaciones del campo de prolongar por tiempo indefinido el paro que iniciaron el 13 de marzo.

Los ''ruralistas'' rechazan aumentos en las ''retenciones'' (gravámenes) a la exportación de soja y girasol, medidas que la Presidenta ratificó. En numerosas rutas del país realizan bloqueos impidiendo la circulación de cualquier camión que transporte productos del agro.

''Como presidenta de las República Argentina pienso ejercer todos los instrumentos que la ley, la Constitución y el voto popular me han conferido'', dijo la mandataria, en funciones desde el 10 de diciembre.

El ministro de seguridad, a su vez, expresó que ''el gobierno va a ejercer el poder de policía''. Y refiriéndose a los grupos que bloquean las rutas, añadió que ''si no se mueven, los moveremos. Estamos en mano de gente más peligrosa que los piqueteros (desempleados) que antes desviaban el tránsito. Acá paran camiones y tiran el cereal''.

Fernández agregó que ''iremos trabajando producto por producto, iremos liberando los espacios por donde tengan que pasar las cosas que deben llegar a los distintos lugares para su consumo. Quien no entienda esas razones, irá preso''.

Las manifestaciones de apoyo a los agricultores también ocurrieron en ciudades del interior con demostraciones callejeras de vecinos, principalmente de barrios de clase media y alta, que salieron golpeando cacerolas, para demostrar su adhesión al paro del campo.

El dirigente del grupo ''piquetero'', Luis D'Elía, de la organización Federación de Tierra y Vivienda, convocó el miércoles ''a todas las organizaciones sociales, sindicales y políticas a defender al gobierno nacional y popular en todos los lugares de la Argentina''.

Entretanto, Hugo Biolcatti, vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, que agrupa a los grandes productores del campo y participa del paro, declaró el miércoles que ''esperábamos que el mensaje de la presidenta Fernández fuera de reconciliación, pero fue un baldazo de nafta. La reacción de la gente fue espontánea y salió a repudiar un sistema sumamente autoritario''.

El ministro de economía Martín Lousteau declaró el miércoles que ''sobre las protestas del campo se montan intereses políticos'' y que el gobierno ''no va a tener ninguna timidez para destinar los recursos de las retenciones para que en la Argentina haya una mejor distribución del ingreso''.

La Iglesia Católica, que es el culto sostenido por el Estado argentino, reiteró su llamado a ''un urgente diálogo'' entre el gobierno y los ruralistas, en una declaración que emitió su Comisión Nacional de Justicia y Paz.

 

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