Betancourt, gravemente enferma: Colombia

Funcionarios de ese país señalaron que la ex política padece de leishmaniasis y hepatitis B; Wolmar Pérez, Defensor del Pueblo, dijo que Ingrid Betancourt requiere de atención médica.
BOGOTÁ (CNN) -

La ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada desde hace más de seis años por la guerrilla, está gravemente enferma y debió recibir atención médica urgente a finales de febrero en una zona selvática, reveló el Defensor del Pueblo, Wolmar Pérez.

La política, que tiene nacionalidad colombiana y francesa, fue atendida en puestos de salud cerca de los municipios de San José y El Retorno, en el suroriental departamento del Guaviare, mientras continúa retenida por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"La información de que disponemos indica que las condiciones físicas y de salud que acusa Ingrid Betancourt están francamente deterioradas y que es necesario la atención inmediata para ofrecerle la asistencia que está reclamando", dijo el Defensor del Pueblo.

El funcionario reveló que de acuerdo con la información la política, de 46 años, está enferma de leishmaniasis, una enfermedad tropical, y hepatitis B.

Betancourt integra un grupo de 40 rehenes políticos, incluidos tres estadounidenses, que las FARC buscan intercambiar por 500 guerrilleros presos.

Pérez pidió a las FARC permitir el ingreso de una misión humanitaria a la zona en donde se encuentra la política, madre de dos hijos, para suministrarle asistencia médica.

"Urgimos de las FARC asumir el compromiso ético ante la nación de regresar a la libertad a la mayor brevedad posible a Ingrid Betancourt, al ex parlamentario Oscar Tulio Lizcano y a los demás secuestrados", precisó el funcionario.

En la prueba de vida más reciente, un video que se conoció a finales del 2007, Betancourt apareció visiblemente demacrada y delgada.

En una carta que envió a su familia y que se conoció simultáneamente con el video, la política secuestrada en febrero del 2002, admitió que estaba desfalleciendo lentamente.

Algunos de los seis políticos liberados entre enero y febrero de este año por la guerrilla, después de varios años de cautiverio, aseguraron que el estado de salud de Betancourt era delicado, que no comía bien y que sufría una enfermedad hepática.

En las últimas semanas varios rumores sobre Betancourt han circulado insistentemente, pero Pérez es el primer funcionario en alertar sobre su delicado estado de salud.

Ante esa situación el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, pidió recientemente al máximo jefe de las FARC, Manuel Marulanda, liberar a la política y no dejarla morir en medio de la selva.

La guerrilla pretende que el Gobierno colombiano retire sus Fuerzas Militares de una zona de 780 kilómetros cuadrados para que los delgados de las dos partes se reúnan a negociar un acuerdo humanitario, pero el presidente Álvaro Uribe, quien impulsa una agresiva ofensiva militar, se niega a hacerlo.

Las posiciones inflexibles de las partes han impedido poner fin al drama de los secuestrados, algunos de los que completaron 10 años en campamentos rebeldes en la selva.

El secuestro de Betancourt ha despertado gran solidaridad en Francia y en otros países de Europa, que buscan su libertad y un cese del conflicto interno de más de cuatro décadas que azota este país de más de 42 millones de habitantes.

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