'Súperinsecto' curaría Mal de Chagas

La chinche modificada genéticamente podría erradicar la transmisión de esta enfermedad; sin embargo, alterar un vector del ecosistema podría desencadenar problemas serios.
Una modificación genética en las chinches podría desencadena
COMAPA, Guatemala (CNN) -

Un grupo de inspectores de salud de Guatemala armados con linternas y pinzas recorren la choza de adobe de Lucinda Bautista, retirando peligrosos insectos de las grietas de las paredes.

Estos insectos, de tamaño similar al de la cucaracha y que chupan sangre de sus víctimas, son portadores del mal de Chagas, que cada año infecta a casi 10 millones de personas en Latinoamérica y causa la muerte a decenas de miles.

Varias fumigaciones realizadas a la choza de Bautista, situada cerca del pueblo de Comapa, no han logrado acabar con los insectos conocidos como "chinches". Una casa infestada puede tener miles de ejemplares ocultos en grietas y hendiduras.

"Fumigaron varias veces pero siguen aquí en las paredes. Nos pican todo el tiempo", dijo Bautista, de 40 años, mientras abrazaba a uno de sus tres hijos.

Se estima que unas 20,000 personas mueren al año en todo el mundo a causa del Chagas. La mayoría no presenta síntomas sino hasta años después cuando desarrolla males cardiacos.

Los empobrecidos habitantes del occidental estado de Jutiapa, como Bautista, necesitan urgentemente una nueva forma para mantener a raya a las chinches.

Científicos de Guatemala y Estados Unidos descubrieron una forma para modificar genéticamente una bacteria que mata a la enfermedad dentro de la chinche, pero las pruebas de campo han sido aplazadas por el temor de crear un "superinsecto" estilo ciencia ficción, si es liberado del laboratorio.

"Poner estos transgénicos en un lugar en el que se pueden mover libremente, donde esos genes pueden pasar a otras cosas y mutar potencialmente, es un territorio nuevo completamente", dijo Ravi Durvasula, investigador de la Universidad de Nuevo México y encargado de los experimentos.

"Nada se acerca tanto (a una solución) como esto (...). Eso puede ser parte de la reticencia", explicó Durvasula, quien trabaja junto a científicos del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) en Atlanta.

El equipo de Durvasula quería realizar pruebas en Guatemala pero lleva años esperando que las autoridades fijen las reglas para la liberación.

Un hábito desagradable

Los excrementos de la chinche portan el Chagas y su hábito de defecar en el lugar donde comen hace que una pequeña rascada a la herida sea suficiente para transmitir la enfermedad al torrente sanguíneo.

Programas de fumigación y los esfuerzos para construir mejores viviendas en países como Brasil han causado una drástica disminución de las infecciones de Chagas en los años recientes.

Pero en lugares como Jutiapa hay una clase diferente de chinche voladora, que habita en los árboles y fácilmente puede reinfestar una casa tras la fumigación.

La bacteria diseñada por el CDC es dada de comer a las chinches y una vez dentro puede matar al parásito del Chagas, conocido como Trypanosoma cruzi.

Pruebas de laboratorio demostraron que la bacteria se propagó exitosamente en un grupo de chinches.

El siguiente paso sería realizar pruebas de campo controladas, para ver su comportamiento, pero científicos estadounidenses se quejan de un gran vacío en las leyes actuales sobre insectos modificados genéticamente.

"Algunas de estas tecnologías no existían cuando se escribieron las leyes", dijo el entomólogo Thomas Miller, científico de la Universidad de California Riverside.

La posibilidad de que los insectos modificados piquen a personas como Bautista y sus hijos abre dudas más complejas que las existentes en torno a los alimentos transgénicos.

"Cada vez que afectas un ecosistema tratando de modificar un vector existe el riesgo de que ese vector se transforme en otra cosa", dijo Peter Hotez, presidente del Instituto Sabin Vaccine y experto en enfermedades tropicales como el Chagas.

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