El volcán pone en jaque a Chile

País atraviesa por la emergencia natural más compleja en su historia, dice el ministro de Defen la actividad del volcán desde hace más de una semana obligó a evacuar más de 7,000 personas.

Chile atraviesa por la emergencia natural más compleja en su historia, dijo el domingo el ministro de Defensa, José Goñi, provocada por el volcán Chaitén, cuya intensa actividad iniciada hace más de una semana obligó a la evacuación de más de 7,000 personas.

El funcionario admitió que la incertidumbre sobre el comportamiento del volcán complica aún más la situación para el Gobierno y los evacuados, la mayor parte de los cuales se encuentra en Puerto Montt, a más de 200 kilómetros del Chaitén.

"Estamos viviendo una situación extraordinariamente compleja. Diría que es la emergencia natural más compleja y mayor que ha vivido la historia de Chile", dijo el ministro Goñi el domingo por la noche al canal de televisión estatal TVN.

"El problema fundamental que tiene esta emergencia es la incertidumbre. Tenemos un volcán que está activo hace ocho días y que no ha dejado de estar en actividad. Es como un horno que presiona y presiona y está botando ceniza de manera constante", agregó el funcionario.

Ante esta situación, el Gobierno anunció más temprano que intensificará la vigilancia del Chaitén con la instalación de nuevos equipos en la zona, y el ministro aseguró que un grupo de científicos está siguiendo de cerca la evolución del volcán.

Goñi dijo que en un sobrevuelo que realizó por el volcán el domingo comprobó que su intensa actividad se mantenía.

Preocupación por mascotas

En Puerto Montt, que se ha convertido en el centro de operaciones del Gobierno para evaluar la situación, la mayor actividad el domingo se vivió en la plaza de armas y en los albergues para evacuados.

Por la mañana, un grupo de militares entregó en la plaza alimentos a los evacuados debidamente identificados, la mayor parte de los cuales se encuentra en casa de amigos y familiares, pero un número importante está en albergues acondicionados en escuelas.

"Me están dando zapallo, plátano, zanahorias, agua. Creo que me puede durar unos cuatro o cinco días", dijo a Reuters Augusto Ampuero, un campesino que fue evacuado de Chaitén, el poblado más cercano al volcán, y que junto a su familia fue recibido por su hermana en Puerto Montt.

"Dejé mi lancha, mis animales, mi casa y no sé qué va a pasar con nosotros. Prácticamente salí con lo que tenía puesto", afirmó mirando preocupado el nublado horizonte y llevando sus manos a los bolsillos de sus descoloridos pantalones.

Por la tarde, un grupo de evacuados protestó bulliciosamente en la plaza pidiendo el rescate de sus mascotas abandonadas en Chaitén.

"Cuando nos sacaron no nos dejaron traernos a nuestros perros. Yo dejé el mío en el patio con agua y comida, pero eso fue hace más de una semana. Quiero que me lo traigan", dijo con los ojos humedecidos una mujer.

Más temprano y en el mismo lugar, un grupo de jóvenes recolectó firmas con las que esperan presionar al Gobierno para que permita a organizaciones protectoras de animales rescatar a las cientos de mascotas que quedaron en Chaitén.

"Hoy día sería una maniobra demasiado arriesgada (sacar a las mascotas). Estamos en una situación de tal incertidumbre que no podemos arriesgar innecesariamente a más gente", dijo el ministro Goñi.

El ministro aseguró además que perros y gatos están siendo alimentados por militares que se encuentran en la zona.

Triste día de la madre

Las bajas temperaturas del domingo en Puerto Montt fueron de la mano con el ánimo de muchos de los evacuados que se encuentran en albergues, más aún teniendo en cuenta que en Chile, al igual que en varios países de la región, se celebró el "Día de la Madre".

"¿Qué quiere que le diga? Esto es triste. Estoy mal. Me la paso pensando en mis cosas, en mis animales", dijo llorando una anciana, madre de nueve hijos, al recoger su paquete de ayuda.

"Este es el peor Día de la Madre que he pasado", añadió.

En el albergue ubicado en el Liceo Comercial trataban de mejorar el ánimo de los evacuados con pequeños obsequios para las madres, como Paulina Salinas, de 24 años, que ya tiene un niño y está por nacer su segundo hijo.

"Están tratando de hacernos olvidar lo que ha pasado, pero es difícil. A mí me sacaron de mi casa y me metieron al buque, y pensé que ahí mismo daría a luz porque sentí contracciones", dijo Paulina, quien ya tiene nueve meses de embarazo y es una de las cuatro mujeres que espera un hijo en el albergue.

No hay certeza de qué pasará con los evacuados. La presidenta Michelle Bachelet advirtió en la víspera que el pueblo de Chaitén podría ser arrasado en sólo minutos si la enorme columna de cenizas que emana el volcán colapsa.

Por lo pronto, el Gobierno ha anunciado que nombrará un delegado presidencial que estará permanentemente en la zona y está evaluando la entrega de un bono a las familias evacuadas de Chaitén, convertido ahora en un pueblo fantasma tras ser antes un paraíso para los amantes del turismo de aventura.

Además se mejorarán las telecomunicaciones con la instalación de antenas en la provincia de Palena, a la que pertenecen Chaitén y Futaleufú, otro de los poblados afectados por la ceniza del volcán.

El Gobierno busca además recuperar valiosa documentación de Chaitén y ordenó una operación militar con tal fin, con la que se ha podido rescatar parte del material.

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