Los Beltrán, detrás de muerte de Millán

Un agente de la Policía Federal de Caminos encabezó la célula que asesinó al jefe policíaco; la Secretaría de Seguridad Pública presume que el móvil es el trasiego de drogas en el AICM.
Una célula encabezada por un agente de la Policía Federal de
CIUDAD DE MÉXICO (Notimex) -

La Policía Federal informó que la banda de narcotraficantes de los hermanos Beltrán Leyva ordenó a una célula criminal que encabeza un agente de la Policía Federal de Caminos matar al Edgar Millán, coordinador de Seguridad Regional de la PFP.

En conferencia de prensa, el coordinador de la División Antidrogas de la Policía Federal Preventiva (PFP), Gerardo Garay Cadena, informó que José Antonio Montes Garfias es el líder de esa célula criminal.

Refirió que hasta octubre de 2007 trabajó en el área de Antinarcóticos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y desde esa fecha fue comisionado en Culiacán, Sinaloa.

Desde entonces, aclaró, este sujeto no se presentó a cumplir con su comisión en la capital sinaloense toda vez que había presentado una licencia médica.

Montes Garfias al momento de ser detenido llevaba consigo evidencias que lo relacionan con el homicidio del subinspector Roberto Velasco Bravo, ocurrido una semana antes, pero además se encontró que las armas utilizadas en ambos asesinatos tienen una relación cercana.

Las investigaciones señalan, según Garay Cadena, que Alejandro Ramírez Báez fue contratado por esta célula criminal y el pasado 8 de mayo ingresó a la sala de la casa de Millán Gómez en donde lo esperó para dispararle y acabar con su vida.

En el lugar se encontró un radio de comunicación, dos pistolas y un guante de látex, luego de que el asesino hiriera a uno de los escoltas de Millán Gómez a la altura del pómulo.

Con la manos en la masa

Por otro lado, el funcionario informó que este delincuente al momento de su aprehensión llevaba consigo un radio de intercomunicación que estaba registrado a nombre de un prestador de servicios que rentaba este tipo de aparatos.

De esta manera llegaron a localizar a Juana Virginia González, alias "La Vicky", quien era la encargada de dotar de los radios y vehículos a los miembros de esta célula criminal.

"La Vicky" contrataba los radios de comunicación con Jorge Ortega Gallegos, quien al momento de ser detenido tenía en su poder 96 aparatos de este tipo, y su hermano Josué trabajaba en ese mismo negocio en las calles de Tolsá, en el centro del Distrito Federal.

También fue detenida María Teresa Villanueva Aguirre junto con Juana Virginia González, que en ese momento llevaban consigo cuatro paquetes de dos mil dólares cada uno y que debían ser para el pago de la rentas de los aparatos que les alquilaba Jorge Ortega.

El funcionario informó que con el dinero se encontró una lista escrita a mano que contenía diferentes modelos y precios de armas de fuego, cartuchos y cargadores en donde se incluía una pistola Beretta calibre 380 con silenciador que tenía un costo de 16 mil pesos.

Esta pistola Beretta es el tipo de arma que se encontró en el lugar del crimen de Edgar Millán Gómez.

"La Vicky"

Virginia González llevaba en su teléfono celular el número de alguien registrado como "El Señor" con quien acordó presuntamente una cita para entregarle nuevos radios que ya se le habían solicitado a Jorge Ortega.

La cita con "El Señor" fue programada para encontrarse en el Hospital Angeles del Pedregal, ubicado en la lateral de Periférico Sur.

A la cita acudió José Antonio Montes Garfias quien portaba una pistola escuadra marca Smith and Weston, calibre 40 con sus respectivos cartuchos.

Montes Garfias ingresó a la Policía Federal de Caminos desde 1994, pero a partir de octubre de 2007 fue comisionado para trabajar en la Coordinación de Seguridad Regional con sede en Culiacán, Sinaloa. misma unidad administrativa que coordinaba Edgar Millán Gómez.

Montes Garfias llevaba consigo cuatro croquis de diferentes lugares dibujados en un cuaderno, en uno de ellos se ubica a una zona de la colonia Plateros; otro señala un domicilio con detalles y el dibujo de una persona sobre la calle.

Otro es el del centro comercial ubicado en las calles de Miguel de Cervantes, en Polanco, donde se encuentran las tiendas Chedraui y Costco, así como Cinemark Polanco lugar al que asistía con regularidad el subinspector Roberto Velasco Bravo.

El funcionario dijo que esta célula criminal podría tener relación con el homicidio de Velasco Bravo ocurrido el jueves 1 de mayo en la colonia Irrigación, y que este frecuentaba este centro comercial, además de que el homicidio ocurrió cerca de este lugar.

Garay Cadena informó que las investigaciones de este caso continúan y que se llegará hasta el fondo del asunto.

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