Obama y McCain, como agua y aceite

Los aspirantes a la presidencia de EU exhiben posturas contrarias en temas clave; la guerra en Irak, la diplomacia y la salud son asuntos que los enfrentan rumbo a la elección.
El demócrata ofrece la retirada de Irak a más tardar en 2010

Una carrera para la elección general a la Casa Blanca entre el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain exhibiría ampliamente los diferentes enfoques en las cuestiones políticas más espinosas, desde Irak y diplomacia a impuestos y cuidado de la salud.

Su reciente enfrentamiento por el deseo de Obama de hablar con líderes extranjeros hostiles fue un precalentamiento para lo que podría ser un virulento camino de cinco meses hacia la elección de noviembre.

"Será la opción más clara que ha habido en una generación", dijo Doug Schoen, consultor demócrata y ex asesor del presidente Bill Clinton. "Hay dos visiones del mundo muy diferentes presentadas en marcado relieve", agregó.

Obama prácticamente aseguró la nominación presidencial demócrata por sobre su rival, la senadora Hillary Clinton de Nueva York, y McCain obtuvo su lugar entre los republicanos. En las últimas semanas, ambos se enfocaron en el otro.

Los contrastes entre McCain, un blanco, ex piloto de la Marina, de 71 años, y ex prisionero de la guerra de Vietnam, y Obama, de 46, un negro graduado de la Escuela de Leyes de Harvard y ex organizador comunitario, van mucho más allá de lo personal.

Su abismo ideológico es más evidente en dos cuestiones habitualmente calificadas como las principales preocupaciones de los votantes estadounidenses en las encuestas de opinión: la guerra de Irak y la vacilante economía.

"En las dos grandes cuestiones, no podrían estar más alejados", apuntó Dan Schnur, consultor republicano de California y asesor de McCain durante su intento de llegar a la presidencia en el 2000.

McCain fue un importante y ferviente defensor de la decisión de invadir Irak y promete mantener las tropas de Estados Unidos allí hasta que se gane la guerra. Recientemente dijo que el 2013 era una fecha razonable para lograr dicho objetivo y poner fin a la participación estadounidense.

Obama, senador de Illinois, se opuso a la guerra desde el principio y promete retirar de Irak las tropas de combate de Estados Unidos en los 16 meses posteriores tras asumir el cargo.

La distancia es similar en impuestos. McCain apoya extender los recortes del presidente George W. Bush y reducir las tasas impositivas corporativas, mientras que Obama dejaría vencer los recortes de Bush para estadounidenses adinerados, quienes ganan más de 250,000 dólares al año, y las reducciones de tasas de los impuestos a las ganancias de capital, otro ítem que normalmente afecta a quienes poseen altos ingresos.

McCain, senador de Arizona, se opuso a los recortes de Bush cuando fueron aprobadas en el 2001 y el 2003 porque dijo que incrementarían el déficit presupuestario y favorecerían desproporcionadamente a los ricos. Ahora apoya extenderlos, diciendo que ayudaría a la economía.

Ahora ve
No te pierdas