Obama va por el voto hispano

El precandidato demócrata apuesta por ganar votantes latinos mediante propuestas que les favore el senador aventaja a sus rivales Clinton y McCain en la preferencia latina, según analistas.
WASHINGTON (CNN) -

El precandidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, el senador Barack Obama, reveló su política para América Latina la semana pasada, en uno de los primeros pasos de una renovada estrategia para obtener el crucial voto hispano antes de elecciones de noviembre.

Los hispanos de origen estadounidense o inmigrantes naturalizados aptos a votar constituyen el 8% del electorado en el país y están concentrados en estados que pueden ser determinantes en la elección, como Nevada, Florida, Nuevo México y Colorado, según estrategas políticos.

Obama "está iniciando una campaña mucho más agresiva en la comunidad latina", resaltó Freddy Balsera, un cabildero demócrata que actúa como portavoz para medios hispanos del precandidato, en declaraciones por teléfono.

"El reconoce que van a jugar un papel clave en la elección y que no es un nombre tan conocido como el de (la senadora y también precandidata demócrata) Hillary Clinton o (el senador y precandidato republicano) John McCain", agregó.

Clinton obtuvo la amplía mayoría del voto entre latinos frente a Obama durante las elecciones primarias, principalmente en estados grandes como California y Nueva York, pero muchos analistas han afirmado que tiene cada vez menos oportunidad de superar a Obama en la batalla por una nominación presidencial.

Puerto Rico, crucial

El próximo embate será en Puerto Rico el 1 de junio, donde Clinton lidera encuestas pero Obama logró reducir la ventaja de su rival de 20 a 7 puntos al hacer una campaña en la isla que acompañó con una propaganda televisiva hablando en español.

"Este primero de junio, será un honor contar con tu voto", dice Obama en un clarísimo español en el anuncio.

Obama, que de lograr la presidencia sería el primer mandatario negro en Estados Unidos, lidera la corrida demócrata y expertos del partido creen que no tendrá dificultades para conquistar a los hispanos frente al republicano McCain.

Para el NDN, un centro de investigación vinculado a los demócratas, el 78% de los hispanos que votó en las primarias optó por un candidato del Partido Demócrata.

Para Simon Rosenberg, presidente del NDN, eso se debe a que el Partido Republicano ha adoptado desde el 2005 un discurso anti inmigración que ha sido percibido como anti latino.

McCain cambió su posición al respecto al abandonar un proyecto de reforma migratoria que elaboró con el demócrata Ted Kennedy y que legalizaría a unos 12 millones de inmigrantes indocumentados en el país, en su mayoría mexicanos, destacó.

Además de endurecer su discurso sobre la inmigración, McCain traería posiciones más débiles que Obama en temas que interesan a la comunidad latina, como la economía, la guerra en Irak, la educación y la salud, afirmó Rosenberg.

"John McCain tiene muy poco que ofrecer a los hispanos. En este momento está mal posicionado (en esos puntos)", opinó.

Hessy Fernández, portavoz del Comité Nacional Republicano, dijo que los demócratas son los que impulsan políticas que perjudicarían a las familias y negocios latinos, como aumentos masivos de impuestos, rechazos a tratados de libre comercio y una seguridad nacional más debilitada.

"El único aspirante presidencial con la experiencia, el carácter y que siempre ha luchado por el bienestar y los temas de interés de la comunidad latina es el senador McCain", dijo.

Latinoamérica

Obama aprovechó una visita a Florida la semana pasada para proyectar su visión sobre América Latina, que incluye más ayuda directa, esfuerzos para mejorar la seguridad principalmente con el vecino México y menos tratados de libre comercio.

"Obama reconoce los vínculos estrechos entre los dos continentes. Si es electo, prestará más atención a América Latina que (el republicano George W.) Bush", afirmó Balsera.

Obama buscará mantener una relación más abierta y estrecha con México que la que tuvo Bush, así como levantar restricciones para viajes de cubano-estadounidenses y envíos de dinero a la isla y revaluar la política republicana de impulsar tratados comerciales con países de la región, señaló.

"Los TLC (Tratado de Libre Comercio) no son la cura absoluta para los problemas de Latinoamérica", dijo Balsera.

De hecho, Obama se ha manifestado en contra de un TLC con Colombia -aliado de Estados Unidos en la región-, aún pendiente de aprobación en el Congreso controlado por demócratas.

Líderes demócratas y sindicatos, que son la base de sustentación del partido, han expresado preocupación por el alto número de asesinatos de sindicalistas en el país andino y la impunidad para juzgar esos crímenes, por lo que se han mostrado renuentes a aprobar el tratado comercial.

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