Agro argentino extiende la huelga

Los productores mantendrán una semana más el paro contra un impuesto a la exportación agrícola; consideran insuficientes los beneficios al sector que anunció el gobierno de Cristina Fernández
BUENOS AIRES (CNN) -

Los productores agrarios argentinos, que sostienen una huelga contra un impuesto a la exportación agrícola, dijeron el lunes que extenderán la medida de fuerza por una semana, lo que podría ahondar aún más la crisis que sacude al Gobierno desde hace casi tres meses.

El Gobierno anunció la semana pasada beneficios impositivos al sector con los que esperaba destrabar el conflicto, pero la protesta -la tercera desde marzo- se mantuvo firme y podría afectar las exportaciones de granos, aceites y harinas del país, uno de los mayores proveedores mundiales de alimentos.

"(Decidimos) continuar con la no comercialización de granos con destino a la exportación hasta las 00:00 horas del lunes 9 de junio próximo", dijo Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina tras mantener una prolongada reunión con los representantes de las principales entidades rurales del país.

Sin embargo, Miguens agregó que se normalizará "la comercialización de ganado a partir de las 00:00 horas del martes 3 de junio próximo (...) atento a la necesidad de mantener abastecidos los mercados para evitar perjuicios a la población".

Minutos antes del anuncio de los dirigentes rurales, el vicepresidente argentino, Julio Cobos, pidió a los productores que levanten la medida de fuerza.

"Hay una predisposición manifiesta del Gobierno de la nación argentina a una mesa de diálogo sin condicionamientos. (...) Dilatar esto (la huelga) es demorar el tiempo para recuperar el diálogo", dijo en una conferencia de prensa tras reunirse con representantes de distintos partidos políticos que apoyan al oficialismo.

Miles de productores rurales se concentraron el lunes en diversas ciudades del núcleo agrícola para esperar la decisión de los dirigentes del sector sobre la continuidad de la huelga lanzada el miércoles pasado.

Comerciantes y representantes de distintos sectores, incluso miembros de la Iglesia Católica, acompañaron las protestas del campo, que había llamado a una huelga general para este lunes.

El lunes entraron en vigencia las modificaciones al sistema de impuestos -llamados retenciones- anunciados la semana pasada por el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández, pero los dirigentes agrarios ya dijeron que la medida oficial "no cambia nada".

Los cambios a los impuestos prevén que más agricultores de baja escala puedan acceder a reintegros oficiales y una reducción en la alícuota que pagarían los chacareros cuando la soja alcance precios internacionales muy superiores a los actuales, aunque dejando intacta la tasa actual.

El gobierno rechaza la huelga

El Gobierno argentino criticó el martes la prorrogación de la huelga comercial que el sector rural sostiene contra un impuesto a la exportación, que podría afectar las ventas externas de granos y profundizar la crisis política que vive el país desde hace casi tres meses.

En una nueva apuesta, los dirigentes rurales anunciaron el lunes que mantendrán paralizada hasta la medianoche del domingo próximo la comercialización de granos, aunque decidieron liberar la venta de carnes, que también se veía afectada por la medida de fuerza lanzada la semana pasada.

"Que en el día de ayer (lunes) hayan anunciado un paro (huelga) por siete días más, realmente es ser autista frente a lo que está pensando el conjunto de la sociedad. Es lamentable porque esto no le hace bien a nadie", dijo el ministro de Interior, Florencio Randazzo, al canal de noticias TN.

El diálogo entre el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández y los agricultores está roto desde que los dirigentes del campo criticaron con dureza a las autoridades durante un acto masivo realizado en el interior del país hace nueve días.

El campo lanzó entonces la tercera huelga en menos de tres meses y el Gobierno, en busca de limar asperezas, anunció el jueves último cambios en el sistema de impuestos a las exportaciones resistido por el sector, aunque sólo para el caso en que los granos alcancen un precio muy superior al actual.

Los productores consideraron insuficientes los anuncios oficiales y ratificaron la protesta. El lunes también anunciaron que buscarán juntar firmas de apoyo entre la población para obligar al Congreso a tratar cambios en los impuestos a las exportaciones, también llamados retenciones.

La gestión de la presidenta Fernández repitió en reiteradas oportunidades que no negociará bajo la presión de una huelga.

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