Telefonía IP quiere 'seducir' a México

El mercado nacional en 2006 fue de 15 mdd y se espera que en 2011 crezca hasta un 130%; una de sus grandes ventajas es el recorte de gastos, pero los vacíos legales retrasan su avance
David Rodríguez, líder de proyectos de DineroMax, optó por u
Leonardo Peralta

Uno descuelga el teléfono, marca a Londres, Nueva Delhi o al interior del país y se cuelga en la llamada, media hora o una hora. Y luego, a respirar tranquilo. No se tendrá que vender un riñón para pagar la cuenta. De hecho, es probable que la llamada no haya costado un peso. ¿Milagro? No tanto. La tecnología que hizo posible internet ya está cambiando el negocio de la telefonía corporativa con la denominada voip (voz sobre el protocolo de internet, o lo que es lo mismo, telefonía por internet).

Y al abordaje se han lanzado tanto firmas tradicionales de telefonía que nacientes empresas de consultoría y algunas en otras líneas de negocio.

La voip tiene más de una década de existencia. En 1994, una compañía israelí llamada VocalTec Communications creó un programa de procesamiento de voz que transforma las ondas sonoras en señales digitales y las empaqueta para ser enviadas por la red.

Con la llegada de conexiones de alta velocidad y de computadoras más poderosas, la telefonía por internet dejó de ser cosa de ingenieros computacionales y comenzó a filtrarse en cubículos y oficinas con una sofisticación creciente que no sólo rebasa al conmutador, sino que convierte la comunicación en un acto multimedia.

Del conmutador al monitor
Según Forrester Research, el uso de una plataforma de comunicaciones digitales y sistemas voip en lugar de teléfonos tradicionales implica que, de una inversión de 100 dólares se genera un ahorro en tiempo y un aumento en la productividad equivalente a 773 dólares.

Los ahorros que pueden derivarse del uso de sistemas voip y las nuevas utilidades que ofrecen al usuario, son suficientes para crear un mercado creciente de organizaciones que desean dejar atrás la telefonía tradicional.

De acuerdo con Antonio Budia, director de Comunicaciones Unificadas de Microsoft Latinoamérica, “el mercado latinoamericano de telefonía por internet pasará de 575 millones de dólares en 2007 a 885 MDD en 2011”. Para Manuel García, consultor de Everis, “el mercado en México en 2006 fue de casi 15 MDD y la proyección hacia 2011 es de un crecimiento de 130%”.

Así, no extraña que empresas como Alestra (de Alfa y AT&T) hayan decidido incursionar en el territorio de la telefonía empresarial voip. De acuerdo con Bernardo García, vicepresidente de Mercado de Negocio Pequeño de Alestra, su servicio Masternet “ofrece características que solamente un conmutador les podría dar en una base de 1,000 pesos mensuales; con eso, la empresa puede colocar varias líneas, que vienen dotadas de servicios que le permiten registrar en la computadora las llamadas recibidas, incluso con una grabación de los mensajes de voz”.

Con una base estimada de 20,000 clientes, Alestra espera que Masternet crezca más de 100% en 2008, basada en empresas que tienen “dos o tres líneas telefónicas y puede ser que sea una sede única o que tenga un par de líneas en cada sucursal”, afirma García.

Tono de ocupado
En el norte de la Ciudad de México, justo donde terminan las obras de lo que será la Terminal Cuautitlán del Ferrocarril Suburbano, se encuentra una sucursal de DineroMax, empresa de préstamos al consumo. Con cuatro sucursales, su líder de proyectos de tecnología, David Rodríguez, describe sus requerimientos: “Hacemos alrededor de unas 2,500 llamadas mensuales”.

Iniciando el proyecto en la segunda mitad de 2006, Rodríguez planteó una pequeña red de telefonía por internet. “Ya tenía el diseño y todo”, dice. “Pero analizando bien consideré que era vano invertir tanto dinero (por lo menos 110,000 pesos) en algo que no es nuestro negocio”. Optó por adquirir un producto de Alestra y configurar una solución mixta donde se mezclan líneas analógicas y digitales. “Tenemos cuatro sucursales y en cada sucursal tenemos dos líneas de at&t y una de Telmex”.

En general, su experiencia ha sido positiva en cuanto al recorte de gastos, “Telmex te cobra todas las llamadas y Alestra no te las cobra, va sobre tu renta”.

Sin embargo, también ha habido inconvenientes, “en un principio tuvimos muchos problemas con los ATA (cajas que conectan el aparato telefónico con la conexión a internet), al principio fallaban, teníamos que conectar y desconectar, sólo así jalaban, pero había que hacer eso varias veces al día”.

Por otro lado, la calidad de la llamada no siempre es óptima. “En voip todo viaja por internet, entonces a veces hay un retardo, que, dependiendo del tráfico de tu sucursal o de tu tráfico externo, es perceptible”.

Pese a todo, DineroMax (con 40 empleados) sigue adelante con su intención de digitalizar sus comunicaciones.

“Los técnicos que están usando esa tecnología también están madurando,” comenta Rodríguez.

Nuevos jugadores
Más allá de los esfuerzos que realizan las telefónicas establecidas, nuevas empresas se encuentran al abordaje del mercado de voip. Compañías integradoras de tecnología, operadoras de redes de fibra óptica y empresas de otros países buscan entrar a ese nicho de mercado.

Global Crossing es una firma con más de 10 años de antigüedad, dedicada a la operación de una red internacional de más de 177,000 kilómetros de líneas de fibra óptica e ingresos durante 2006 por 1,871 MDD. Según Adrián González, director de Global Crossing México, “cubrimos 600 ciudades en el mundo, lo que nos convierte en proveedor de empresas como Telmex para conectar prácticamente todas sus operaciones en Latinoamérica, así como ofrecerle conectividad a otras compañías”.

La incursión de Global Crossing en el negocio voip data de 1999 cuando compró Frontier Corporation, una firma de telefonía analógica. Cuatro años más tarde, Global Crossing decidió que sus operaciones de voz se llevaran a cabo digitalizando las llamadas y enviándolas por su red de datos. Esto les permitió abaratar los costos que ofrecen a sus clientes, usualmente grandes corporativos.

“Con voip eres más eficiente en el uso de la red porque cuando lo haces por sistemas analógicos tomas una línea y debes separarla del resto del tráfico. En voip la línea se puede compartir para usos simultáneos,” apunta González.

Paradojas del mercado, para ofrecer en México voip, Global Crossing tuvo que constituirse como una telefónica. “Tomando en cuenta que la regulación mexicana considera la larga distancia como un servicio adicional, nosotros no dimos servicio de voz hasta que no tuvimos la concesión de larga distancia”, explica González. Desde finales de 2006 ofrecen voip, pero con una estrategia propia: “Le vendemos a un operador, que a lo mejor termina vendiéndote en tu casa el servicio que yo le di. Nuestro enfoque es mayorista; con mayores consumos, menores precios y, mientras más tiempo firmes un contrato, mejores condiciones tendrás”.

En otro segmento, una empresa mexicana llamada Sytecso se lanza desde el lado de la consultoría de servicios para empresas que quieren migrar hacia voip. La firma pretende llenar un hueco en México, pues muchas compañías no saben cómo ni a quién recurrir, sobre todo porque integra dos prácticas que ocurren en dos polos opuestos, las telecomunicaciones y el software. “Atendemos esas dos áreas”, dice Jorge Saldívar, director general de Sytecso.

Tras contactar a Microsoft durante 2007 para ser parte de su equipo de distribuidores en el negocio de Comunicaciones Unificadas, Sytecso comenzó a desplegar su estrategia para atender al mercado mexicano, incluyendo certificación de sus técnicos y pruebas de laboratorio.

Arrancando el año, la consultora ya tenía varios proyectos, incluyendo clientes en el gobierno y la iniciativa privada. La firma no desglosa una lista por cuestiones de confidencialidad, pero Saldívar cree que éste será un año de gran explosión en el negocio.

Según la firma de investigaciones Select, hay un universo potencial de más de un millón de micro, pequeñas y medianas empresas que podrían empezar a beneficiarse de la telefonía por internet.

Susana Merlos, una florista que atiende su negocio en el Paseo de la Reforma, no duda: “Con la telefonía IP recorté mi gasto en 30%”, platica, mientras corta un ave del paraíso.

Leyes en tono de ocupado
La expansión del mercado voip ha logrado que, incluso, empresas de otros países decidan incursionar en el mercado mexicano. Éste es el caso de la hispana VozTelecom Latinoamericana, cuyo director para México, Pedro Carbonell, cuenta que, “llegamos hace cuatro años y ya tenemos un acuerdo estratégico con un carrier mexicano, del cual somos proveedores”.

Pero, no es fácil “Iniciamos operaciones hace un año porque ha sido difícil engranar el tema tecnológico y legal. Necesitamos que la Cofetel nos autorizara para vender telefonía IP, pero no hay regulación”.

Esto les llevó a adecuar su modelo de negocios al marco legal mexicano. La firma solicitaba que, como en Europa, pudiera vender voip, como un operador sin red. “Acabamos siendo distribuidores de un operador que sí puede dar telefonía por internet”.

De acuerdo con la Cofetel, la Ley Federal de Telecomunicaciones es la encargada de regular la acción de las empresas de telefonía en voip; una legislación promulgada en 1995, modificada por última vez en 2006 y donde no aparece en sus 74 artículos y 11 transitorios la palabra ‘internet’.

Curiosamente, dentro del sitio web de la Cofetel aparece un estudio realizado en noviembre de 2004 por la entonces comisionada Salma Jalife, donde señala que: “Cualquier otra empresa que comercialice servicios de voz sin contar con concesión, incluido el protocolo IP, como es el caso de los Proveedores de Servicios de Internet, está violando, entre otras, la Ley Federal de Telecomunicaciones”.

Al consultar a la Cofetel sobre este particular, el organismo señala que en la 13a. Sesión Ordinaria del Pleno de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, el 1 de agosto de 2007, se estableció un criterio para permitir el registro y operación de proveedores de servicios de telefonía por internet (una figura conocida como carrier sin red). Desafortunadamente muy tarde para VozTelecom.

El asunto legal no es menor. Según Manuel García, analista de Everis, el crecimiento del mercado voip es “un tema regulatorio que permitirá el surgimiento de estas ofertas hacia el mercado”.

Las restricciones impiden que pequeñas empresas puedan aprovechar los beneficios de la voip, dejando espacio sólo a los grandes jugadores. “Los responsables del hardware se llevarán una buena parte del negocio en cuanto esta tecnología se vaya adoptando a nivel masivo, pero el gran volumen de negocio se generará en las operadoras de telecomunicaciones”, asegura García.

Mientras el mercado se consolida y los oferentes del servicio pueden acomodarse a la regulación nacional, el sistema voip sigue siendo, para la mayoría, sólo una promesa de acortar distancias con llamadas largas que no cuesten un centavo.

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