Fernández recibe a productores rurales

Líderes del movimiento agrario calificaron el encuentro como ''franco y positivo''; la presidenta dijo que durante la reunión no se tocó el tema del gravamen a las exportaciones.
BUENOS AIRES (AP) -

En un clima de distensión después de casi 100 días de conflicto con los propietarios rurales que provocaron bloqueos de rutas y desabastecimiento de alimentos, la presidenta Cristina Fernández recibió durante más de una hora el lunes a los cuatro máximos dirigentes de la protesta agraria, que fue levantada el sábado.

La Presidenta estaba acompañada por tres de sus ministros. A lo largo de una mesa, frente a ellos se sentaron Hugo Biolcati, de la Sociedad Rural Argentina; Mario Llambías, de Confederaciones Rurales; Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria, y Fernando Gioino, de CONINAGRO.

El jefe de gabinete Alberto Fernández informó posteriormente a la prensa que la Presidenta había recordado a los ruralistas la paradoja de que, mientras durante los casi tres meses de conflicto las exportaciones agrarias y los beneficios del agro fueron superiores a los de igual período del año pasado, el grueso de la población sufrió desabastecimientos, trabas para circular por las rutas y aumentos de precios.

''La Presidenta les dijo que esperaba que hubiese terminado para siempre este modo de protesta'', agregó, refiriéndose al corte de las rutas y al desabastecimiento.

Fernández aseguró que durante el encuentro no se tocó el tema de las retenciones (gravámenes) móviles a las exportaciones de soja y cereales, motivo principal de la protesta rural. La cuestión está ahora en el Congreso, por decisión de la jefa del Estado, añadió.

Los líderes agrarios, a su vez, calificaron el encuentro de ''franco y positivo'' y valoraron que se hubiese reanudado el diálogo con el gobierno.

''Se reconstituyó la instancia democrática con discrepancias, pero con respeto'', declaró Buzzi.

Agregaron que plantearon a la mandataria problemas relacionados con el precio de los agroquímicos, la carne vacuna y la sequía que afecta a algunas regiones argentinas.

Tanto los funcionarios como los líderes agrarias coincidieron en que habrá próximas reuniones de trabajo de las dos partes.

Mientras se desarrollaba la reunión en el despacho presidencial, dos comisiones de la cámara de diputados recibían a otros dirigentes y asesores de las cuatro organizaciones en conflicto para discutir el punto central de la protesta rural: el nuevo sistema de retenciones (gravámenes) móviles a las exportaciones de soja y cereales, rechazado de plano por los ruralistas y ratificado por el gobierno.

La presidenta Fernández remitió la semana pasada el tema de las retenciones al Congreso, a fin de distender la situación. Aclaró que lo hacia pese a que los gravámenes a las exportaciones e importaciones son de competencia exclusiva del poder ejecutivo, por mandato constitucional.

Los cuatro dirigentes ruralistas, concluida la reunión con la Presidenta, se trasladaron a la cámara de diputados, para participar de la reunión de sus asesores con los legisladores de las comisiones de agricultura y presupuesto.

Frente al Palacio del Congreso, entretanto, centenares de militantes de organizaciones sociales que apoyan a la presidenta Fernández habían instalado carpas y manifestaban a voz en cuello su respaldo al proyecto de retenciones. Argumentaban que es un instrumento de redistribución social y freno para que los altos precios internacionales de los alimentos no se trasladen al mercado interno.

Hubo incidentes al mediodía cuando los manifestantes resistieron un intento del gobierno municipal por desalojarlos.

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