McCain, Obama y la reforma migratoria

El candidato republicano dijo que tras intentos fallidos de la reforma, va por reforzar la fron por su parte, el demócrata prometió cambios para sacar a inmigrantes de las sombras.
Los aspirantes a la presidencia de EU, McCain y Obama, en bu
WASHINGTON (CNN) -

Mientras que el demócrata Barack Obama prometió hacer de la reforma migratoria una prioridad de su primer año de Gobierno si es elegido presidente de EU, el aspirante republicano John McCain dijo que tras los intentos frustrados de aprobar una reforma, defenderá primero el reforzamiento fronterizo para frenar la inmigración ilegal.

Obama ofreció unificar al país y defender los intereses de los hispanos, un grupo de 46 millones de personas y un creciente bloque de votantes en Estados Unidos, que representan un 9% del electorado.

"Yo luché en el Senado por una reforma migratoria amplía. Y la haré una prioridad 'top' en mi primer año como presidente, no sólo porque tenemos la obligación de asegurar las fronteras y controlar quién entra y sale del país", dijo en la convención anual de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (Lulac).

"Tenemos que sacar a los inmigrantes indocumentados de las sombras. Sí, ellos violaron la ley, y deberían pagar una multa y aprender inglés e ir para el final de la fila (para sacar documentos). Así es como los pondremos en el camino de la ciudadanía", afirmó el senador por Illinois.

Obama, quien busca convertirse en el primer presidente afromericano en Estados Unidos, agregó que la reforma de las leyes de inmigración es necesaria para evitar crear "un clase de sirvientes" en el país y combatir a los que abusan de los indocumentados.

También acusó a su rival republicano en la contienda, el senador John McCain -que era arduo defensor de la legalización de los inmigrantes-, de haber cambiado su posición durante la campaña para priorizar la seguridad en la frontera.

Los partidarios de McCain, quien habló más temprano en el mismo evento buscando cortejar a los votantes de origen latino, han respondido afirmando que Obama votó por cinco enmiendas el año pasado en la reforma migratoria que ayudaron a matar el proyecto de ley en el Senado.

De todas formas, Obama goza de amplia ventaja sobre McCain entre el electorado de origen hispano, con un 59% de las preferencias frente a un 29% de McCain, según una encuesta de Gallup divulgada el 2 de julio.

El demócrata ofreció recortes fiscales a los trabajadores y a las empresas que los emplean como una forma de enfrentar la desaceleración económica que golpea a las capas menos favorecidas de la población, mientras que criticó los beneficios dados por el presidente republicano George W. Bush a los más ricos del país.

Obama reconoció la importancia del voto hispano en su discurso y dijo que "esta elección puede ser decidida por votantes latinos".

La propuesta republicana

Horas antes, McCain dijo que tras dos intentos frustrados de aprobar una reforma migratoria en el Congreso estadounidense, defenderá primero el reforzamiento fronterizo para frenar la inmigración ilegal.

El senador por Arizona admitió reconocer la necesidad "económica" que tiene Estados Unidos por contratar mano de obra de otros países, pero señaló que muchos no creyeron cuando los políticos prometieron aumentar la seguridad fronteriza.

"Fallamos en nuestros esfuerzos. Debemos probar que podemos asegurar nuestras fronteras primero, mientras que respetamos la dignidad y los derechos de ciudadanos y residentes legales en Estados Unidos", dijo McCain.

McCain no mencionó cómo planea tratar la situación de unos 12 millones de indocumentados, principalmente de origen mexicano y centroamericano, que viven en Estados Unidos, pero dijo que hay responsabilidades "económicas y humanas".

Intentos para legalizar a los indocumentados fracasaron en el Congreso estadounidense debido principalmente a la oposición de los republicanos más conservadores, para quienes implicaría dar amnistía a personas que violaron la ley.

McCain, antes arduo defensor de una reforma que brindaría un camino a la ciudadanía a los indocumentados, endureció su discurso durante la campaña presidencial al poner como prioridad la seguridad en las fronteras por donde pasan cientos de miles de inmigrantes ilegalmente todos los años.

El republicano también defendió su plan para reactivar la economía, crear empleos y cortar impuestos a las empresas, bajo el argumento de que unos dos millones de latinos son propietarios de pequeños negocios en Estados Unidos.

Además, prometió elevar la competencia entre aseguradoras para que ofrezcan valores más competitivos, además de incentivar el desarrollo de "energía limpia" para combatir los altos precios del petróleo.

Los latinos son la minoría de más rápido crecimiento en Estados Unidos, donde constituyen un grupo de 46 millones de personas que representa un 9% del electorado.

Su localización estratégica en Florida y estados del suroeste es considerada por expertos como clave para las elecciones presidenciales de noviembre, en las que podrán votar los estadounidenses de origen hispano y los inmigrantes naturalizados.

Algunos analistas han apostado a que los votantes de origen hispano sigan la tradición y se inclinen por los demócratas.

De hecho, Obama,ha conquistado una amplia ventaja en la campaña desde que la senadora Hillary Clinton abandonó la contienda.

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