Cheney muestra respaldo a Georgia

El vicepresidente estadounidense dijo que la invasión militar rusa en Georgia fue un acto ilegí es el funcionario de más alto rango en visitar el país luego del conflicto en la región.
El vicepresidente estadounidense se entrevistó con el presid

El vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, prometió el jueves mantenerse junto a Georgia en su enfrentamiento con Rusia, describiendo la intervención militar de Moscú en el ex Estado soviético como un acto ilegítimo que arroja dudas sobre su confiabilidad.

Cheney, uno de los críticos más duros de Moscú, es el funcionario estadounidense de mayor rango en visitar Georgia desde que Tiflis intentó recuperar por la fuerza a principios de agosto la región disidente de Osetia del Sur y resultó abrumada por el Ejército ruso.

Sus comentarios típicamente fuertes podrían irritar al Kremlin, que ha acusado a Washington de avivar las tensiones al fortalecer al presidente georgiano Mikheil Saakashvili, un abogado educado en Estados Unidos que tiene vínculos cercanos con la administración del presidente George W. Bush.

"Después que su nación ganó su libertad en la Revolución de las Rosas, Estados Unidos vino en ayuda de esta valiente y joven democracia", dijo Cheney a periodistas, aludiendo a la pacífica revolución del 2003 que llevó a Saakashvili al poder.

"Volvemos a hacerlo mientras ustedes trabajan para superar la invasión de su territorio soberano y un intento ilegítimo y unilateral de cambiar las fronteras de su país por la fuerza, que fue universalmente condenado en el mundo libre", agregó Cheney, de pie junto a Saakashvili en su primera visita a Tiflis.

Funcionarios rusos no respondieron a las críticas de Cheney y han restado importancia a su presencia en la región. El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, dijo el miércoles no estar prestando demasiada atención al viaje del vicepresidente de Estados Unidos.

Cheney, en una gira por países aliados de Estados Unidos en la región que comenzó en Azerbaiyán y continuó tarde el jueves en Ucrania, dijo que las acciones de Rusia habían arrojado "graves dudas" sobre sus intenciones y confiabilidad como socio tanto en la región como internacionalmente.

Azerbaiyán y Georgia son eslabones en un corredor energético con respaldo occidental que elude Rusia y que Occidente teme que pueda estar amenazado tras la ofensiva militar del Kremlin en Georgia.

Moscú consideró que actuó en Georgia para evitar lo que describió como genocidio cuando Tiflis lanzó el 7 de agosto una ofensiva militar en la región pro rusa de Osetia del Sur.

Posteriormente el Kremlin reconoció a Osetia del Sur y a una segunda región rebelde, Abjasia, como estados independientes, generando la condena de Washington y Europa.

Sólo Nicaragua ha seguido el ejemplo de Moscú en reconocer a las dos provincias.

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