Obama promete afrontar la crisis

El presidente de EU adelanta que tomará medidas audaces para superar la emergencia económica; el demócrata dijo que los problemas no serán resueltos fácilmente en un corto periodo de tiempo.
WASHINGTON (CNN) -

Barack Obama se convirtió el martes en el primer presidente negro de Estados Unidos, haciendo historia ante un mar de personas y declarando que su país está en medio de una crisis que puede ser derrotada con determinación.

"Hoy les digo a ustedes que los desafíos que enfrentamos son reales, son serios y son muchos", dijo Obama en su discurso tras jurar como el presidente 44 de Estados Unidos.

"No serán fácilmente enfrentados o en un corto período de tiempo. Pero que se sepa esto Estados Unidos: se enfrentarán", añadió.

Cientos de miles de personas desafiando el frío atestaron el National Mall, una zona que se extiende por 3 kilómetros desde el Capitolio al Monumento a Lincoln en el Río Potomac y junto a la Pennsylvania Avenue hasta la Casa Blanca.

Desde allí, la multitud observó a Obama levantar una de sus manos y colocar la otra sobre la Biblia que usó Abraham Lincoln en 1861, para repetir la juramentación con la que se convirtió en el sucesor de George W. Bush.

La asunción de Obama, de 47 años, hijo de un keniano y una mujer blanca de Kansas, estuvo llena de ceremonias y símbolos para los afroamericanos que sufrieron la esclavitud y posteriormente las políticas de segregación racial que los convirtieron en ciudadanos de segunda clase.

Radiante, el nuevo presidente recibió besos de su esposa, Michelle, y sus pequeñas hijas, Malia y Sasha, para luego voltear hacia la multitud que repletó los alrededores en un frío día de invierno.

"¡Obama!, ¡Obama!", vitoreó la multitud.

El mandatario dijo en su discurso que el país se encuentra "en medio de una crisis" por las peores condiciones económicas en 70 años e involucrado en guerras en Irak y Afganistán.

"En este día, nos reunimos porque hemos escogido la esperanza sobre el miedo, la unidad de propósito por sobre el conflicto y la discordia", señaló.

Obama prometió medidas audaces y rápidas sobre la debilitada economía estadounidense, su máxima prioridad en momentos en que se apresta a trabajar con el Congreso en un paquete de estímulo estimado en 850,000 millones de dólares.

Los índices bursátiles de Estados Unidos extendieron sus pérdidas después del discurso, que entregó muy pocos detalles sobre las medidas para enfrentar la crisis.

Después de años de tensas relaciones con los musulmanes tras los ataques del 11 de septiembre del 2001, que llevaron a Washington a declarar la guerra contra el terrorismo, Obama ofreció palabras conciliadoras a la comunidad islámica y lanzó duras advertencias a quienes promueven el terrorismo.

Añadió que buscarían "una nueva vía" basada en la comunicación y el respeto mutuo.

"No nos disculparemos por nuestro modo de vida, tampoco saldremos en su defensa y, para aquellos que buscan avanzar en sus objetivos induciendo el terror y asesinando a inocentes, les decimos ahora que nuestro espíritu está fortalecido y no puede ser quebrantado, no pueden sobrepasarnos y los derrotaremos", enfatizó.

En su primer acto oficial, la Casa Blanca publicó una comunicación declarando un día nacional de la renovación y la reconciliación y llamando a los estadounidenses a ayudarse unos a otros.

Como una evidencia de los problemas económicos que enfrentará Obama, los principales índices bursátiles estadounidenses caían en medio de preocupaciones sobre las sombrías utilidades corporativas y la salud del sector bancario.

Obama dijo que la crisis económica fue consecuencia de "ambiciones e irresponsabilidad" de parte de algunos y advirtió a aquellos que manejan el dinero de los estadounidenses que se mantendrá atento.

También prometió estar vigilante para asegurar que los mercados financieros no se salgan de control.

Las preocupaciones económicas que han llevado al país a tener 11 millones de desempleados se han convertido en la prioridad de los estadounidenses y ayudaron a Obama a derrotar al republicano John McCain en la elección presidencial de noviembre.

"No me importa de qué color es él", dijo Garrell Winstead, un inversionista de bienes raíces de 67 años que viajó al Mall desde Cincinnati, en Ohio, para ver el juramento de Obama. "Si la economía no mejora y si él no crea suficientes empleos, la paciencia se evaporará", agregó.

La inauguración se dio en un marco de seguridad sin precedentes con 8,000 policías desplegados y un total de 32,000 miembros del personal del Ejército, en servicio o listos para ser convocados.

El Departamento de Seguridad Interior informó que las autoridades investigaban una potencial amenaza, de credibilidad incierta, en el marco del acto de juramentación. La ceremonia del martes fue la primera de un nuevo presidente desde los ataques del 11 de septiembre del 2001.

Algunos cálculos estimaron que el número de personas que llegó al Mall y la ruta del desfile inaugural habría sido de más de 2 millones. Multitudes atascaron el sistema ferroviario del metro y se aglomeraron en los puntos de seguridad.

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