Tropas de EU apoyan seguridad en Haití

Ayudarán a las fuerzas de Naciones Unidas a mantener el orden ante el aumento de la violencia; unos 3,500 soldados estadounidenses ayudarán a la policía local a garantizar la seguridad.
EU Haiti  (Foto: CNN)
PUERTO PRINCIPE (CNN) -

Tropas estadounidenses ayudarán desde el domingo a las de Naciones Unidas a mantener el orden en Haití ante el aumento de la violencia, dijo el domingo el presidente del país, mientras se redoblaban esfuerzos para dar ayuda médica y alimentaria a los desesperados sobrevivientes del terremoto. Líderes mundiales comprometieron ayuda masiva para reconstruir Haití después del terremoto que mató a unas 200,000 personas, pero a cinco días del sismo la distribución de alimentos y medicinas recién está empezando a llegar a aquellos que la necesitan.

Cientos de miles de haitianos hambrientos esperan ayuda, muchos de ellos en campamentos improvisados en las calles cubiertas de escombros y cuerpos en descomposición.

Problemas logísticos demoraron la entrega de suministros para heridos, hambrientos y los que quedaron sin hogar, pero hubo de progreso el domingo con equipos internacionales de médicos haciéndose cargo de hospitales y clínicas donde personas heridas y enfermos habían permanecido sin tratamiento por varios días.

Equipos de rescate internacionales seguían hallando gente viva bajo los escombros de edificios derrumbados en Puerto Príncipe.

El presidente haitiano Rene Preval dijo a periodistas que unos 3,500 soldados estadounidenses ayudarán a la misión de paz de las Naciones Unidas y a la policía local a garantizar la seguridad en la capital del país.

"Estamos aquí principalmente por una operación de asistencia humanitaria, pero la seguridad es un componente crítico, vamos a tener que afrontar la situación, la seguridad", dijo Ken Keen, comandante de la operación militar estadounidense en Haití a la cadena ABC.

El presidente venezolano Hugo Chávez acusó a Washington de estar ocupando militarmente Haití de manera encubierta.

"Ahí no hacen falta fusiles, Dios mío. Están ocupando Haití hechos los pendejos", dijo Chávez, un crítico feroz de Estados Unidos.

El jefe de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas, Alain Le Roy, dijo que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas será llamado a aprobar el lunes un incremento en el número de tropas de la ONU y policías en Haití.

Otro funcionario de las Naciones Unidas dijo que podrían enviarse unos 1,250 cascos azules para reforzar el contingente en Haití, que sufrió docenas de baja, entre muertos y heridos por el terremoto que sacudió al empobrecido país el martes.

¿Dónde está la ayuda?

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien visitó la capital haitiana el domingo, dijo que "esta es una de las peores crisis humanitarias en las últimas décadas. Los daños, la destrucción, la pérdida de vidas es abrumadora".

Ban visitó un refugio improvisado para los sobrevivientes frente al palacio presidencial que se derrumbó y fue recibido con gritos de "¿Dónde está la comida? ¿Dónde está la ayuda?" por parte de la multitud.

Preguntado después si teme disturbios por las demoras en la ayuda llegar a las víctimas, Ban respondió con un llamado al pueblo haitiano a ser "más paciente".

Con la policía haitiana sobrepasada y las fuerzas de paz de las Naciones Unidas sin poder proporcionar mayor seguridad, cientos de saqueadores atacaron tiendas en el centro de Puerto Príncipe, en el segundo día de violencia.

Los saqueadores se enfrentaron entre sí con cuchillos, martillos y piedras y la policía intentó dispersarlos con disparos. Al menos dos presuntos saqueadores fueron muertos a tiros, dijeron testigos.

Delincuentes huyeron tras el colapso de cárceles por el terremoto de 7.0 grados de magnitud.

"Tenemos 2.000 policías en Puerto Príncipe que están gravemente afectados y 3,000 bandidos escaparon de prisión (durante el sismo). Eso les da una idea de qué tan mala está la situación", aseguró Preval a periodistas.

Criminales circulan libres

Aunque pocos mercados callejeros habían empezado a vender hortalizas y carbón, decenas de miles de sobrevivientes del terremoto seguían clamando por ayuda.

"No nos hemos movido durante cuatro días, sólo Dios sabe cuánto tiempo puede sobrevivir así, pero no hay trabajo y no hay casas", dijo Marie Gracieuse Baptiste, una madre soltera con cuatro niños, refugiándose en un improvisado campamento.

Un letrero en la entrada del campamento grafica la situación allí: "La gente necesita agua y alimentos".

Los residentes despertaron encontrando los cuerpos de ladrones linchados por turbas en las calles o con disparos de hombres afirmando ser policías de civil.

Un periodista de Reuters dijo haber visto el cuerpo de un hombre, que según algunos pobladores, fue quemado por molestos residentes que lo atraparon robando, y a dos jóvenes tendidos en el suelo con heridas de balas en la cabeza y los brazos atados en sus espaldas.

"Los haitianos están en parte haciendo justicia con sus propias manos. No hay cárceles, los criminales se escaparon, no hay autoridades controlando esto", dijo el profesor Eddy Toussaint, parte de la multitud que miraba los cuerpos.

Muchos haitianos huían de la ciudad a pie con maletas en sus cabezas o en abarrotados autos tratando de llegar al campo para escapar de las réplicas y de la violencia, y conseguir alimentos, agua y refugio.

Otros abarrotaban el aeropuerto con la esperanza de subir en aviones que salían llenos de haitianos.

Peleas por alimentos

Cientos de camiones con ayuda y custodiados por patrullas armadas de las Naciones Unidas salieron desde el aeropuerto y la sede de la ONU hacia la ciudad el domingo, pero su paso por las calles tuvo como obstáculos a personas, desechos, y furgonetas con ataúdes y cuerpos.

Hubo luchas por alimentos y agua que distribuían los camiones de las Naciones Unidas. Helicópteros militares de Estados Unidos lanzaron cajas con botellas de agua y raciones de alimentos.

Haití es el país más pobre del hemisferio occidental y por décadas ha luchado con devastadoras tormentas, inundaciones y disturbios políticos.

Alrededor de 9,000 soldados de las Naciones Unidas han brindado seguridad desde el levantamiento popular que derrocó en 2004 un presidente, pero la misión perdió por lo menos 40 miembros tras el derrumbe de su sede central.

Naciones Unidas confirmó que el jefe de su misión, Hedi Annabi de Túnez, y su segundo al mando, el brasileño Luiz Carlos da Costa, murieron en el terremoto.

Funcionarios del Gobierno de Haití calcula que el total de muertos podrían ser entre 100,000 y 200,000.

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Por su parte, funcionarios estadounidenses dijeron que equipos internacionales habían rescatado al menos a 61 personas con vida esta mañana.

Camiones cargados de cadáveres transportaban cuerpos a fosas comunes excavadas a toda prisa fuera de la ciudad, pero decenas de miles de víctimas todavía permanecerían enterradas bajo los escombros.

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