El sismo derriba la economía de Haití

El FMI estima que los costos del terremoto de la semana pasada superen el 15% del PIB de ese país; el BM instó a los donantes a apoyar la reconstrucción de Haití para elevar el nivel de vida.
Haití sismo  (Foto: CNN)
WASHINGTON (CNN) -

El Fondo Monetario Internacional (FMI) trabaja con donantes para que el dinero circule nuevamente en la devastada economía de Haití, de manera que la gente pueda comprar alimentos y los empleados públicos puedan recibir sus salarios, dijo el miércoles un funcionario del organismo.

Nicolás Eyzaguirre, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI dijo que el costo para la economía de Haití del terremoto registrado la semana pasada podrían superar los 900 millones de dólares, cifra que representaba el 15% del PIB en 2008. Agregó que aún existe mucha incertidumbre para determinar las cifras.

Señaló que los bancos reabrirán pronto en Haití, mientras que algunas agencias de transferencia de dinero ya estaban funcionando, permitiendo que las remesas de haitianos que viven en el exterior lleguen a los desesperados familiares que sobrevivieron al terremoto.

"Necesitamos urgentemente ayudar a Hait para conseguir que su economa vuelva a funcionar", dijo Eyzaguirre.

El BM busca donantes

Los donantes de Haití deben asegurarse de que la desesperación no se convierta en violencia como consecuencia del terremoto, y deben mantenerse comprometidos con la reconstrucción del destruido país, dijo este martes el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick.

El funcionario señaló que el país tenía uno de los peores índices de desarrollo humano en el mundo antes del terremoto que devastó Haití y esta es la "oportunidad volver a construir mejor".

"Lo primero y lo más importante es que eso significa que cuando las cámaras se vayan, los donantes no se vayan con ellas", declaró. "El punto clave en el aspecto de la reconstrucción es que el apoyo debe continuar allí a largo plazo", agregó.

Zoellick dijo que las experiencias obtenidas en Afganistán, Liberia, y la provincia de Aceh en Indonesia -golpeada en el 2004 por un tsunami- muestran que los donantes deben trabajar con los gobiernos para reconstruir los países y coordinar su ayuda al reunir sus recursos en un fondo de fideicomiso.

"Haití no puede ser reconstruida por extranjeros, sin importar sus buenas intenciones", dijo Zoellick, agregando que era importante que los esfuerzos de reconstrucción estén conectados a los objetivos del Gobierno de Haití.

"En momentos en que la gente considera la reconstrucción necesitamos una mejor coordinación de ayuda, menos proyectos excesivamente optimistas y menos clavados de bandera, pero también una fuerte supervisión y responsabilidad para que la gente sienta que su dinero está siendo bien gastado", agregó.

 

Ahora ve
Estados Unidos revoca el marco normativo de la “neutralidad” de internet
No te pierdas
×