Desarrolladoras incumplidas, evítalas

5 puntos que debes considerar antes de invertir en una empresa inmobiliaria. No te fíes por su mercadotecnia y lindos planos, descubre si sólo son falsas promesas.
Evita dolores de cabeza e invierte en la mejor opción
Gabriela Balcázar

El boom en el sector inmobiliario en México ha abierto múltiples oportunidades, tanto de crédito como en diversidad de oferta, a fin de que más gente tenga acceso a adquirir un bien raíz, sin embargo, como hemos visto, y tal vez tú tengas de cerca un ejemplo, algunas desarrolladoras poco profesionales se han aprovechado de estas condiciones para realizar fraudes a los compradores. Por ello te damos un check list para que evalúes  la empresa inmobiliaria en la que planeas invertir.
 Haz una buena compra
• Lo primero y más común es pedir información en la Profeco, sobre la desarrolladora o constructora a la que pretendes comprarle. Checa si no es una empresa con demandas debido a problemas con los consumidores de sus departamentos, y si lo es, observa cuáles son los principales problemas y si se han resuelto. De lo contrario, es mejor seguir en la búsqueda. Pero ten mucho cuidado: algunas empresas cambian de razón social para que dichas demandas ya no procedan.
• Por ello, lo mejor que puedes hacer es una investigación de campo, literalmente. El marketing directo enseña que la publicidad de boca a boca puede ser la peor, pero también la mejor, lo que nos indica que si platicas con gente que ya tiene un tiempo de haber comprado y vivido en los desarrollos de la empresa, seguramente te dirán cómo les ha ido y cuáles son los problemas que han tenido con la constructora. O bien, te darán las mejores referencias. Esto ayudará a tu buena decisión.
• Sería interesante que pidieras la opinión de otras desarrolladoras, así como de diversos corredores inmobiliarios. Como en la medicina, comprar un inmueble siempre será mejor después de tener más de una opinión del mercado sobre la mejor opción.
• No te dejes deslumbrar por la primera casa bonita que se te presente, o con el buen trabajo de venta del promotor. Es mejor tener paciencia, irte con tiento  y buscar, con calma, lo que más te convenga y beneficie como consumidor.
• Pide la ayuda de un asesor, pues aunque pagues un poco, esta será, a la larga, una inversión para ti.
La cruda realidad
Lo importante en este tema es que comprar un bien raíz, para la gente significa hacerse de un patrimonio que, una vez liquidado, sea únicamente para disfrutarlo en el presente, y tener una tranquilidad a futuro para dar lugar a otros planes en su proyecto de vida.
Por ello deciden invertir en alguno de tantos desarrollos que ponen a disposición en el mercado, “bonitos, amplios, y bien acabados departamentos, sólo para el disfrute del comprador”, y en los cuales confían casi sin pensarlo, porque se ve bonita la publicidad y se escucha prometedor lo que dice el vendedor.
Azoteas verdes, circuitos cerrados de tv, avanzados sistemas de seguridad, buenos acabados, clósets de madera e, incluso, acabados de lujo, entre otras muchas cosas, se leen en los trípticos o anuncios publicitarios de esas empresas de construcción
La realidad es que no todas las desarrolladoras cumplen esto. Son ganchos de mercadotecnia. Dentro de las casas entregadas a los consumidores, y en las historias de personas que hasta hoy lidian con los problemas que les ha dejado su “inversión” encontramos: retrasos en las entregas; inseguridad; escrituras que no comprenden todo lo que se le vendió al comprador o que están mal hechas; planos mal diseñados; deudas a pagar que le corresponden a la constructora; mala calidad de vida por los materiales del más bajo costo; ausencia de planos de instalación eléctrica, o de gas, y la lista de detalles que generan gastos extras, no acaba.
Por ello te reiteramos la importancia de hacer una investigación seria y a detalle del desarrollador en el cuál estás interesado.
Las autoridades de la Comisión Nacional de Vivienda, Conavi, han lanzado una propuesta para evitar este tipo de fraudes, se trata del Código de Edificación de Vivienda, CEV, con el que se pretende, precisamente, “estandarizar y homologar buenas prácticas de construcción, buscando regular la calidad de las viviendas, no sólo estructuralmente, sino en aspectos como habitabilidad y sustentabilidad”. Y esto incluye viviendas en todos los niveles socioeconómicos. Esperemos que esta iniciativa comience a dar frutos a la brevedad.

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