Le decían 'Barbie', pero 'tacleó' las críticas para jugar futbol americano

Sarahí Crespi dejó las pasarelas de moda en México para seguir su pasión deportiva... ¡tomar el balón y hacer 'touchdown'!
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Nota del editor: Estas historias forman parte de una serie en la que mujeres destacan en deportes de riesgo o rudos, que se creía solo eran masculinos.

(CNNMéxico) — Sarahí Crespi cambió las pasarelas de modelaje por los cascos de futbol americano en México, desde hace dos años.

Fue una decisión difícil, ya que se expuso a las críticas de personas que no entendían por qué, de pronto, prefería relegar los vestidos que caracterizaban su vida en las pasarelas, y su actividad en la academia de modelaje Pedro Loredo, para realizar un deporte masculino.

"Muchas personas creen que es para hombres y que somos machorras", dice Sarahí, de 24 años, en entrevista con CNNMéxico. "Mi mamá me decía: '¿cómo una mujer va a jugar?'; al principio no lo entendió".

A fin de cuentas, su gusto y su pasión por el futbol americano han terminado por imponerse, aunque en el camino ha tenido que seguir tacleando adversidades.

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Desde hace año y medio, Sarahí es parte del conjunto de futbol americano equipado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), también conocido como Burros blancos, en su versión femenina, como parte de la Asociación de Futbol Xtremo Femenil México FXF.

No ser estudiante del IPN no supuso para Sarahí un problema, ya que el reglamento de esa liga permite que jugadoras externas se integren a la alineación de los tres equipos femeniles que tiene el Politécnico: Burros blancos, Osas blancas y Átomos. 

Al principio, cuando buscó integrarse a los Burros blancos, Sarahí no tenía mucha credibilidad entre sus compañeras, por haber sido modelo. Así que poco a poco tuvo que ganarse su confianza. 

"Me decían que era una Barbie y que no iba a poder, que iba a renunciar", relata. "De modelar a irte a dar golpes, nada qué ver".

Para no sentirse tan fuera de lugar, además de enfocarse en mejorar como jugadora, la joven que estudió Turismo en la Universidad del Valle de México buscó darle un toque femenino a su indumentaria.

"Al principio me sentí muy rara porque nada que ver, viéndolo físicamente pasé de modelar vestidos a ponerme el equipo, y no me veía femenina", dice.

"Yo buscaba algunos accesorios que me hicieran ver más femenina, como guantes o tachos rosas, mi bucal es rosa. Me maquillo para luchar".

 

Considera que el futbol americano es un deporte formativo, que ayuda a superar temores, al tiempo que refuerza la idea de equipo.

"Me han pegado tan fuerte que me ha dolido y se me salen las lágrimas, pero día con día me he aprendido a controlar”, indica la joven, quien padece hipoglucemia —una afección ocasionada por un bajo nivel de azúcar en la sangre— y, antes de empezar a jugar, era propensa a sufrir mareos o desmayos.

Sin embargo, ha logrado sobreponerse con ayuda de sus compañeras y de la práctica constante. "A partir del americano, mi vida cambió", comenta Sarahí, que combina el deporte con su trabajo en una agencia de bienes raíces. 

Otro elemento positivo para ella es que ha logrado integrar su experiencia como modelo con la del futbol americano, al ser imagen de la asociación FXF Football Xtremo Femenil, y posar para fotografías. 

"Puedo hacer un deporte que me gusta, que es rudo y que todo mundo lo puede hacer, donde me veo femenina", expresa la linebacker.

Sobre las críticas que puedan hacerle hombres al invadir su cancha, se dice despreocupada. 

"Los hombres son un poco envidiosos y machistas porque aunque saben lo que significa este deporte, no quieren que nosotras juguemos. Creen que no lo podemos hacer… No sé si es protagonismo de su parte".

 

 

Pionera en el deporte

Ixchel Rubio, presidenta de la Asociación de FXF Football Xtremo Femenil, ha contribuído a que Sarahí y otras mujeres puedan desarrollarse en el deporte de la tacleadas. 

Hija de un jugador de futbol americano, Ixchel creció viendo imágenes del campo y la euforia de los partidos desde las gradas. Practicó natación, futbol soccer y tochito bandera, aunque a los 18 años se dio cuenta de que su deseo era jugar americano.

Su padre, que siempre la había apoyado, no lo hizo en esa ocasión. "Me dijo que cómo era posible que quisiera jugar americano, que no era deporte para una mujer".

 

Pero Ixchel no se rindió. Fue una de las dos mujeres que jugaron en un equipo de americano de la Facultad de Estudios Superiores de Acatlán, de la UNAM, debido a que existía una laguna en el reglamento de un torneo que le permitió pisar el campo "disfrazada". 

"Decía que cualquier estudiante universitario podía jugar en el Interfacultades y les dije que era mi derecho. Me vieron feo, pero al final sí me dejaron", recuerda.

"(Nos) llevaban al campo disfrazadas para que pudiéramos jugar". 

Luego de esa experiencia, Ixchel comenzó a picar piedra para hacer una liga exclusivamente femenina, que no existía ni en México ni en América Latina.

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"Algunas veces íbamos a rentar un campo que costaba 3,000 pesos y nos decían 'por ser para ti, te lo vamos a dejar en 25,000 pesos'. Y nosotras les preguntábamos que por qué; nos contestaban 'es que ustedes no deberían de jugar", recuerda.

"Y dicen que la forma de hacer algo más atractivo es prohibiéndolo, por eso seguimos luchando".

A principios de 2006, creó FXF, una asociación de futbol americano femenil, y organizó el primer torneo. 

Ixchel comenta que siempre han buscado mantener una imagen femenina al momento de los partidos, a fin de distinguirse de los hombres. 

Las jugadoras van maquilladas, con accesorios y con el cabello largo fuera del casco. Es una forma de reforzar que, a pesar de ser un "deporte de hombres", las mujeres también tienen un lugar.

"Siempre hay un velo de que, como es un deporte de hombres, no lo podemos jugar nosotras, y no debe ser así".

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Actualmente, la liga (que cuenta con unas 750 jugadoras) recibe a adolescentes desde los 14 años y a mujeres hasta los 50 o 60, ya que tienen una modalidad abierta que recuerda que "toda mujer que quiera y pueda jugar, no debe verse impedida para hacerlo".

Ixchel dice que el futbol americano es lo que "más ama", por lo que está compretida con él, y también agradecida por dejarle una enseñanza de vida: "el americano me enseñó que, cuando te caigas, levántate y sigue".

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