Escuela premia a los alumnos estudiosos

La KIPP DC: KEY Academy da diversos tipos de recompensas a los estudiantes más destacados; entrega de dinero e ir a clases en jeans son algunos de los privilegios que gozan los alumnos d
Algunas escuelas de EU aplican programas de recompensa para
WASHINGTON (AP) -

Los viernes son días de pago en la escuela KIPP DC: KEY Academy y algunas niñas de séptimo comentan cómo piensan gastar el dinero que se ganaron con el sudor de sus frentes.

Cobran por buen comportamiento, por completar sus tareas y por mejorar sus notas. Es dinero ficticio, pero puede ser usado en un modesto negocio de la escuela para comprar bolígrafos adornados con plumas, cajas de lápices con formas de animales y coloridos borradores.

Algunas escuelas están ofreciendo incentivos como dinero y visitas a lugares atractivos para incentivar a los estudiantes a que se apliquen más. Algunos maestros opinan que es una forma positiva de motivar a los estudiantes, mientras que otros temen que la iniciativa resulte contraproducente si se acaba el dinero, pues perderían el incentivo para esforzarse.

En la KEY Academy, una escuela pública de un barrio de gente de bajos recursos de esta capital, Cherise Johnson Wallace muestra orgullosa la caja de lápices que compró. Estaba contenta con la adquisición, pero más todavía con lo que ella representa.

''Es una muestra de que me esfuerzo para sacar buenas notas'', dijo con una sonrisa.

Este tipo de reacciones es precisamente lo que destacan los promotores de la iniciativa. Dicen que los incentivos motivan a los alumnos, haciendo que desarrollen buenos hábitos y que, a la larga, se esmeren sin importar si hay recompensas o no.

La directora de la KEY Academy, Sarah Hayes, dice que los alumnos de esa institución sacan muy buenas notas. ''Y ello se debe en parte a nuestro programa de incentivos, porque le muestran a los alumnos lo que esperamos de ellos y que van a ser recompensados'' si se esfuerzan, indicó.

No hay muchos estudios sobre el impacto de estos programas. Pero una investigación de una agrupación independiente de la Stanford University indicó que las notas mejoran si hay incentivos. Otro estudio realizado en escuelas de Ohio señaló igualmente que las notas mejoraron cuando se implantó un programa de incentivos.

En Nueva York, unos 5,500 estudiantes cobran dinero si sacan buenas notas en sus exámenes. En el programa participan alumnos de cuarto grado, que pueden ganar hasta 250 dólares en un año, y de séptimo, que pueden percibir hasta 500.

''Pronto habremos repartido más de un millón de dólares'', manifestó Roland Fryer, economista de la Universidad de Harvard que dirige el experimento. Fryer está satisfecho con los resultados hasta ahora.

Queen Makkada, presidenta de la asociación de padres de una escuela que tiene uno de estos programas, dijo que los alumnos de cuarto y séptimo grado parecen estar esmerándose más que el resto. Niega que esta iniciativa represente una especie de soborno, como dicen algunos.

''¿Qué diferencia hay entre darle a esto a un estudiante y que los padres le den una mensualidad por cumplir con sus responsabilidades?'', preguntó.

Añadió que muchos padres en este barrio no están en condiciones de darle mensualidades a sus hijos. ''Este programa le permite a los chicos experimentar lo que es la vida cuando uno tiene otras oportunidades''.

Hay quienes cuestionan el impacto de estos programas a largo plazo.

Edward Deci, profesor de psicología de la Universidad de Rochester en Nueva York y experto en motivación, dijo que las recompensas pueden incentivar a los niños a que se apliquen más para mejorar sus notas, pero que el efecto probablemente no dure mucho.

''¿La motivación que tienen para hacer sus tareas y estudiar tendrá un impacto positivo cuando se suspendan las recompensas? Creo que la respuesta es un no rotundo'', expresó.

Agregó que hay indicios de que, por el contrario, si se le quita el incentivo a un niño, tendrá menos motivación que antes de que comenzase el experimento.

Sostuvo que lo que tienen que hacer las escuelas es encontrar la forma de que el estudio sea interesante, para que los chicos quieran participar y esmerarse.

Las recompensas para los alumnos no son algo nuevo. Desde hace tiempo que se colocan estrellas doradas en los exámenes con buenas notas y se dan fiestas a los alumnos más destacados. Pero los nuevos programas son más sistemáticos y premian a todos los estudiantes, sin quedar librados a la buena voluntad de un maestro, que a veces usa su propio dinero para recompensar a un alumno.

En la KEY Academy, destacó Hayes, ''un maestro no tiene que ir a un almacén a comprar goma de mascar para darle a sus alumnos los viernes''.

Además de Nueva York y Ohio, también participan en este experimento escuelas de Baltimore y Atlanta.

Muchos de los programas en los que se ofrece dinero como incentivo son costeados por donaciones y hay quienes se preguntan si este es un sistema confiable, ya que no hay garantías de que el dinero seguirá llegando.

Las recompensas no tienen que ser necesariamente monetarias. Un incentivo popular es almorzar con el director de la escuela, según el estudio de Stanford. En la KEY Academy, los alumnos que sacan buenas notas pueden usar jeans en lugar de uniformes.

''Cuando usamos jeans, nos sentimos especiales'', dijo Crystal Wright, una alumna de octavo grado.

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