Mexicano compra iPhone… y no sirve

Víctor Anaya fue a Houston a comprarse un teléfono y luego se dio cuenta que no funciona en Méx ahora tendrá que consolarse con usar su flamante iPhone como simple computadora de bolsillo o P
El nuevo teléfono celular de Apple busca aumentar el uso de
Octavio Cárdenas
CIUDAD DE MÉXICO (Excélsior) -

Víctor Anaya es uno de los primeros mexicanos con iPhone, el teléfono celular de Apple que combina las funciones de un móvil con las del iPod, un reproductor digital de audio y video.

Este treintañero aprovechó un viaje de negocios a Houston, Texas, para adquirir este equipo con capacidad de almacenamiento de 8 GB.

Por él pagó los correspondientes 600 dólares que cuesta, además de firmar un contrato, por un año, con el proveedor de telefonía celular AT&T, pese a que planea utilizar su iPhone en México, donde el operador estadounidense no ofrece servicio.

En entrevista con Excélsior, Anaya comenta que por ello planea utilizar su flamante iPhone como simple computadora de bolsillo o asistente personal digital (PDA por su acrónimo en inglés), olvidándose de sus funciones como celular.

"Le puse mi SIM (chip) de Telcel y no lo reconoce, tampoco otro de AT&T. Únicamente lee el SIM que te venden con el equipo porque viene bloqueado", refiere.

Anaya cuenta también que le fue imposible llegar a la batería del aparato, algo común cuando se habla de celulares.

"No es posible siquiera cambiarle la batería. Yo creo necesitas enviárselos (a Apple) porque viene todo cerrado, no es como cualquier celular. Vi en una página web que abrieron uno pero al parecer lo rompes, no es posible abrirlo", dice Anaya.

En México no le queda de otra que utilizar su iPhone como iPod, y de paso aprovecha su conexión a redes inalámbricas Wi-Fi, como las que existen en su hogar, trabajo y en cientos de cafeterías, restaurantes, aeropuertos y zonas públicas de todo el país para navegar.

Cabe destacar que a través de estas conexiones es posible subir y descargar de Internet correos electrónicos, fotos, videos y música.

Incluso es viable realizar llamadas telefónicas (algo conocido como telefonía sobre Internet) a cualquier parte del mundo por centavos de dólar el minuto o hasta gratis.

Su historia de amor

El viernes 29 de junio, Víctor Anaya llegó por la mañana a la tienda de Apple en Houston, Texas.

Antes que él, unas 150 personas hacían fila para ser los primeros en adquirir este celular oriundo de Cupertino, California.

Hacia las 14 horas la tienda fue cerrada y se colocaron cortinas en sus ventanas para que nadie viera lo que pasaba dentro.

Afuera fue colocada una pantalla que dictaba los minutos que faltaban para las 18 horas, cuando comenzaría la vendimia, cual si se tratara de celebración de año nuevo.

Mientras, la expectación de los impacientes compradores aumentaba.

Poco antes de las seis de la tarde las cortinas fueron retiradas y los curiosos lanzaban indiscretas miradas al interior del local, donde ya se podían ver anuncios e incluso equipos de demostración que esperaban presumir sus funciones a quienes aun aguardaban en la calle.

Y justo cuando el reloj marcó las 18 horas, las puertas de la tienda Apple fueron abiertas. Uno a uno los pacientes compradores comenzaron a ingresar a ella.

"Unos 45 minutos después de que abrió la tienda, tenía en mis manos dos iPhone", dice Anaya, quien agrega que la venta estuvo limitada a dos equipos por comprador.

"Normalmente hay unos seis empleados en cada tienda, y para el lanzamiento habría unos 25", cuenta Anaya, quien se declara fan de los equipos Apple y cliente frecuente del establecimiento.

Hacia las 19 horas, cuando Anaya salió de la tienda de la manzana, afuera ya no había fila, y aun quedaban cientos de cajas con los nuevos iPhone a la espera de más consumidores.

"Cualquiera que llegaba a las siete de la noche ya podía entrar y comprarlo sin hacer fila ni nada, porque tenían muy buena cantidad de teléfonos. Creo que esperaban que fuera como el lanzamiento del Wii (consola de videojuegos de Nintendo), que se agotó en minutos".

Entre blanco y negro

Tras declararse fan de los productos de Apple y reconoce que esperaba la llegada del iPhone desde el anuncio de su lanzamiento, en enero pasado, Anaya es categórico:

"Había visto videos y demostraciones de uso del iPhone, pero ya que empecé a usarlo sí es sorprendente".

Pero esto no le impide reconocer que existen muchos puntos que podrían corregirse.

"Aunque hay algunas cosas que podrían mejorar, pequeños problemas que quizá se resuelvan con la primera actualización (update) de su sistema operativo".

Entre estos defectos destaca que el navegador web, Safari, no pueda ejecutar aplicaciones basadas en Macromedia Flash.

O que la aplicación de música no funcione como la del iPod, su antecesor, sino que haga reproducción y copia de archivos en forma automática, es decir, eliminando las preferencias del usuario.

Y su papá también

Sin embargo el equipo impresiona, tan es así que Luis Felipe Anaya (un hombre de 68 años de edad y padre de nuestro entrevistado) en cuanto lo vio quiso uno. Y eso que nunca en su vida había tenido ni querido un teléfono celular.

Pero más sobresalientes son las tarifas de telefonía celular que se pagan del otro lado del río Bravo.

De renta, Anaya pagará 100 dólares al mes por dos equipos con dos líneas telefónicas celulares independentes.

A cambio recibirá 700 minutos de tiempo aire para llamadas en horas pico, que se compartirán entre ambos equipos.

Durante los fines de semana y horas no pico los minutos para llamadas son ilimitados, lo mismo que la descarga y envío de archivos y la navegación por Internet, ya que AT&T los ofrece dentro de sus planes sin límite alguno.

Entretanto, ni Apple en México ni las empresas de telefonía local han dado señales del posible lanzamiento de este teléfono en el país.

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