Monos y halcones contra palomas

Debido a la creciente industria del etanol en Brasil, las aves emigran ahora a zonas urbanas; un sacerdote amenazó con soltar monos y halcones para asustar a las miles de palomas.
¿Lograrán los monos asustar a las palomas? (AP)  (Foto: )
SAO PAULO (AP) -

Un sacerdote amenazó con soltar monos y halcones en una céntrica plaza para eliminar a las decenas de miles de palomas concentradas ahí, porque debieron dejar su hábitat natural ante la creciente industria del etanol, según algunas autoridades.

Los ambientalistas advirtieron que tal acción sería ilegal.

El padre Francisco Jaber Zanardo Moussa dijo en un comunicado que utilizaría a los monos y halcones para asustar a cerca de 60,000 palomas, que se han reunido en la plaza frente a la catedral de Ribeirao Preto, un centro azucarero de 500,000 habitantes y a unos 300 kilómetros al noroeste de Sao Paulo.

Moussa no pudo ser localizado de inmediato para comentar el asunto, ni quedó claro en dónde conseguiría los halcones y monos que amenazó usar o cuándo los liberaría en la plaza.

“Eso es ilegal. Es un crimen. Necesitamos encontrar otra solución”, dijo en conversación telefónica Eliana Velocci, quien trabaja con la agencia nacional brasileña de protección al ambiente, Ibama.

Velocci estima que el número de palomas en la plaza es de unas 25,000.

El sacerdote y las autoridades de la ciudad inicialmente querían usar un repelente químico, que según algunos informes ha ayudado a poblaciones cercanas a Ribeirao Preto a combatir a las palomas.

Pero el Ibama negó la autorización alegando que el repelente aún no ha sido aprobado por las autoridades sanitarias.

“Yo sé que estas acciones están prohibidas por el Ibama”, dijo el sacerdote en su nota. “Pero no me importa, haré todo lo que pueda para promover el bienestar de mi gente”, agregó.

Moussa indicó que las palomas ensucian la plaza y pueden causar graves enfermedades.

Las autoridades responsabilizan de la explosión de palomas en la plaza al creciente número de sembradíos de caña en la región y que sirven para alimentar las plantas que producen etanol, un alcohol combustible.

“Cuando hacen espacio para campos de caña, eliminan el hábitat de las palomas y llegan a la ciudad”, dijo el concejal de Ribeirao Preto, Gilberto Abreu. “Siguen diciendo que el etanol es una gran cosa, pero olvidan pensar en los problemas que causa”, agregó.

Una creciente demanda por el etanol brasileño ha provocado una ola de inversiones extranjeras para crear nuevos sembradíos y plantas de procesamiento, ante lo que algunos han dicho que pueden igualmente surgir problemas ambientales y sociales.

Las condiciones de trabajo de los cortadores de caña son reconocidamente duras, mientras otros temen que se corten porciones de bosques parta abrir espacio a la caña.

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