Bloque del Sur contra el FMI

Brasil, Argentina y Venezuela criticaron al Fondo por su inacción frente a la crisis hipotecari dicen que el FMI mide con distinta vara a los países desarrollados y a los emergentes.
WASHINGTON (CNN) -

Venezuela se sumó el domingo a Brasil y Argentina en sus duras críticas al Fondo Monetario Internacional (FMI) por su inacción durante la crisis hipotecaria en Estados Unidos, que sacudió a los mercados financieros de todo el mundo.

El ministro de Finanzas venezolano, Rodrigo Cabezas, se encuentra en Washington para participar de eventos con inversionistas y académicos en la capital estadounidense, pero se abstuvo de participar en los encuentros del FMI, que terminan el lunes.

Pese a que Venezuela mantiene un director ejecutivo en el fondo, Cabezas dijo que no participará en los encuentros porque el país sudamericano tiene una postura muy crítica al comportamiento del fondo que, según él, estaría en el "ocaso".

“El fondo tiene una receta para los países en desarrollo que ha mostrado tremendas distorsiones”, dijo.

“Y ahora, cuando se producen distorsiones en la economía estadounidense, por ejemplo, hace absoluto y total mutis, y no dirá nada. El FMI es de los Estados Unidos”, agregó.

El ministro venezolano dará preferencia a divulgar en la capital estadounidense los avances del Banco del Sur, una iniciativa del presidente Hugo Chávez, un enemigo de las políticas de Washington, para ser justamente una alternativa de financiación a organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial.

“No se dan cuenta que están muriendo (el fondo). El FMI ya no tiene la influencia que tenía”, dijo el ministro.

Venezuela dio su apoyo al comunicado del G-24, el grupo de los países emergentes. Esas naciones aprovecharon la crisis del mercado crediticio, que afectó principalmente a los países desarrollados, para exponer las fragilidades del FMI en administrar esa situación y resaltaron su propia fortaleza ante las turbulencias.

El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, fue el más contundente en criticar el sábado a la institución, en la cual los países en desarrollo piden desde hace años mayor representatividad y peso político.

Mantega, hablando por ocho países de la región, incluyendo a Colombia, Ecuador y Panamá, dijo que era una “ironía” que esta vez sean los países ricos los que enfrentan problemas financieros, mientras los emergentes reciben una abundante oferta de capital extranjero.

“Déjenme resaltar la ironía de esta situación: los países que fueron referencias de buen gobierno y de normas y conductas para los sistemas financieros, son esos países que ahora enfrentan graves problemas de fragilidad financiera, poniendo en riesgo la prosperidad de la economía mundial”, dijo Mantega ante el Comité Financiero Internacional.

“El fondo no se mostró preparado para enfrentar una situación como esa. Quedó claro que el cuerpo técnico de esa institución necesita mejorar su conocimiento de los mercados financieros”, agregó Mantega en su discurso ante el organismo que define la estrategia del FMI.

Un día antes, el ministro de Economía argentino, Miguel Peirano, hablando por el grupo de países latinoamericanos, señaló que el FMI debería monitorear a los países avanzados con el mismo cuidado que muestra hacia los emergentes, que se transformaron en la “fuerza motriz” de la economía mundial.

“Debemos admitir la vulnerabilidad del mercado de hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos y sus potenciales consecuencias. Ellas resaltan la necesidad de mejorar la supervisión del Fondo sobre las economías avanzadas, enfocándose en evaluar sus vulnerabilidades de la misma forma que lo hace con los países emergentes”, agregó Peirano.

Los países volvieron a pedir por una redistribución en el sistema de votación del Fondo para que eso refleje la creciente importancia que tienen los países en desarrollo en el panorama económico mundial.

Mantega dijo durante el evento que a Brasil le gustaría ver a todos los países de Sudamérica en el Banco del Sur. Hasta el momento, junto a Brasil y Venezuela, acordaron formar parte del banco Argentina, Ecuador, Bolivia, Uruguay y Paraguay, mientras que Colombia dijo recientemente que se quería sumar a la iniciativa.

Los países fundadores del banco, que aún no definieron el capital inicial de la nueva institución ni la forma de aporte de sus miembros, deben reunirse nuevamente en Caracas el 3 de noviembre.

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