EU, tienda de rebajas para Canadá

Gracias a la paridad entre ambas monedas, los canadienses gastan 30% menos en EU; el mercado canadiense también se ha visto alentado por la adquisición de nuevos negocios.
El 'loonie' alcanzó su paridad con el dólar estadounidense e
Devin Leonard

El 20 de septiembre, el dólar canadiense -conocido como “loonie” (“somorgujo” por el ave que adorna la moneda)- alcanzó la paridad con el dólar estadounidense.

Fue un momento de orgullo para nuestros vecinos del Gran Norte, pues la última vez que la moneda de Canadá había igualado al dólar fue en 1976, pero más importante aún, lo que sucedió en septiembre significaba una rebaja del 30% en el precio de cualquier cosa comprada en dólares estadounidenses en relación a su valor años atrás. Desde hace unas semanas, EU ha asumido el papel que antes le correspondía a México: cientos de canadienses han viajado al sur de su frontera porque todo les sale barato, desde pagarse una comida hasta comprar bancos multimillonarios.

Hasta hoy, el comprador más voraz ha sido Ed Clark, CEO del Banco Toronto- Dominion. Pocos días después de que las divisas se igualaran, su empresa anunció la adquisición de la sociedad financiera con sede en Nueva Jersey Commerce Bancorp por 8 mil 500 millones de dólares. Se trata de un precio de ganga: Clark inició la negociación en junio, cuando el “loonie” valía 90 centavos de dólar estadounidense; al momento de hacer pública la transacción, el precio había bajado mil millones de dólares canadienses. 

“Todos los planetas se alinearon para que se realizara la operación” comentó Clark a los inversionistas.

Y eso no es todo, hay más negocios en puerta, especialmente promovidos por bancos canadienses que, desde 1998, tienen prohibido por orden gubernamental fusionarse entre ellos. ¿Qué otra opción tiene el CEO de una codiciosa empresa financiera sino la de comprar en EU?

“[La paridad] ha favorecido la aparición de más negocios potenciales en relación a los que se presentaban hace un año” advierte Douglas Porter, economista jefe de BMO Capital Markets. “La divisa canadiense ha tenido un impulso increíble” agrega. Algo asombroso si se piensa que hace tan sólo unas semanas las compañías canadienses clamaban por ser adquiridas por capital del otro lado de la frontera.

Mientras tanto, las poblaciones fronterizas de EU han registrado un incremento de visitantes canadienses con gastos pagados.  Philip Pantano, portavoz del Hotel y Casino Seneca Niagara emplazado en las famosas cataratas, afirma que el lugar ha experimentado en estos meses un alza del 200% en tráfico canadiense.

Los canadienses también acuden en tropel al centro comercial Bellis Fair ubicado al norte del estado de Washington. “Cuando recorro el estacionamiento, parece que el 75% de los autos llevan placas de Canadá” cuenta Bethany Lyons, subgerente de la tienda Target.

Después de comprar, entra hambre; así que los canadienses alimentan igualmente el sector de la hostelería. Frank Passalacqua, dueño del restaurante Carl's Chop House en Detroit, afirma que sus comensales canadienses están de un excelente humor, pletóricos: “Ordenan grandes porciones y cosas que antes no pedían.”

Las grandes corporaciones están explorando este nuevo mercado. Días después de que las divisas alcanzaran la paridad, Disney colocó publicidad en la prensa canadiense que rezaba “Paridad… un sueño hecho realidad” para atraer a las familias del Gran Norte a sus parques temáticos.

Más aún, los funcionarios del departamento de turismo en Florida han pronosticado un invierno especialmente bueno gracias a los visitantes canadienses. Y es posible que no se equivoquen, pues “cada canadiense que conozco en el campo de golf que ha viajado a Florida tiene una sonrisa de oreja a oreja. Es como si todos ellos hubieran obtenido un descuento de un 20% o 30%” bromea Joe Revell, un jubilado de la provincia canadiense Prince Edward Island que pasa los inviernos en Daytona Beach Shores, Florida.

Así concluye la historia del todopoderoso dólar estadounidense. Pero quizá hay una cosa que nos puede consolar a los americanos: Los tiburones de San José pueden ganar la Copa Stanley de hockey sobre hielo. Ya, los canadienses tienen su “loonie” pero… ¿no preferirían tener un equipo campeón?

El reportero asociado Telis Demos contribuyó a la elaboración de este artículo.

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