Los riesgos pueden generar ganancias

Dos estrategas explican por qué los momentos de intranquilidad son buenos para invertir; la baja en el precio de las acciones es una gran oportunidad para comprar.
Jorge Pérez Sámano, director de Asset Management de BBVA-Ban
Roberto Morán

Para los inversionistas mexicanos, hay una noticia buena y una mala, derivadas de la crisis financiera de agosto. La buena es que la crisis casi no les pegó en sus fondos de inversión. La mala es que, en realidad, la mayoría de los inversionistas nunca ha aprovechado las ganancias de la Bolsa: no perdieron porque no tenían nada que perder.

Los ahorradores mexicanos están dejando pasar oportunidades con sus inversiones, porque utilizan instrumentos de corto plazo y baja rentabilidad, explican los encargados de los fondos de inversión de BBVA-Bancomer y Banamex, Jorge Pérez Sámano y Martín Muriel, respectivamente.

Hay que explicar a los clientes que “no tener riesgo implica un riesgo”, dice Muriel.

MOMENTO DE COMPRAR

Jorge Pérez Sámano, director de Asset Management de BBVA-Bancomer, explica que los momentos de turbulencia pueden presentar una buena oportunidad para entrar a la Bolsa.

¿Notaron nerviosismo de los clientes en agosto?

No hay nerviosismo. Los fondos han tenido un crecimiento de 17 a 18% anualmente. Estimamos que los fondos manejarán activos por 930,084 millones de pesos al final del año. En el primer semestre de 2007, la inversión creció casi 20,000 mdp por mes, aunque en julio creció 6,000 mdp porque la gente estaba distraída con otras cosas, como las vacaciones.

¿Cómo cambia la estrategia cuando se presentan crisis?

Nos comunicamos con los vendedores de los fondos para que expliquen a los clientes que estos momentos son coyunturales. Un fondo de corto plazo no tiene grandes altibajos. Y en inversiones de largo plazo, convienen los momentos de baja en el precio de las acciones para comprarlas. Al principio del año, la Bolsa mexicana estaba sobre los 33,000 puntos (en el índice de precios y cotizaciones, IPC) y consideramos que ya no podría subir más, así que empezamos a tomar utilidades y a recomendarles a los clientes que lo hicieran. Le bajamos 20% de participación en renta variable en nuestros portafolios. Ahora las bajas en el índice nos permiten comprar. Cuando la Bolsa estaba en 33,000 puntos ya no podía pensar que subiera mucho, ahora, que está en cerca de 28,500, puedo esperar que suba para el final del año. Siempre habrá altibajos. Lo que hay que cuidar es que no haya cambios estructurales significativos, como un aterrizaje forzoso de la economía estadounidense. El problema es que la gente se empieza a animar a invertir en Bolsa cuando el mercado está carísimo, cuando lo ideal sería que invirtieran en momentos de baja.

¿Cómo hacen para diversificar?

Los valores más golpeados en agosto fueron los relacionados con los créditos subprime. Pero hubo algunas acciones que pasaron a precios muy atractivos. Son compañías cuya cuenta de resultados no fue impactada por la crisis y cuyos títulos están a muy buen precio. Para diversificar tenemos, además de fondos en la Bolsa mexicana, portafolios de gestión activa, como el BMERTOP, en el que se incluyen las 10 empresas de mayor capitalización del índice. También hay fondos en mercados internacionales, como el BMERUSA, que sigue al índice Dow Jones. Tenemos otros en mercados emergentes: el BBVAINT, lanzado en marzo, que ya tiene 915 millones de pesos en activos, y que invierte en mercados emergentes europeos, y el FLERV-1, que de junio a agosto captó más de 400 millones de pesos e invierte en bolsas asiáticas.

¿Cómo diversificar si se invierte en México, con una Bolsa tan poco desarrollada?

Para el inversionista faltan sectores donde invertir. Brasil, por ejemplo, tiene empresas energéticas en su Bolsa y México no. En nuestro país sólo hay dos compañías de infraestructura listadas en Bolsa, ICA e IDEAL; en inmobiliaria sólo hay seis empresas. Eso no permite hacer un fondo por sector. Es una debilidad del mercado.

La mayoría de los fondos son para inversionistas de alto patrimonio, ¿qué hay para los de menos dinero?
En la red de sucursales hay fondos en los que se puede participar a partir de 2,000 pesos. Son fondos con rendimiento garantizado, en renta fija. También las empresas están haciendo que sus trabajadores puedan participar en inversiones de renta variable, a través de los fondos privados de pensiones. Grandes empresas como Bimbo, Cemex, FEMSA, Modelo y Telmex tienen inversiones para la pensión de sus trabajadores, que ya llegan a 70,000 u 80,000 millones de pesos, sin considerar a Pemex. Estos recursos pueden ser manejados por los fondos de inversión. Si le preguntas a un obrero si invierte en Bolsa dirá que no, sin saber que tal vez ya lo está haciendo, a través del fondo para el retiro de su empresa.

DIVERSIFICAR, DIVERSIFICAR

El gran error de la mayoría de los inversionistas mexicanos es que manejan su patrimonio sin diferenciarlo según sus objetivos, lamenta Martín Muriel, subdirector de Fondos de Inversión de Banamex, quien dice que ha visto que algunos clientes invierten todo en pagarés a 28 días y dejan sus ahorros por plazos mucho más largos. Eso quiere decir que podrían escoger otros instrumentos de largo plazo y obtener mejores rendimientos. “Manejan todo su patrimonio sin diferenciarlo. A lo mejor deberían destinar 10% para un fondo de emergencia, 20% para cambio de coche o escuelas de los hijos, objetivos para los que necesitarán liquidez pronto. Pero, probablemente, 50 o 70% de su patrimonio es ahorro de largo plazo pensado para jubilación. Cada parte la deberían manejar de una manera diferente, y lo que hacen es manejarlo todo igual, en forma conservadora o agresiva”.

¿Cómo han reaccionado los clientes ante los altibajos de los mercados financieros?

Lo que hemos percibido de nuestros clientes es tranquilidad, no hemos visto movimientos importantes en ninguna clase de activo. Tiene una razón: la mayoría de los inversionistas en México son muy conservadores, están en instrumentos de deuda de corto y mediano plazo. Los inversionistas más sofisticados, que invierten en papeles de largo plazo, en renta variable, al tener más conocimiento se han mantenido tranquilos hasta ahora. A ellos es más fácil explicarles y transmitirles el concepto de mantener la tranquilidad, que éste es un momento de compra.

¿Cuántos activos hay en renta variable y en renta fija?

En instrumentos de deuda están 75% de los activos, en variable, alrededor de 15%, y en cobertura internacional, lo demás.

¿Es una mala noticia que no haya tanta renta variable?

En los dos últimos años se ha percibido un cambio de expectativa. La baja de las tasas de interés es el detonador para que los inversionistas busquen más opciones y escuchen que hay otras formas de obtener rendimientos. Ha bajado alrededor de 5% la participación en deuda (o renta fija) y ha aumentado en renta variable. Un trabajo muy fuerte que hemos hecho es explicarle a los clientes que no tener riesgo implica un riesgo, el de tener menores rendimientos que los que pudieran lograr si eligieran sus instrumentos de acuerdo con el tiempo que durará su inversión. En el largo plazo, a los que tienen inversiones conservadoras esto los afecta negativamente, porque van a alcanzar rendimientos más bajos.

¿Cómo diversifican?

Desde 2003, cuando la ley de sociedades de inversión permitió a los fondos locales invertir en el extranjero, creamos cuatro fondos, uno de renta variable en Estados Unidos, uno de renta variable global, uno de deuda con liquidez y uno más de deuda de mediano plazo en dólares. Después abrimos un fondo en euros y también distribuimos un fondo de Franklin Templeton. Sólo los clientes que entienden que hay que diversificar los riesgos han volteado a ellos. Pero, probablemente, los rendimientos que hemos visto en la Bolsa mexicana no los vamos a ver en los próximos años, de manera que los clientes van a voltear a la parte internacional.

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