Monedas de AL moderarían su avance

Se encuentran a la espera de un conjunto variado de datos estadounidenses; que tendría su punto más alto el viernes, con el cálculo preliminar de la evolución del PIB.
SANTIAGO (CNN) -

Las monedas latinoamericanas podrían moderar esta semana su avance, a la espera de un conjunto variado de datos estadounidenses que tendría su punto más alto el viernes, con el cálculo preliminar de la evolución del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre.

También hay factores regionales que justificarían una pausa en la tendencia firme de las divisas, como las expectativas sobre la largamente discutida reforma fiscal en México y la inflación en ese país, además de la intervención del banco central brasileño con "swaps" cambiarios, señalaron analistas.

Adicionalmente, si bien el "carry trade" sigue fuerte, hay expertos que ven un panorama menos claro para estas operaciones que consisten en tomar deuda en monedas de bajas tasas de interés, como el yen japonés, para posicionarse en activos denominados en divisas de alto rendimiento, como el real brasileño.

Los mercados también verán si el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, emite algún comentario revelador sobre la situación económica o el futuro de las tasas de interés cuando se presente el miércoles en un evento sobre educación financiera en Washington.

Si bien allí no se prevé una sesión de preguntas y respuestas como para conocer mejor el pensamiento de la Fed, alguna señal de las perspectivas del organismo podría surgir de las declaraciones programadas de otros de sus funcionarios, como Richard Fisher y Janet Yellen.

De manera similar que en el 2006, las monedas de América Latina en general han estado sólidas este año, en línea con la recuperación de las economías de la región y favorecidas por una amplia liquidez global que permite a los inversionistas buscar activos y divisas de retorno alto.

El viernes, el peso mexicano cerró con una ligera apreciación de 0.1%, a 10.9825/10.9840 por dólar. En Brasil, el real <BRBY> concluyó con una ganancia de 0.15% a 2.027 unidades por dólar, cerca de sus máximos en seis años.

Pero, también al igual que el año pasado, y quizá de forma más intensa, el mercado cambiario latinoamericano -en sintonía con el resto de los activos globales- ha estado extremadamente sensible a cualquier evento económico o geopolítico que pueda generar nerviosismo entre los gerentes de fondos.

Expectativas de enfriamiento en EU

Uno de estos factores, que los mercados siguen día a día para saber si es momento de sacar el dinero de las inversiones más riesgosas, es cómo avanza la actividad en Estados Unidos. Este tema pesó a fines de febrero, cuando el ex jefe de la Fed, Alan Greenspan, mencionó la posibilidad de una recesión.

Desde entonces esos temores se calmaron ante la aparición de datos de solidez del mercado laboral, y las acciones subieron incluso por más que el sector hipotecario de baja calificación sigue golpeado. Para el PIB, los analistas encuestados por Reuters prevén un alza de 1.8%.

Antes del PIB hay otros índices que podrían ir dando una idea de la marcha de la actividad, como unos datos del banco de la Fed de Chicago, cifras de los pedidos de bienes duraderos, o el Libro Beige del organismo monetario. También saldrán cifras clave de la confianza del consumidor.

Pedro Tuesta, analista de la firma 4Cast, anticipa un ritmo menor al consenso para el PIB, de 1.6%, que sería un enfriamiento considerable desde el 2.5% del trimestre previo. "Eso podría reducir el 'rally' (repunte) de las monedas latinoamericanas ligado al rebote de las acciones", dijo.

Con respecto al peso mexicano, Mario Correa, subdirector de planeación estratégica de Grupo Financiero Scotiabank, dijo que la moneda estaría cerca de los 11 por dólar, quizá entre 10.97 y 11.03. Algo que los mercados están siguiendo es la reforma fiscal impulsada por el Gobierno.

"Cualquier reforma es excelente para el país y eso podría ser lo único que le de un buen movimiento al peso", opinó Rubén Fernández, director de la mesa de cambios de Grupo Financiero Monex. Se espera que la reforma impositiva sea entregada al Congreso mexicano antes de fin de mes.

Otra cosa que seguirán los inversores es la inflación mexicana de la primera quincena de abril, el martes. En Brasil, la apreciación del real del viernes se redujo por una subasta de swaps cambiarios del banco central. La perspectiva de este tipo de swaps, según Tuesta, mantendría al real a 2.02 ó 2.03.

En Chile, donde la moneda terminó la semana pasada en 528.70/529, un operador del mercado de cambios dijo que "ya queda poco espacio para que el peso siga subiendo y nos estamos acercando a una zona de compra (de dólares) que hará rebotar al tipo de cambio".

Una sensación parecida de agotamiento mencionan algunos analistas con respecto al carry trade en general. Por ejemplo, en un informe reciente, la banca Lehman Brothers decía que "si bien el tema del carry trade continúa predominando, vemos algunos nubarrones en el horizonte".

"Cualquier indicio de que el crecimiento y la dinámica de la inflación (en Estados Unidos) se inclinan del lado incorrecto, podría producir una nueva evaluación de las condiciones del riesgo y estropear de nuevo el apetito por los activos riesgosos", añadió.

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