EU quiere que China acelere reformas

La administración de Bush está dispuesta a esforzarse para que los procesos tomen prisa;

La administración del presidente estadounidense George W. Bush está dispuesta a hacer todos los esfuerzos esta semana para tratar de convencer a una delegación china de que Pekín debe acelerar las reformas económicas a fin de contener la reacción a su éxito comercial.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos Henry Paulson dio la bienvenida el lunes a la viceprimer ministra china Wu Yi y a otros funcionarios, como el ministro de Finanzas Jin Renqing y el gobernador del banco central Zhou Xiaochuan.

Las autoridades chinas llegaron a Estados Unidos para participar en la segunda ronda de un "diálogo económico estratégico", que comenzó en Pekín en diciembre pasado.

Unos 15 miembros del gabinete chino se encontraban a bordo del avión que aterrizó en la Base Andrews de la Fuerza Aérea, una señal de la importancia que asignan ambas partes a las conversaciones.

El tema principal en la agenda estadounidense de los próximos tres días es hacer que Wu y las otras autoridades sepan que la Casa Blanca está perdiendo su capacidad para contener la ira del Congreso por el déficit comercial de Estados Unidos con China.

Este déficit alcanzó un récord de 233,000 millones de dólares el año pasado.

Paulson, un ex jefe de Goldman Sachs que durante muchos años cultivó vínculos de negocios en China, llevará a Wu al Capitolio para que el miércoles y el jueves se encuentre con legisladores que amenazan con aprobar leyes duras para castigar a las importaciones chinas.

Los congresistas dicen que harán esto, si Pekín no permite que su moneda se aprecie rápidamente.

"Si hay algo que se está acabando a toda velocidad, son la buena voluntad y la confianza", advirtió Peter Morici, un profesor de la Universidad de Maryland que frecuentemente critica las prácticas comerciales chinas.

Pekín ofreció lo que fue considerado como una concesión el viernes pasado, cuando amplió la banda diaria dentro de la que se negocia su moneda, el yuan, ante el dólar.

La medida no alcanzó a satisfacer a los legisladores estadounidenses, que la semana pasada escribieron en una carta a Wu que Pekín no sólo debe permitir un alza de su moneda, sino que también debe reforzar la protección de los derechos de propiedad intelectual de Estados Unidos.

El yuan se ha apreciado sólo 5.8% desde que fue revaluado en 2.1% en julio del 2005 y se lo liberó de una paridad con el dólar. Paulson volverá a sostener que esas subidas no son suficientes.

Los manufactureros de Estados Unidos sostienen que la divisa esta infravalorada en alrededor de 35%, lo que mantiene a los precios de los productos chinos artificialmente bajos, en opinión de este sector.

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