La reforma espanta a las inversiones

El nuevo impuesto que propone el Gobierno para las empresas alejaría los recursos; el gravamen cobraría una tasa única de 16% en 2008 y de 19% en 2009 y sustituiría al IMPAC.
Las compañías intensivas en mano de obra se verán afectadas  (Foto: )
Verónica Galán
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La eventual aplicación de la Contribución Empresarial a Tasa Única (CETU) inhibiría la inversión y afectaría a las compañías que tienen filiales en el extranjero o son controladas desde el exterior, advirtieron expertos fiscales.

El CETU es la propuesta principal del Gobierno federal para aumentar la recaudación y que, de ser aprobada por el Congreso, significaría sustituir el Impuesto al Activo por un nuevo gravamen de 16% en 2008 y de 19% a partir de 2009. Si el CETU es mayor que el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a pagar, las empresas pagan este nuevo gravamen.

“Cuando una compañía paga ISR en México, ese impuesto puede llegar a ser acreditable en el extranjero (…), el hecho de que exista un impuesto como este del CETU y ese impuesto no sea ISR, porque no lo es, puede llevar a que ese impuesto tampoco sea acreditable en Estados Unidos o en cualquier otro país”, advirtió el socio de Impuestos de Deloitte, Luis Liñero.

Gracias a los tratados de doble tributación que México mantiene con al menos 27 países, las empresas mexicanas en el extranjero y extranjeras en el país no acaban pagando dos veces el mismo gravamen, ya que pueden acreditarlo entre las naciones.

Liñero detalló que las autoridades fiscales tendrían que establecer reglas para asegurarse de que el CETU pudiera acreditarse internacionalmente contra los impuestos al ingreso.

Pero el impacto sobre la inversión no sólo sería negativo para la entrada de recursos del exterior, sino también para la inversión nacional, advirtió por su parte el socio de Ortiz, Sosa, Ysusi y Compañía (OSY), Ignacio Sosa.

El especialista explicó que por sus características, muchas empresas podrían terminar quedándose con el CETU como impuesto permanente, no acreditable contra nada.

Por otro lado, Liñero advirtió que este nuevo impuesto podría ocasionar que las empresas tuvieran cargo en contra aún cuando hubieran generado pérdidas.

Además, dijo, el gravamen impactará sobre todo a las empresas altamente intensivas en mano de obra, como las prestadoras de servicios, a aquellas que se encuentren en un proceso de maduración en su ciclo de negocio y a las que no cuentan con altos márgenes de utilidad.

En esta situación podrían encontrarse giros como los restaurantes y los clubes deportivos, que no tienen altas inversiones en activos, Sosa.

Por otra parte, Liñero advirtió que las iniciativas fiscales presentadas ante el Congreso la semana pasada son meramente recaudatorias y no significan una simplificación para los contribuyentes.

“La propuesta de Reforma Fiscal presentada por el Ejecutivo carece de medidas que simplifiquen el sistema tributario mexicano, ya que para cumplir con algunos impuestos previstos como el CETU, las empresas y personas físicas con actividad empresarial deberán contar incluso con ayuda especializada para cumplir con estos nuevos gravámenes”, alertó.

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