Economía: el nuevo mapamundi multipolar

El crecimiento de países emergentes obliga a una nueva composición para gobiernos y empresas; diversos estudios afirman que Brasil, Rusia, India y China, cambiarán al mundo en tres décadas.
Por su actual consumo, China será la mayor economía del mund
José Fernández Ramos

Desde que China se vislumbró como la gran potencia global del futuro, en la década pasada, la composición geopolítica del mundo requería una nueva interpretación.

El reporte Dreaming with BRIC (Soñando con los BRIC), que el banco de inversiones Goldman Sachs presentó en 2003, hizo su aportación al identificar a Brasil, Rusia, India y China como las economías que más iban a cambiar la faz del mundo en las siguientes tres décadas.

Ahora, un estudio de la firma de consultoría Accenture, titulado ‘El surgimiento del mundo multipolar’, aporta su dosis de entendimiento para que gobiernos y empresas consideren sus estrategias, pues la globalización ha entrado en una nueva fase en la que los centros de poder económico tienen una identidad geográfica repartida de nuevas maneras.

Son tres las fuerzas motoras que han definido esta nueva composición: la industria de las tecnologías de información y las telecomunicaciones; las políticas gubernamentales de mayor apertura económica; y el creciente tamaño y la expansión geográfica de las grandes multinacionales, muchas de las cuales ya no tienen su origen en países desarrollados, sino en las naciones con mercados emergentes.

Es relativamente fácil ver esta tendencia en las historias recientes de países como China e India, pero, en realidad, esas dos naciones son el ejemplo más visible de algo que Accenture considera una nueva composición mundial.

“Economías como las de Egipto, México, Polonia, Corea del Sur y Turquía tal vez no tengan poblaciones de más de mil millones pero sus índices de crecimiento son igualmente impresionantes”, apunta el estudio, que parte de la premisa de que la competencia global ha diluido los antiguos centros de poder económico, Estados Unidos, Japón y Europa, para dar lugar a un nuevo mapa más dinámico, con pequeños gigantes que emergen de manera simultánea en diversos puntos del planeta.

“El nombre del juego es mayor interdependencia económica”, indica el reporte, e identifica cinco claves donde se genera la gran competencia: la caza de talento, el flujo de capitales, la batalla por los recursos naturales, los consumidores emergentes y los nuevos centros de innovación.

Las empresas están obligadas a competir más ágilmente por recursos, productos, fuerza laboral y capital intelectual, independientemente de su ubicación geográfica. La competencia ha dejado de ser una retórica para convertirse en asunto de supervivencia para muchas multinacionales.

“Este reporte obliga a las empresas a revisar constantemente sus modelos de operación, a observar sistemáticamente a su competencia”, dice Steve Rohleder, presidente mundial de Operaciones de Accenture, a Expansión. “Y es apabullante porque la competitividad de cada país y de cada empresa se pone en tela de juicio”.

Rohleder está de acuerdo en que el estudio puede ser visto como evolución al reporte BRIC, pero añade ingredientes nuevos: las empresas de los países emergentes se mueven hacia estándares de naciones desarrolladas, y el asunto de la competitividad se ha convertido en una preocupación esencial y es tema recurrente entre las compañías de todo el mundo que buscan asesoría.

De hecho, la idea del estudio surgió en parte por la constante preocupación de los clientes de Accenture para adaptarse a este nuevo entorno.

El reto: la educación

No sólo en los países BRIC sino en todas las economías emergentes surgen fuerzas de competencia, laborales, de servicios, productos, recursos naturales y de talento tecnológico y científico. “A los BRIC podemos fácilmente agregar a México y a Corea del Sur”, comenta Luiz Ferezin, director general de Accenture México. Pero, a medida que evoluciona esta nueva dinámica global, es posible que surjan nuevos gigantes en potencia mientras que otros que prometían caigan.

El director en México de Goldman Sachs y ex subsecretario de Hacienda, Martín Werner, ha señalado que después de los BRIC, México y Corea del Sur son las naciones con mejor potencial de crecimiento y que, de hecho, ya deberían ser consideradas parte del grupo.  

Todo depende, dice por su lado Rohleder, de que gobiernos y corporaciones se atrevan a romper moldes y dar los pasos necesarios para encontrar su mejor ubicación dentro de esta nueva estructura social global.

México tiene enormes ventajas para aprovechar la coyuntura: la vecindad con el mayor mercado mundial, la riqueza (aunque decadente) de sus recursos naturales y energéticos, la población y el clima. El país, sin embargo, lleva ya una década estancado por una transición democrática incompleta y con planes de reforma truncos.

Si bien hay firmas mexicanas que son buenas competidoras globales, a nivel local hay mercados distorsionados y rezago competitivo por prácticas monopólicas en algunos sectores.

Y a pesar de la pobre recaudación fiscal, la corrupción, la inseguridad y el deteriorado sistema político, México sigue siendo un gran mercado de consumo (es el segundo mayor consumidor de refrescos, por ejemplo) y ello sigue atrayendo generosas cantidades de inversión extranjera. En el primer trimestre de 2007 ingresaron 66% más fondos que en el mismo periodo del año pasado, según datos oficiales.

“México es muy atractivo como mercado porque cuenta con las condiciones para estar en ese nivel de competencia, la única pregunta es qué tan pronto se pueden tomar medidas para acelerar el paso, tanto del lado del gobierno como del lado de las empresas”, menciona Ferezin.

Rohleder considera que el gobierno da los pasos correctos al tratar de llevar a cabo reformas que prepararían el terreno para una expansión económica de dimensiones tales que colocaría al país entre un selecto grupo de naciones con gran potencial de crecimiento. Sin embargo, el directivo observa un gran reto: el rezago educativo.

Cuenta que naciones como India y Corea del Sur entendieron y atendieron el problema a tiempo. En 1992, India implementó un sistema educativo de largo plazo enfocado en ciencia, matemáticas y tecnología que logró colocar al país en condiciones favorables para aprovechar la actual demanda de productos, servicios y mano de obra en ese campo.

Corea del Sur, añade Ferezin, también dio un vuelco en su sistema educativo y, en la actualidad, genera la misma cantidad de ingenieros que Estados Unidos. Hoy esas dos naciones están capitalizando su inversión temprana.

“México tiene que tomar una decisión similar”, considera Rohleder. “Si no lo hace en los siguientes cinco años no va a poder competir, no va a ser un lugar donde las multinacionales vayan en busca de talento”. La demanda de ingenieros en tecnologías de información y telecomunicaciones es tal que aquí las empresas están peleándose los empleados mediante incrementos de sueldo, bonos y promesas.

Más rezagos

El Banco Mundial ha advertido recientemente, en un reporte titulado ‘México: Más allá de la captura del Estado y la polarización social’, que otro de los obstáculos que enfrenta el país se refiere al poder político y económico que ejercen ‘grupos de interés’ que son capaces de controlar decisiones fundamentales en el Congreso. Y advierte que la transición democrática no ha logrado reducir la pobreza.

Al respecto, Ferezin dice que algunas prácticas monopólicas en sectores como el de las telecomunicaciones y la televisión no son una decisión total del gobierno, sino de los jugadores globales que quieren entrar al mercado porque reúne condiciones favorables. El reto de la pobreza, sostiene, puede verse como una enorme oportunidad más que como un obstáculo.

“Tenemos que ver la brecha entre ricos y pobres como una oportunidad, más que como una debilidad, porque si se cierra esa brecha la cantidad de consumo y riqueza que se puede generar es enorme. Un dólar más de ingreso a la gente de altos ingresos puede no significar nada, pero un dólar más a la gente pobre genera una serie de oportunidades gigantescas para los negocios y para el bienestar del país”, asegura Ferezin.

Bateadores emergentes

Una de las industrias que ha tenido que adaptarse al nuevo entorno y que ilustra las premisas del estudio es la automotriz. La competencia global, la entrada de nuevas empresas de países emergentes que penetran mercados desarrollados, el precio de los energéticos y la búsqueda de ingenieros tomó por sorpresa a grandes jugadores como Ford y General Motors, que, de acuerdo con Rohleder, dudaron en adaptar sus modelos de negocio por razones geopolíticas y fueron rebasadas.

“Se han quedado atrás, mientras Toyota ha sido estratégicamente flexible y ha hecho inversiones a tiempo y ha sacado el mayor provecho de estas tendencias. Tendrán que hacer algo diferente si quieren competir con Toyota”, considera Rohleder. Y recuerda el persistente rumor sobre una eventual salida de un automóvil de 2,000 dólares de la armadora india Tata Motors. Si lo logra, se venderá como pan caliente, causará una enorme distorsión en el mercado global automotriz, y elevará la emisión de gases invernadero. Pero aumentaría la necesidad de que los expertos desarrollen más tecnologías que reduzcan el consumo de combustibles fósiles y mejoren la eficiencia energética de las máquinas.

Hace 12 años únicamente 20 compañías de naciones emergentes se encontraban en la lista de las 500 empresas globales de la revista Fortune, ahora son 62: 20 chinas, 12 de Corea del Sur, seis de India, cinco de Rusia y otras cinco mexicanas.

Un ejemplo de una empresa cuyo modelo ya se está adaptado al nuevo entorno es Lenovo: su identidad es difusa, tiene su sede en Nueva York, cotiza en la Bolsa de Hong Kong, hace su investigación y desarrollo en Japón y Estados Unidos, sus ejecutivos son una extraña mezcla de chinos y estadounidenses y sus PC se venden en todo el mundo.

La propia Accenture cambia parte de su modus operandi como resultado de los descubrimientos del estudio. Muchos ejecutivos son enviados a trabajar a otros países para entender diferentes culturas, idiomas y maneras de hacer negocios.

La nueva cara de la economía global obliga a los directivos de estas grandes empresas a comprender una multiplicidad y complejidad de economías locales y regionales, a entender los fenómenos políticos de cada región.

En el caso de los corporativos mexicanos, la firma Boston Consulting Group identifica, en el estudio ‘Los nuevos contendientes globales’, a seis empresas con sede aquí que están en condiciones de jugársela bajo las nuevas reglas del vecindario global y competir con sus pares del mundo desarrollado: América Móvil, Cemex, FEMSA, Grupo Modelo, Gruma y Nemak.

Si bien el reporte de Accenture no contiene todas las respuestas a las inquietudes que genera esta nueva manera de ver la geografía mundial, sí ha identificado las tendencias que le han dado forma, concluye Rohleder.

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