El TLCAN en la adolescencia

Con un comercio que pasó de 306,000 a 865,000 mdd el acuerdo cumple 13 años; el reto es enfrentar la creciente participación de China en el mercado estadounidense.
El acuerdo comercial será uno de los temas que abordará el G  (Foto: )

El Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) cumple hoy 13 años en medio de una explosión del comercio trilateral y de una nueva fase que incluye la virtual eliminación de aranceles comerciales entre los tres socios.

Estados Unidos, México y Canadá tuvieron un intercambio comercial combinado de 306 mil millones de dólares en 1993, un año antes de la entrada en vigor del acuerdo, una cifra que se catapultó a más de 865 mil millones de dólares en 2006.

Sólo en los primeros 10 meses de 2007, que son las cifras disponibles más recientes, los tres países han intercambiado más de 755 mil millones de dólares, por lo que están posicionadas para establecer una nueva marca histórica en el comercio regional.

Pero a 13 años del acuerdo, las estadísticas muestran que tanto México como Canadá enfrentan una presión creciente de China, que ha empezado a desplazar gradualmente a los que en el inicio del TLC eran los dos principales socios comerciales de Estados Unidos.

Canadá se mantiene como el primer socio comercial estadunidense, pero desde octubre fue rebasado por China como el primer proveedor mundial de mercancías a Estados Unidos, que importó del coloso asiático 266 mil millones de dólares en los primeros 10 meses de 2007.

México perdió desde el año pasado su segundo lugar como socio comercial estadunidense a raíz de un aumento de las exportaciones de China al mercado de Estados Unidos, siendo desplazado en especial en sectores como el textil y el siderúrgico.

Y aunque México impuso en octubre pasado un nuevo record mensual superavitario sobre Estados Unidos por siete mil 465 millones de dólares, no ha logrado recuperar su posición como socio comercial número dos de Estados Unidos.

Sidney Weintraub, experto sobre el TLCAN y economista del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS), dijo a Notimex que para México no hay una salida fácil de corto plazo para contrarrestar la creciente competencia de China.

En opinión de Weintraub, México debe emprender respuestas de mediano plazo que incluyan que su economía dependa menos de mano de obra barata, ser más productivo, mejorar la educación y hacer más para atraer inversiones al país.

El nuevo aniversario del TLCAN norteamericano marca además el inicio de una nueva etapa del acuerdo con la apertura total del comercio agropecuario entre México y Estados Unidos para productos como el frijol, maíz y azúcar.

Canadá y Estados Unidos tienen un comercio agropecuario libre de aranceles desde 1998, con la excepción de un puñado de productos.

Weintraub descartó que la apertura provoque una afectación seria en México, y consideró como un problema mayor para México la continuación de subsidios a los granjeros estadunidenses y alto precio del maíz a raíz de su uso para la producción de etanol.

El Congreso estadunidense aprobó en diciembre la iniciativa de ley de subsidios al agro, la llamada "Farm Bill", por 289 mil millones de dólares, aunque enfrenta la amenaza de veto del presidente George W. Bush bajo el argumento de que es muy costosa.

El litigio de los subsidios al agro estadunidense es uno de los mayores obstáculos a la concreción de la Ronda de Doha de la OMC, según expertos.

Además, la nueva ley de energía promulgada por el presidente Bush crea incentivos fiscales para la producción de etanol y fija como meta una oferta de 36 mil millones de dólares de galones del combustible para el 2022.

Tanto el gobierno de Estados Unidos como el de México han descartado efectos sustanciales de la nueva etapa de liberalización del TLCAN y han descartado la eventualidad de una renegociación del acuerdo que entró en vigor en enero de 1994.

"México llega al proceso de desgravación total del capítulo agropecuario del TLCAN, con más activos que pasivos, ya que ahora tenemos un campo diferente, un campo que produce más, exporta más, tiene mejor tecnología", dijo recientemente el secretario mexicano de agricultura Alberto Cárdenas.

El nuevo aniversario del TLCAN coincide además con una nueva decisión del Congreso de Estados Unidos de bloquear los fondos para la continuación del programa piloto de transporte transfronterizo, aún cuando es una obligación estadunidense desde diciembre de 1995.

La ley general de gastos "Omnibus", promulgada por el presidente Bush, bloqueó los fondos para "establecer un programa demostrativo de transporte para permitir a las empresas con domicilio en México operar más allá de la zona comercial".

Pero a pesar de la decisión del Congreso, la administración Bush decidió mantener el programa de transporte fronterizo con México.

El Departamento de Transporte anunció que no establecerá un nuevo programa, como lo fija la ley, sino que mantendrá el actual programa piloto, iniciado en septiembre con un puñado de empresas domiciliadas en México y en Estados Unidos.

"El actual proyecto demostrativo de transporte transfronterizo continuará en forma tal que ponga la seguridad primero", señaló la Administración Federal de Seguridad Carretera (FMCSA). Aún está por verse cual será la reacción de la próxima legislatura.

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