Expertos no temen a un dólar débil

El dólar se desploma a mínimos históricos frente al euro, pero no hay razón para preocuparse; un aumento en las exportaciones puede mejorar la economía a mitad de año, opinan especialistas.
El dólar cotizaba este viernes por debajo de 1.50 unidades p  (Foto: )
David Ellis
NUEVA YORK -

Mientras el dólar desciende a mínimos históricos frente al euro y otras divisas globales, algunos expertos opinan que esta caída en picada no es necesariamente mala para la economía estadounidense.

Un dólar anémico plantea, en efecto, obstáculos para una economía que se acerca a la recesión. Su debilidad acrecienta, especialmente, los temores sobre el impacto de una inflación más elevada.

Los economistas “de libro” sostienen que un dólar débil obliga a los consumidores a pagar más por los artículos importados. Asimismo, eleva el costo de las materias primas preciadas en dólares, algo que ya está ocurriendo con el trigo, el oro y el crudo.

Sin embargo, los temores sobre la inflación pueden ser excesivos. La semana pasada, el gobernador de la Reserva Federal (Fed) Frederic Mishkin declaró que el descenso del dólar supone una moderada amenaza de inflación para la economía norteamericana, argumentando que hay poca correlación entre la inflación al consumidor y los cambios en la tasa cambiaria.

Aún así, si el dólar sigue bajando los inversores extranjeros podrían perder interés en comprar valores estadounidenses, una situación que ya se presenta en los bonos del tesoro. De acuerdo al último reporte del Treasury International Capital, la lectura mensual del flujo de inversión extranjera demuestra que las compras netas extranjeras de valores a largo plazo ascendían a 69,100 millones de dólares (mdd) en diciembre, menos que las compras netas registradas en noviembre (70,300 mdd) y aún menos que las observadas en octubre (118,000 mdd).

La economía podría verse afectada si esta tendencia continúa, pues una liquidación masiva de los bonos del tesoro conduciría a elevadas tasas de rendimiento de los bonos a largo plazo. Esto supone un problema, en cuanto los rendimientos de los bonos a largo plazo influyen en las tasas de las hipotecas. Los precios de los bonos y los rendimientos se mueven en direcciones opuestas.

Economía y exportaciones

Los únicos dos factores que apaciguan el miedo al impacto duradero de un dólar débil son: un aumento en las exportaciones y la expectativa de que la economía empiece a mostrar señales de crecimiento en la segunda mitad del año.

El dólar ha contribuido a aumentar las ventas de los fabricantes exportadores (incluidas empresas como Boeing, GM y Apple). Según el Departamento de Comercio, las exportaciones han aumentado un 1.6% en enero. Esos datos, sumados a las declaraciones de Ben Bernanke (presidente de la Fed) y Henry Paulson (secretario del Tesoro) sobre un repunte en el segundo semestre del 2008, son buenas noticias para la vapuleada moneda verde.

Ahora ve
No te pierdas