La Fed y el próximo presidente de EU

Quien gane la Casa Blanca deberá nombrar 4 de los 7 miembros del Consejo de Gobernadores de la la decisión será crítica ya que al Reserva Federal jugará un papel más importante como regulad
Los expertos creen que sin importar quién gane en noviembre,  (Foto: )
Chris Isidore
NUEVA YORK -

El nuevo presidente de Estados Unidos tendrá la oportunidad sin precedentes de nombrar a una mayoría de gobernadores que forman el Consejo de la Reserva Federal (Fed), y podrá hacerlo inmediatamente después de asumir el cargo.

Estos nombramientos serán decisivos dado el estado actual de la economía estadounidense. Y la decisión será aún más crítica considerando que el Banco Central asumirá probablemente un mayor poder regulatorio sobre el sector financiero del país en los próximos años.

“Quien gane la elección podrá marcar la diferencia. Sólo se necesita que un gobernador apoye el tema regulatorio en casos como la reinversión comunitaria o las prácticas de préstamo justo para que el asunto reciba mucha atención” explica Jaret Seiberg, analista de la firma Stanford Group.

El nuevo presidente habrá de nombrar cuatro vacantes del Consejo (son siete en total), pues el gobernador Frederick Mishkin anunció en mayo que abandonaría el consejo a finales del verano. Otros dos puestos han estado vacantes desde el año pasado, y el gobernador Randall Kroszner se ha mantenido en su puesto a pesar de que su término finalizó este enero.

¿Qué diferencia habrá entre una Fed constituida por miembros elegidos por el republicano John McCain y una Fed conformada por gobernadores nombrados por el demócrata Barack Obama o su contrincante, Hillary Clinton?

Los consejeros económicos de los candidatos no quisieron opinar a este respecto. Pero los candidatos sí han hablado sobre nuevas regulaciones para bancos y corredurías.

McCain, por ejemplo, ha dicho que cree que una de las soluciones a la crisis crediticia sería fomentar “un incremento del capital en las instituciones financieras, eliminando los impedimentos regulatorios, contables y fiscales para aumentar el capital”.

Por su parte, Obama ha hablado sobre los fallos causados por el descuido regulatorio como una causa principal del colapso inmobiliario e hipotecario. “Seré duro con el cumplimiento [de las regulaciones] y elevaré las penalizaciones para los prestamistas que rompan las reglas” dijo en un discurso en mayo.

Clinton también ha pedido mayor regulación para prestamistas y corredurías hipotecarias, incluyendo nuevas penas criminales para los prestamistas sin escrúpulos y ha propuesto congelar los embargos hipotecarios.

A pesar de las diferencias en la retórica de campaña, los expertos no creen que las nominaciones de Obama para la Fed puedan ser muy diferentes a las de McCain. “No veo a McCain nombrando a un Libertario. Ni veo a Obama reinstituyendo el régimen de Paul Volcker. Ambos nominarán a gente del ‘establishment’” afirma Jim Grant de la consultora Grant's Interest Rate Observer.

La opinión común es que la Fed necesitará más poder regulatorio, para tener un papel más activo al supervisar a los bancos de Wall Street y otras firmas financieras que han escapado de su escrutinio.

 ¿Y las tasas de interés?

Así, es posible que una Fed más severa aparezca en el horizonte sin importar los resultados electorales en noviembre. ¿Pero diferirá la tasa de interés con una Fed elegida por Obama de una Fed elegida por McCain?

Para la mayoría de los estadounidenses, el gran papel que juega la Fed en sus vidas es establecer la tasa de referencia a corto plazo, algo que impacta directamente en el interés que pagan consumidores y empresas por varios tipos de préstamos.

Si crees en la sabiduría política convencional, pensarás que Obama estaría más dispuesto que McCain a nombrar gobernadores que favorecieran los recortes en las tasas como una manera de prevenir el aumento del desempleo. Pero ya sabemos que las bajas tasas de interés llevan el riesgo implícito de un dólar débil y altos precios en las materias primas. E ignorar la inflación podría ser un enorme error político.

Lo anterior le ocurrió al presidente Carter, quien designó a un consejo que ignoró la inflación. Carter nombró a Volcker como presidente de la Fed en 1979, y Reagan lo mantuvo en ese cargo durante sus dos administraciones, en aquellos años la Fed elevó las tasas de referencia a niveles históricos para poder controlar los precios. Vale la pena mencionar esto ahora, pues Volcker fue uno de los primeros en apoyar la campaña de Obama.

Aún así, gran parte de los observadores del Banco Central coinciden en que los nuevos miembros de la Fed seguirán más las decisiones de Ben Bernanke que las que tome el propio presidente de EU. Y por lo general, las decisiones en torno a las tasas de interés están más influidas por las condiciones cambiantes de la economía que por la política.

Bernanke, por lo demás, seguirá al frente de la Fed hasta enero del 2010. Ha sido elogiado por ambos partidos, así como por Wall Street, por su intervención en el colapso de Bear Stearns en marzo. Según los expertos, la aprobación que se ha ganado en Washington podría hacer que el próximo presidente le pida consejo a la hora de nombrar a los miembros del Consejo.

Pero aún es muy pronto para saber si Bernanke seguirá siendo tan bien valorado en el 2010. “Mientras mejor vaya la economía, mientras más se recupere el mercado inmobiliario, más poder e influencia tendrá Bernanke” sentencia Jaret Seiberg.

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