El petróleo baja, pero ¿es suficiente?

El precio del crudo cayó esta semana a alrededor de 109 dólares, desde un máximo de 147 en juli pero la economía estadounidense y los consumidores necesitan un descenso más radical: a 80 dóla
El precio del barril de petróleo sigue alto pese a su recien  (Foto: )
Paul R. La Monica
NUEVA YORK -

El huracán Gustav pasó ya, y también los temores en torno a un alza en los precios del crudo debido a una posible interrupción de la producción petrolera en la zona del Golfo de México.

Por el contrario, el precio del petróleo cayó a su punto más bajo en cinco meses, encontrándose lejos del pico récord registrado a mediados de julio. Pero que el galón de gasolina cueste un 10% menos no es motivo de celebración.

Después de todo, el barril en EU cuesta hoy 108 dólares, 50% más que el año pasado. “No hay que perder de vista que hace seis meses hubiéramos considerado estos precios como exorbitantemente altos” apunta David Resler, economista en jefe de Nomura Securities International Inc.

La industria automotriz estadounidense tampoco celebra esa relativa caída en los precios: Se prevé que General Motors, Ford y Chrysler entreguen sombríos reportes de ventas, pues los consumidores siguen evitando comprar vehículos que consumen mucha gasolina, como SUVs y camionetas. 

¿Cuánto necesita caer el precio de la gasolina para que los consumidores recuperen la confianza? Según Oscar González, economista de John Hancock Financial Services, el precio debería ubicarse entre los 80 y 90 dólares por barril. “Si los precios llegan al nivel de los 80 dólares, podríamos ver un crecimiento económico global más rápido de lo esperado” señala.

El economista Kenneth Kim de Stone & McCarthy Research Associates, opina que es posible que en los próximos meses el precio descienda a los 80 dólares, sin embargo advierte que predecir los precios del crudo es como lanzar una moneda al aire y adivinar si cae cara o cruz. Los precios podrían fluctuar debido a las débiles economías alrededor del mundo o por la temporada de huracanes.

Las buenas noticias, explica Kim, es que si la demanda de petróleo continúa decayendo en Europa y Asia, las presiones inflacionarias en EU podrían disminuir como resultado. Pero la mala noticia es que esta menor demanda evidenciaría que no sólo EU está en recesión, sino que el resto del mundo va por el mismo camino.

“Incluso si el precio del petróleo sigue cayendo, lo que debemos tener en cuenta es la pérdida de empleos, cualquier beneficio que pueda obtenerse de un crudo más barato podría quedar anulado por el desempleo. Así que aún no salimos del aprieto” reconoce Kim.

Y en efecto, la situación laboral en EU sigue comprometida, el gobierno reportó 463,000 empleos perdidos en julio; mientras los economistas pronostican otras 75,000 plazas perdidas para agosto.

“Persistirá la desconfianza de que los precios del petróleo vuelvan a subir. Habrá mucha ansiedad y los consumidores seguirán siendo cautelosos, ya que el hecho es que están pagando la gasolina a precios superiores a los registrados a principios de año” declara Resler. Y añade: “Los precios tienen que bajar más para que el efecto de shock (que viven los consumidores) pase completamente.”

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