¿Por qué la Fed es poco efectiva?

Hace casi un año el Banco Central estadounidense inició las reducciones a las tasas de fondeo; pero la economía no refleja los beneficios. Un miembro de la Fed explica la razón.
La Reserva Federal adquirirá papel comercial de las empresas

A casi un año de que la Reserva Federal de EU (Fed) realizara el primero de una serie de siete recortes a las tasas de los fondos federales para amainar la crisis crediticia, la economía no se ha recuperado y los bancos continúan en aprietos.

¿Por qué? La explicación la da uno de los principales promotores del ciclo de recortes agresivos: Eric Rosengren, presidente del banco central de Boston, afirmó hace unos días que la tasa al 2% de los fondos federales ofrecía “mucho menos estímulo” debido al colapso del crédito.

La tasa de fondeo es una tasa de interés que los bancos se cobran unos a otros por préstamos a corto plazo. Pero Rosengren sostiene que el hecho de que la tasa de interés que se cobran mutuamente los bancos sea baja “no se traduce necesariamente en menores costos para la gran mayoría de deudores.”

Es decir, a pesar de que la Fed redujo la tasa de los fondos federales de 5.25% a 2%, muchos bancos han endurecido los criterios para conceder créditos a negocios y consumidores.

Actualmente Rosengren no es miembro del Comité Federal de Mercado Abierto (que determina las políticas de la Fed), pero lo era el año pasado y entonces votó a favor de tres reducciones a las tasas, apoyando también la sorpresiva rebaja de la tasa en tres cuartos de punto porcentual efectuada en enero. 

De hecho, Rosengren es uno de los presidentes que más ha abogado por los recortes en las tasas, por lo que resulta interesante que ahora reconozca que dichas reducciones no han funcionado. No obstante, defiende la estrategia de la Fed aduciendo que “las condiciones crediticias estarían mucho peor” si la Fed no actuaba.

Puede que el reciente repunte del dólar y la caída en el precio del petróleo y de otros commodities le den un respiro a la Fed en cuanto al tema de la inflación. Además, la desaceleración económica mundial hace muy difícil que la Fed aumente las tasas de interés en un futuro cercano.

Pero si la economía empeora o más entidades bancarias colapsan, la Fed no tiene mucho espacio para disminuir las tasas aún más. Nadie espera que la Fed quiera acercarse al mínimo histórico registrado en 2003, con una tasa al 1%. 

Además, con el nivel actual de inflación, mayores reducciones a las tasas de interés perjudicarían a los ahorradores (ya de por sí afectados). Pues los recortes en las tasas tienden a provocar menores rendimientos en las cuentas de mercado de dinero, que son justo el tipo de instrumentos de inversión que la gente prefiere en un ambiente de incertidumbre económica.

Por ello cabe esperar que la Fed mantenga las tasas en los próximos meses y busque otras maneras de terminar con la crisis crediticia -como abrir la llamada “discount window”, donde los bancos de inversión pueden solicitar préstamos a tasas de descuento, y crear el programa de crédito a corto plazo Term Auction Facility, para inyectar más liquidez a los bancos-.

Así las cosas, inversionistas y consumidores quizá tengan que sentarse y esperar a que las bajas tasas de interés tengan un efecto. “A medida que amaine el temporal…veremos que bajarán las tasas para negocios y personas, ayudando a estimular la demanda” prevé Rosengren.

¿Pero cuándo se aplacarán esos vientos que nos impiden ver los beneficios de los recortes de la Fed?

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