¿Por qué la Fed dejó morir a Lehman?

La Reserva Federal rescató primero a Bear Stearns y luego a AIG, pero permitió la quiebra de Le para los analistas, su caída no era un gran riesgo y las autoridades no tenían la experiencia a
Los expertos dicen que las autoridades regulatorias vieron m
NUEVA YORK -

Cuando Lehman Brothers se acogió a la bancarrota el lunes 15 de septiembre, el gobierno estadounidense sencillamente se cruzó de brazos. Hace seis meses, cuando Bear Stearns enfrentaba un destino similar, la Reserva Federal (Fed) y el Departamento del Tesoro intervinieron para ayudarlo.

¿Por qué no actuaron esta vez? Según los analistas la razón es que las circunstancias cambiaron, pues las firmas eran  diferentes (Bear suponía un riesgo mayor) y las autoridades reguladoras estaban mejor preparadas en esta ocasión para manejar las consecuencias de una quiebra.

En el caso de Bear Stearns, la Fed orquestó su venta a un precio muy conveniente para la compradora JPMorgan Chase, acordando absorber 29,000 millones de dólares de pérdidas potenciales de la cartera de Bear.  

Pero cuando le tocó el turno a Lehman, los bancos que consideraron comprar a la atribulada firma y que esperaban un respaldo similar de la Fed se vieron decepcionados. Sin un comprador, Lehman no tenía otra opción que declararse en bancarrota.

De acuerdo a Jaret Seiberg, analista financiero para la firma asesora Stanford Group, la quiebra de Bear Stearns hubiera ocasionado una venta masiva de acciones y hubiera golpeado al sector financiero de una manera más dura si se compara con el colapso de Lehman. Seiberg añade que las medidas tomadas desde marzo por la Fed para inyectar dinero a los bancos y a Wall Street pueden leerse como “el mercado ya no tiene el mismo temor a la falta de liquidez, como sí lo tuvo cuando pasó lo de Bear.”

Barry Ritholtz, CEO de Fusion IQ, opina que las participaciones de Bear Stearns implicaban un mayor riesgo para el sistema financiero del país que las de Lehman. Según el CEO, Bear poseía instrumentos financieros conocidos como ‘derivados’ valorados en 9 billones de dólares, mucho de los cuales compartía con otras instituciones -entre las que se incluye su comprador JP Morgan Chase-. Lehman, por el contrario, tenía sólo una décima parte de esa exposición.

“La incompetencia de Lehman sólo consiguió destruirlos a ellos mismos, pero el grado de incompetencia de Bear podría haber amenazado el sistema financiero al completo” sostiene Ritholtz.

La decisión de no rescatar a Lehman también pudo deberse a que inversionistas, reguladores financieros y las firmas de Wall Street tenían más experiencia que hace seis meses a la hora de enfrentar problemas en los mercados financieros. El hecho de que la caída de Bear Stears sucediera cuando dominaba la incertidumbre, es también una razón para que la Fed decidiera salvara de la bancarrota en ese entonces.

Asimismo, hay una creencia generalizada de que la Fed sentía la necesidad de posicionarse y no aparecer siempre como la primera y principal fuente de fondos cada vez que quisiera comprarse a una firma financiera en problemas. “La Fed no quería verse en la posición de tener que salvar a todos” explica David Wyss, economista en jefe de Standard & Poor's.

Los expertos auguran que la reciente bancarrota de Lehman y la intervención de los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac traerán más pérdidas. “Es demasiado pronto para decir que nada malo ha sucedido debido a la quiebra de Lehman. No lo sabremos en seis días o seis semanas. En seis meses podremos saber más que hoy” afirma Art Hogan, analista jefe de Jefferies & Co.

Por último, la incertidumbre sobre los retos que vendrían después es otra razón por la cual la Fed y el Departamento del Tesoro no quisieron apresurarse a rescatar a Lehman, es decir, comprenden que desafíos más grandes y más costosos pueden estar a la vuelta de la esquina.

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