La crisis de EU pega a las Afores

En junio pasado los rendimientos de los trabajadores bajaron 49,000 millones de pesos; ya antes habían descendido: durante la crisis rusa de 1998 y tras los ataques a Nueva York en 2
Las Afores serán uno de los mayores inversinistas en la BMV.  (Foto: )

En junio llegó la mala noticia para los trabajadores que esperan retirarse con el nuevo sistema de pensiones, el de afore. En los últimos seis meses, su cuenta, en lugar de aumentar, disminuyó.

En el renglón de rendimientos aparecía un número entre paréntesis o con un discreto signo negativo a un lado; en muy pocos había alguna explicación o, si la había, eran sólo unas cuantas líneas que atribuían la pérdida a problemas en los mercados financieros.

La baja en dichos mercados, por la crisis en EU, provocó la mayor caída en rendimientos de la historia del sistema del ahorro para el retiro. En un mes, los recursos manejados por las afore bajaron 49,000 millones de pesos (MDP) y, aun así, se cobraron comisiones por 1,200 MDP.

No fue la primera baja, como han señalado las autoridades reguladoras y los representantes de las afore. Ya antes habían sufrido minusvalías: en septiembre de 1998, por la crisis en Rusia; en mayo y junio de 2000, por las elecciones y el alza en los precios del petróleo; en septiembre de 2001, por los ataques en Nueva York; pero nunca se había dado una baja tan fuerte que afectara los resultados de todo un semestre.

Y no será la última, reconoce Óscar Franco, director de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore). “Seguramente seguirán ocurriendo estas bajas en los mercados, no hay manera de evitarlas”, dice.

Pero lo que sí pueden hacer las afore es tener un manejo prudente de sus recursos. “Debemos tener una gestión profesional, estar atentos y responder de una manera prudente, no desesperada”, comenta Franco.

Desde que empezaron a llegar los primeros estados de cuenta, en junio, el presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), Moisés Schwartz, ha dicho varias veces que no se puede juzgar al sistema sólo por su rendimiento en unos cuantos meses. La vocera de Consar, Vanessa Rubio, insiste: “La baja fue de sólo dos meses, si revisas el rendimiento neto en los últimos tres años, siempre ha sido positivo”.

Es decir, por lo pronto, las afore no han perdido. Pero las perspectivas no son muy favorables para lo que resta del año. Ya en 2007, cuando empezaron a sentirse los primeros efectos de la crisis financiera estadounidense, las afore habían dado el rendimiento real (es decir, descontando la inflación) más bajo de su historia: menos de 2%. Los rendimientos de los 12 meses que terminaron en junio de 2008 fueron de menos 4.55%, lo que permitiría prever bajos rendimientos reales en lo que queda del año, a pesar de una ligera alza en julio.

Carlos Noriega fue uno de los impulsores del nuevo Sistema de Ahorro para el Retiro, como funcionario de la Secretaría de Hacienda, cuando Ernesto Zedillo era presidente. Ahora, desde su puesto en la afore Ahorra Ahora lamenta que esta crisis sea magnificada por los medios, porque puede poner en peligro la credibilidad del sistema.

Reconoce que al sistema todavía le faltan algunos ajustes, entre los que se incluyen más incentivos para la competencia y más información. Pero señala que este tipo de bajas son naturales en un plan de inversión a tan largo plazo como el del retiro, con cuentas que permanecerán más de 20 años.

Aunque Moisés Schwartz y la Amafore, en diversas presentaciones, han dicho que las afore representan el mejor vehículo de inversión al que pueden tener acceso los trabajadores, sus rendimientos todavía son bajos, si se comparan con otros instrumentos o con lo que sucede en los sistemas de pensiones de otros países.

El rendimiento real promedio de las afore en sus 11 años de vida ha sido de 6.48%, contra 17.45% del principal índice de la Bolsa y 8.15% de los cetes, según una presentación de la Amafore. “Al bajo rendimiento presentado en junio, las siefore siguen siendo la mejor alternativa para el tipo de ahorrador que tienen”, dice una presentación de Schwartz.

Promesa para el futuro
Y el tipo de ahorrador que tienen es, en gran parte, un ahorrador cautivo. “Es una triste falacia que el trabajador cuide su ahorro”, lamenta Carlos Noriega. Schwartz dice que la Consar está obligada a generar competencia entre las afore, porque los trabajadores no están interesados en exigir a la empresa que administra su ahorro. Según las autoridades, cada vez hay más competencia en el sistema, lo que ha permitido una reducción en las comisiones y obligará a mayores bajas.

De 1997 a 2008, el rendimiento de las siefore fue de 13.92%, a los trabajadores sólo llegaron ganancias por 6.48%. Las comisiones que cobraban las afore –en febrero de 2007 llegaban a 20% de la aportación del trabajador– permitieron que estas empresas tuvieran rentabilidades sobre su inversión mayores a 20%, muy por arriba del promedio de la mayoría de las industrias de México. Prácticamente, los trabajadores financiaron la primera etapa del sistema.

Las comisiones se redujeron desde marzo, porque ya sólo se permite cobrar sobre el saldo ahorrado, algo que no habría sido tan rentable al principio, porque el saldo era relativamente bajo. Y Schwartz confía en que la competencia se impulsará cuando los trabajadores comparen los rendimientos de los últimos 36 meses y se cambien a las que más les paguen.

Pero las comparaciones de 36 meses tal vez no sean suficientes. Con la volatilidad de los mercados, Afore Inbursa saltó al primer lugar en rendimientos, porque sus inversiones estaban sobre todo en corto plazo. “Fue como el burro que tocó la flauta”, comenta un directivo que pide el anonimato. En cambio, la afore que había encabezado todas las tablas de rendimiento, Invercap, dejó de hacerlo en algunos casos, precisamente porque su inversión es a mayor plazo. Se trata de un salto temporal, si lo que se espera es que el régimen de inversiones sea de varios años.

La afore Ahorra Ahora sería la más afectada si los trabajadores decidieran cambiarse de la empresa que les da menos rendimientos, según la tabla de la Consar. Carlos Noriega dice que medir a las afore por su ganancia en 36 meses, “casi las obliga a tener una mira de sólo tres años”.

Para el directivo, sería conveniente que el trabajador, antes de abandonar su afore –que es una de las dos con mayores comisiones– la comparen no sólo en términos de rendimientos, sino también por el riesgo que toman y la forma en que manejan sus inversiones. Una tarea difícil, reconoce, porque hasta ahora el trabajador está poco interesado en lo que pasa con su fondo de pensión. “La pregunta que nos hacen con más frecuencia es si pueden o no sacar su dinero del Infonavit”, comenta Noriega.

Una queja frecuente es que el régimen de inversión de las afore es demasiado conservador comparado con el de sistemas de otros países, lo que ha hecho que los trabajadores se pierdan años de auge de la Bolsa Mexicana, como 2006.

El director de una banca patrimonial decía el año pasado que las afore tienen a los mexicanos “invirtiendo como viejitos, en forma conservadora, cuando deberían buscar algo más agresivo”. Mientras que el sistema chileno entre 2002 y 2007 logró un rendimiento promedio para sus trabajadores de 15.78%, el mexicano no pasaba de 7%. En 2003, la ganancia en Chile fue de 26.9% y en México, de 7.69% (hasta julio).

“Vamos a la zaga frente al sistema chileno, ellos tienen un régimen de inversión más diversificado que les ha permitido tomar más oportunidades”, dicen Franco y Tonatiuh Rodríguez, este último director del comité de inversiones de la Amafore, y reconocen que en julio las empresas chilenas equivalentes a las afore perdieron 6%. “En Chile no van a tener un rendimiento de largo plazo de 22%, soñar con eso sería mentir”, sostiene Franco. “Lo que vamos a buscar nosotros es no tener esas variaciones, pero sí rendimientos reales altos”.

El reto en adelante será que las afore formen un equipo de inversionistas más profesionalizado que antes. En los primeros años del sistema, casi todas las afore invertían donde mismo y, aun así, cobraban comisiones relativamente altas. “Hace cinco o seis años, 95% de la inversión estaba en bonos gubernamentales”, dice Óscar Franco. Ahora ese porcentaje ya bajó a 60%. Eso significa que los operadores de las afore han tenido que buscar más alternativas de inversión.

A medida que las encuentren, las afore podrán tener menor exposición al riesgo. Ése es el principio de la diversificación: quienes manejan el ahorro para el retiro deben encontrar lugares donde invertir que permitan reducir las variaciones a lo largo del tiempo, no concentrándose en una sola cosa.

Tonatiuh Rodríguez, del comité de inversiones, señala que las bajas en los mercados financieros presentan oportunidades para comprar papeles que aumentarán de valor con el tiempo. “Tenemos espacio para comprar renta variable”, dice, “los precios de las acciones han caído de manera significativa, qué mejor momento para comprar”.

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