Bush explica rescate ante la ONU

El mandatario dijo que su país ya trabaja para evitar mayores impactos por la crisis financiera George W. Bush reafirmó su compromiso con la estabilización de los mercados mundiales.
George W. Bush dio su último mensaje ante la ONU como presid
NACIONES UNIDAS (CNN) -

El presidente estadounidense, George W. Bush, y otros líderes mundiales trataron el martes de contener en Naciones Unidas el impacto de la crisis financiera que está envolviendo a Wall Street y estremeciendo al resto del mundo.

Bush utilizó su último discurso ante la ONU para reafirmar su compromiso con la estabilización de los mercados mundiales, que, por el momento, eclipsa otras preocupaciones sobre la creciente tensión con Rusia, Irán y Corea del Norte.

Pero en la reunión anual de la Asamblea General de la ONU, los líderes mundiales criticaron los excesos del sistema global de libre emprendimiento que Washington defiende desde hace mucho como receta para el crecimiento económico y la prosperidad.

La sesión arrancó en medio de los intensos esfuerzos de la administración Bush y legisladores estadounidenses por preparar un paquete de rescate sin precedentes de 700,000 millones de dólares para atajar la peor turbulencia en el sistema financiero de Estados Unidos desde la Gran Depresión.

"Puedo asegurarles que mi administración y nuestro Congreso están trabajando juntos para pasar rápidamente una legislación que apruebe esta estrategia y tengo confianza en que actuaremos en el marco de tiempo de urgencia requerido", dijo Bush.

Con los inversores aún preocupados y la crisis extendiéndose internacionalmente, otras potencias económicas están también sintiendo el impacto.

Los países pobres, por su parte, temen que esto pueda derivar en un recorte de los presupuestos de ayuda de sus principales donantes.

Hablando a sólo unos kilómetros de Wall Street, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que la crisis financiera compromete los esfuerzos por reducir la pobreza en el mundo y exige una nueva aproximación con menos "fue no crítica en la 'magia' de los mercados".

Sus palabras pueden haber resonado entre los delegados de los países de Gobierno izquierdistas que se han opuesto desde hace tiempo a la ortodoxia del libre mercado predicada por la administración Bush.

"La crisis financiera global amenaza todo nuestro trabajo", dijo Ban ante la Asamblea General.

"Necesitamos restaurar el orden de los mercados financieros internacionales", añadió.

El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, un ex líder sindical, también hizo sonar en su discurso ante la Asamblea General la alarma sobre la amenaza para la economía mundial.

Lula culpó a los especuladores "irresponsables" y dijo que "el costo de la codicia desenfrenada de algunos no puede recaer impunemente sobre los hombros de todos".

"Solamente la acción determinada de los gobernantes, en especial en aquellos países que están en el centro de la crisis, será capaz de combatir el desorden que se instaló en las finanzas internacionales, con efectos perversos en las vidas cotidianas de millones de personas", dijo.

Asuntos como la guerra y la paz, normalmente el pan de cada día para la ONU, también figuraron en la agenda de la Asamblea.

Bush reiteró sus acusaciones de que Irán y Siria patrocinan el terrorismo, cargos que ambos países niegan, y urgió a los países miembros de la ONU a aplicar las sanciones contra Irán y Corea del Norte en relación a los programas nucleares de ambos países.

"Debemos continuar vigilantes contra la proliferación" nuclear, dijo.

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